Escenario

Un ex rockstar del fútbol admirado y cuestionado

Domingo 31 de Mayo de 2020

El actual actor Eric Cantona fue el rockstar del fútbol, tan excéntrico en la cancha como el personaje que compone en “Recursos inhumanos”, una crítica imparcial sobre los autores y los perjudicados por los ajustes empresariales. En apenas 14 años de carrera deslumbró a los fans del Manchester United y obtuvo cuatro títulos de la Premier League. Las noticias sobre Cantona matizaban su desempeño deportivo con sus sanciones por indisciplina o arranques de furia. El episodio más legendario es su patada voladora contra un hincha que lo insultó. “Volvete a Francia con tu puta madre, bastardo”, le dijo el inglés. “Tengo una pila de buenos momentos, pero mi favorito es cuando le di una patada al hooligan”, dijo tiempo después el mismo personaje que renunció al Marsella tras arrojarle un pelotazo a un árbitro. En otra ocasión lo sentencionaron a 120 horas de trabajo comunitario. Ante una consulta sobre ese hecho dio una respuesta intrigante que bien podría ser un haiku o un acertijo, tal vez dedicado a una parte del periodismo sensacionalista: “Cuando las gaviotas siguen al pesquero, es porque piensan que las sardinas serán arrojadas al mar”. Después dijo que con esas palabras no quiso decir nada en particular y que sólo intentó ponerle humor a la situación. Hoy, a sus 54 años, el ex futbolista devenido actor sigue mostrando su sentido del humor en las fotos y videos que sube a su cuenta de Instagram con algunas imágenes que podrían llevar la firma de Dalí. Para Cantona el fútbol también es un arte. “Un artista es alguien que puede iluminar un cuarto oscuro. Nunca pude ni podré diferenciar entre el pase de Pelé a Carlos Alberto en la final de la Copa del Mundo del 70 y la poesía del joven Rimbaud”, declaró. Y la música no está excluida de esas posibilidades artísticas. Quien fuera apodado “The King” en su época de futbolista, ahora interpreta a un rey en el clip de “Once”, lanzado en enero por Liam Gallagher, que se reserva el personaje de mayordomo. “Si sólo tenés una pasión en la vida -el fútbol- y la practicás al punto de excluir todo lo demás, se vuelve algo peligroso. Cuando dejás de hacer esa actividad es como morir. La muerte de esa actividad es la muerte en en sí misma”, aseguró. Su preferencia por las ironías y las frases crípticas tuvo su última versión cuando le entregaron la Copa Uefa en 2019. El presidente de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol, Aleksander Ceferin, le dedicó estas líneas. “Este premio no sólo reconoce tu carrera como un gran jugador con un talento único, un estilo incomparable y un carisma innegable, sino que también te honra por la persona que sos y en la que te convertiste. Un hombre que no se casa con nadie, que defiende sus valores, que dice lo que piensa y, en particular, que pone todo su corazón y su alma para apoyar las causas en las que cree”. Su breve respuesta, otra vez, dio la vuelta al mundo. “Para los dioses, nosotros somos como moscas para los niños. Nos matan para distraerse. Pronto la ciencia no sólo será capaz de frenar el envejecimiento de las células, sino que las arreglará y seremos eternos. Sólo los accidentes, crímenes y guerras podrán matarnos, pero desafortunadamente los crímenes y guerras se multiplicarán. Amo el fútbol. Gracias”, dijo el exfutbolista ubicando a ese deporte en el extremo opuesto al de las calamidades que puede generar la humanidad. Su discurso dejó perpleja a media platea. Así lo atestiguan Ronaldo y otros colegas que sonríen incómodos y extrañados. Se dijo que ese discurso fue apocalíptico, pero lo que hizo este admirador de Rimbaud fue dedicarle un poema al fútbol.

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