Escenario

Un clásico de la TV que ya necesita un cambio de aire y formato

"Polémica en el bar" volvió con excesiva apelación a la nostalgia y en un envío demasiado extenso. Lo mejor: la imitación de Minguito de Miguel Angel Rodríguez.

Martes 08 de Marzo de 2016

Y un buen día volvió "Polémica en el bar". El formato que tanto le rindió a Gerardo Sofovich regresó el domingo, por primera vez en horario vespertino, en un debut con luces y sombras. Las figuras de la mesa, aún sin la química que debería llegar más adelante, sortearon los nervios del primer programa y salieron airosos. Lo criticable fue la apelación excesiva a la nostalgia y la extensa duración del envío (dos horas, en estos tiempos, es demasiado). Con buen resultado en el rating, lo mejor fue el repentismo de Miguel Angel Rodríguez, quien compuso de manera impecable a Minguito Tinguitella. Polémicas eran las de antes.

El debut tenía todo para clavar un golazo en el ángulo sobre la hora. Caras famosas, mujeres hermosas, periodistas mediáticos y figuras de otras épocas de "Polémica...", sumado a arrancar en una pantalla caliente como Telefe y justo en la previa del clásico (que fue bodrio, pero es otro tema) de River-Boca.

Mariano Iúdica, más exultante que nunca, se puso el traje de Gerardo Sofovich y mostró su deliberada posición macrista, en contraposición con Horacio Pagani, quien se corrió de las opiniones deportivas para mostrarse antioficialista, pero más aún como la caricatura de sí mismo, que tanto resultado mediático le da.

Rodrigo Lussich llegó con su bomba del mundo del espectáculo —una supuesta amistad entre Daniel Scioli y Karina Jelinek— y, como si fuese una gran revelación, confesó abiertamente su homosexualidad, lo que generó rechazos de Pagani y miradas insidiosas de varios de los comensales.

Migue Granados aportó la esperada cuota de desparpajo con un personaje casi abducido por el mundo de las redes sociales y la informática, que funcionó como oposición ideal para Minguito, quien merece un párrafo aparte.

Miguel Angel Rodríguez conoce al dedillo no sólo el universo gestual de Minguito Tinguitella, aquel pseudo-periodista de La Voz del Rioba que interpretaba mágicamente Juan Carlos Altavista, sino también toda la gama discursiva de aquella criatura y qué cuerda tocar para que el humor resulte efectivo.

Quizá por lo estático del formato, que atrasa 30 años para la televisión actual, lo de Rodríguez no fue tan brillante como pudo haber sido. La invitación a la nostalgia, con los primeros planos en los ojos llenos de lágrimas (también en Iúdica) y la recurrencia a "lo que pensará el Ruso" fueron excesivas, como también agotaron tantos PNT (Publicidad No Tradicional) de alfajores, fiambres y helados.

Las participaciones de Guillermo Coppola y Joaquín Flammini (el actor que da vida al hijo de María Leone, en "La leona") fueron acertadas, al igual que Anita Martínez y Guillermo Coppola.

Y un buen día volvió "Polémica en el bar". El hecho de que un formato sea clásico no implica que siempre funcione. A esta "Polémica..." le hace falta otra dinámica, una hora menos de aire, y temas de debate más jugosos y menos arcaicos. De lo contrario, mejor disfrutar aquellos tapes en blanco y negro, con más inocencia y originalidad.

Arriba en el rating

“Polémica en el bar” promedió un rating de 11.4 puntos, una medición alentadora. Ganó su franja y fue el tercer envío más visto del domingo, detrás del clásico River-Boca en El Trece (18.2) y Telefe (12.7).

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