Escenario

Un amor real, lejos del ideal romántico

David Edery habló sobre “Aprovechar el tiempo”, la obra que se estrena esta noche y que protagoniza junto a Claudia Schujman.

Viernes 28 de Agosto de 2015

Un hombre de 80 años se encuentra con una mujer 30 años menor. No tienen nombre propio, podrían ser cualquiera. En el escenario hay sólo una cama de una plaza, y la pareja se enreda en un juego de seducción buscando algo que le de sentido al estar en escena. Es una historia de amor real, lejos del ideal romántico. Esta es la propuesta de “Aprovechar el tiempo”, la obra que se estrena hoy, a las 21, en Espacio Bravo (Santiago 150). La puesta, que se presentará todos los viernes de septiembre, está dirigida por Ricardo Arias (“Experiencia Shakespeare”, “Mujeres oscuras”) y los protagonistas son dos actores de trayectoria: David Edery y Claudia Schujman.
  “La obra es muy simple, no hay una historia con mayúsculas”, dijo David Edery en charla con Escenario. “El libro surgió de un trabajo actoral de improvisaciones con un motivo inicial, que es la relación entre un hombre mayor y una mujer más joven. Como director y dramaturgo, Arias ordenó las situaciones que Claudia y yo íbamos creando. Fue un trabajo de sacar, agregar y analizar palabras, un trabajo muy meticuloso y muy fino que se hizo entre los tres”, explicó.
  La idea para “Aprovechar el tiempo” nació cuando Arias, Edery y Schujman trabajaron juntos en la obra “Las hijas del rey Lear”, una adaptación de “El rey Lear” de Shakespeare. “Ahí surgió un feedback actoral interesante que nos impulsó a arrancar con este proyecto”, recordó el actor, que fue parte del mítico teatro independiente de los años 60. “Nuestras actuaciones están basadas en la honestidad y en la interrelación que tenemos con Claudia. Acá no hay esa enjundia actoral que se ve en otras obras. Esto es más autorreferencial, es muy íntimo. No hay grandes discursos ni grandes ideas expuestas. Es simplemente una relación que tiene que ver con la vida, no hay ninguna postura ni queremos dar ningún tipo de lección”, aseguró el protagonista.
  
Evitar la soledad.Los personajes de la obra se encuentran en el mismo teatro, e incluso comparten un momento con los espectadores en el hall. De repente van al escenario y ahí comienza su juego de miradas y diálogos. “Es una historia de amor y también de desencuentros”, dijo Edery. “Pero no estamos ante un amor romántico, ideal y de rosas. Es un amor real con todo lo que eso implica”, aclaró. Según el actor, que ganó un premio Podestá y trabajó en películas como “Hombre mirando al sudeste” y “El asadito”, la mirada sobre el amor cambia cuando se entra en la vejez. “Como dice el título de la obra, no hay que perder el tiempo a esa edad, porque hay más pasado que futuro. Sobre todo se trata de evitar la soledad”, apuntó.
  Para Edery, el mayor desafío que plantea esta puesta es “no tener un texto elaborado de otro, con el cual haríamos el trabajo habitual con una obra de autor: el análisis y el tratar de modificarse psicofísicamente. Acá en el escenario yo soy yo, estoy expuesto con mi cuerpo, con mi pelada y no hay artificios. El desafío es justamente ese, dejar el artificio”, afirmó. En ese sentido destacó también la vitalidad de la obra, ya que actuar “rejuvenece y además cura”. “El actuar para mí es un bálsamo, me cura física y espiritualmente. Yo no me siento completo cuando no actúo”, confesó.
  El actor que se lució en teatro, cine y televisión dijo que la escena teatral local está pasando por una buena etapa, aunque acotó que haría falta “más crítica y difusión”. “Hay propuestas interesantes y muy diversas. Lo importante es que se trabaja”, enfatizó. Entre sus próximos planes figura hacer un monólogo con texto de autor, nuevamente bajo la dirección de Ricardo Arias.

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