Escenario

Un amor entre la gloria y las miserias de la fama

La película con Bradley Cooper y Lady Gaga ya suena como favorita a las nominaciones al Oscar. El jueves se estrena en Rosario.

Domingo 07 de Octubre de 2018

Empezó como un proyecto accidentado, con muy malos pronósticos, y ahora se convirtió en una película aplaudida en festivales de cine internacionales y hasta se habla de posibles nominaciones al Oscar. "Nace un estrella", el filme protagonizado por Bradley Cooper y Lady Gaga, se estrena el próximo jueves en la Argentina y viene precedida de muy buenas críticas. Se trata de la cuarta versión de este clásico, que cuenta la historia de amor entre una estrella de música country y una cantante talentosa pero desconocida. Bradley Cooper, el actor nominado al Oscar por "El lado luminoso de la vida", "Escándalo americano" y "Francotirador", debuta aquí como director, y Lady Gaga, la famosa estrella pop, también debuta como actriz en un protagónico. Es una pareja explosiva, pero en principio nadie lo vio de esa manera.

   En 2011, esta nueva remake de "Nace una estrella" iba a estar dirigida por Clint Eastwood y la protagonista femenina iba a ser Beyoncé. Pero la exitosa cantante tuvo su primer embarazo y después su agenda se volvió demasiado complicada. Finalmente Eastwood se bajó del proyecto y la película quedó a la deriva. Entonces Cooper, que ya estaba fichado como actor, tomó el mando y se animó por primera vez a la dirección. Y él convocó a Lady Gaga. En Hollywood se rumoreaba que el resultado podía ser un desastre, dado la inexperiencia de Cooper y de Gaga, pero la dupla sorprendió a todos.

   La preparación de la película duró tres años. El director se enfrentaba también al desafío de las comparaciones. Muchos recuerdan todavía la versión de "Nace una estrella" de 1976, protagonizada por Barbra Streisand y Kris Kristofferson (ver aparte). Y más atrás en el tiempo hay otros dos filmes: el original "Nace una estrella" de 1937, dirigido por William A. Wellman y protagonizado por Janet Gaynor, y una adaptación musical de 1954 protagonizada por Judy Garland y dirigida por George Cukor.

   Las primeras versiones se desarrollaban en el mundo del cine, pero la versión de Bradley Cooper tiene lugar en el universo de la música, al igual que la película de los años setenta. Cooper se pone en la piel de Jackson Maine, una estrella de música country (con estética rockera) que se encuentra al borde de la decadencia cuando descubre a Ally (Gaga), una cantante desconocida. Entre ellos nace un romance apasionado, mientras Jack empuja a Ally a cantar para el gran público y a brillar en los reflectores. Sin embargo, la carrera de Ally empieza a eclipsar a la de Jack, que tiene que lidiar con la desaparición de su gloria.

   "La única razón para dirigir una película es que tengas un punto de vista personal, que sientas que hay una verdadera razón para hacerlo", dijo Cooper en una entrevista con "Entertainment Weekly". "Si esto fuera sólo otra remake me hubiera negado a hacerlo. Pero, por alguna razón, esta historia me conmovió profundamente. Todo se redujo a esta historia de amor rota, y no hay mejor manera de expresar eso que cantando, porque no hay ningún lugar donde esconderse cuando estás cantando. Todo tu cuerpo está electrificado... Había emociones al respecto que no dejaban de atormentarme, y eso fue lo que encendió la pasión por el proyecto", explicó. "Luego miré las versiones anteriores, y cada una tenía sus méritos. Quería asegurarme de que esta película les rindiera homenaje, y las tuviera en cuenta, pero al mismo tiempo es una película muy personal que respira por su propia cuenta", afirmó.

   A partir de la relación entre los protagonistas, al director le interesaba explorar "qué es el amor incondicional, qué tan difícil es amar a alguien en este mundo y lo que eso exige", señaló. También estaba muy interesado en el personaje de Ally, que aquí es un poco diferente al de las otras versiones. "Ella no es una ingenua, no es una persona inocente", aseguró. "Yo me preguntaba: «¿Qué pasa cuando tenés 30 años y te das cuenta de que no lo vas a lograr?». El problema es que esa idea de que tal vez no lo vas a lograr se cuela en tu cerebro artístico. Pero todo se replantea cuando conocés a alguien que te inspira a huir de esa idea y a abrazar lo que te mueve creativamente", analizó.

   Cooper negó que esta remake tenga un tono más oscuro que las versiones anteriores. "Espero que el tono sea auténtico, más que cualquier otra cosa, que tenga oscuridad, risas y humor, y que refleje la vida. La película es una celebración, y a la vez es desgarradora", señaló.

   La habilidad del debutante Cooper detrás de las cámaras no fue lo único que sorprendió a los críticos. Lady Gaga también resultó una revelación. Lejos de sus atuendos y sus looks estrafalarios, en la película la cantante se muestra al natural. "Eso me puso justo en el lugar donde debía estar, porque cuando mi personaje habla de cuán fea se siente... eso es real", dijo entre risas.

   Gaga también aclaró que los comienzos de su carrera poco tienen que ver con el derrotero de su personaje. "Cuando decidí que realmente quería triunfar como cantante y compositora, cuando tenía 19 años, comencé a trabajar. Arrastraba mi piano por Nueva York, golpeando puertas, y realmente creía en mí misma", recordó. "Ally no es así. Ally se ha rendido por completo. Tiene más de 30 años, está hastiada de la industria de la música, y la gente le dice que no es lo suficientemente bella, que nunca podría lograrlo. Es el amor de Jackson lo que la devuelve a la vida", explicó.

   La cantante fue la que animó a Cooper a cantar "de verdad" en la película. "Voy a convertirte en un músico de verdad, porque quiero cantar todas las canciones en vivo", le dijo ella en su primer encuentro. Al principio el actor se negó, pero ella insistió diciendo que era la única forma en la que iba a trabajar. "Ella me dijo: «No soporto cuando veo una película que tiene música y me doy cuenta que los actores solamente están moviendo los labios»", relató.

   El actor y director de 43 años pasó un año y medio recibiendo clases de canto y trabajando en la idea de cantar en público frente a extraños. "Una de las cosas que más me gusta de la película es que fuimos a verdaderos conciertos y filmamos todo desde el escenario", contó. Cooper incluso subió al escenario de Glastonbury, uno de los festivales de rock más importantes del mundo, donde asisten más de 80.000 personas. "Las primeras cinco filas podían oírme gritando a través de los monitores. Fue una experiencia increíble", dijo el realizador entre risas.

Los consejos de Eddie Vedder
Para crear el personaje de un músico de country, Bradley Cooper se acercó al líder de Pearl Jam, Eddie Vedder. "Le hice 9.000 preguntas", recordó Cooper. "El me reveló pequeños detalles que sólo los músicos saben", contó. El actor aprendió a cantar y a tocar la guitarra, e incluso interpretó las canciones que fueron compuestas para la película. El encuentro entre Cooper y Vedder también dejó una perlita. El actor confesó que el líder de Pearl Jam le aconsejó no hacer la película, porque se trataba de un clásico glorificado de Hollywood. "Fue algo así como: «¿Qué? Hermano, no hagas eso». Esa fue su reacción", reveló.

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