Escenario

Trumbo, ingenio e inteligencia contra los cazadores de brujas

Hoy se estrena “Regreso con gloria”. El filme, que aspiró a un Oscar, recrea entre el drama y el humor la persecución de uno de los más famosos guionistas de Hollywood.

Jueves 31 de Marzo de 2016

Dalton Trumbo, en 1947, era el guionista estrella de Hollywood hasta que él y otros artistas fueron encarcelados y pasaron a formar parte de una lista negra por sus creencias políticas. “Regreso con gloria”, cuyo título original es “Trumbo” y que se estrena hoy, fue candidata a un Oscar para su protagonista Bryan Cranston, el mismo intérprete de “Breaking Bad”. El filme relata cómo Trumbo utiliza su ingenio para enfrentar o esquivar la censura de lo que luego se conocería como macartismo y que dejó al descubierto lealtades y traiciones y en la que tuvieron especial relevancia figuras como la cronista Hedda Hopper (Helen Mirren), John Wayne (David James Elliott), Kirk Douglas (Dean O’Gorman), Louis B. Mayer (Richard Portnow) y Otto Preminger (Christian Berkel).
  Trumbo sabía lo que implicaba una investigación cuando fue citado para comparecer ante el Comité de Actividades Antiestadounidenses de la Cámara de Representantes en 1947. Sabía que se internarían en sus ideas políticas y lo difamarían como prosoviético. Y sabía que se negaría a esa invasión, denunciaría la cacería de brujas y sería encarcelado por hacerlo.
  Tras la citación, comenzó la carrera para prepararse antes de la tormenta: vender su casa, terminar sus trabajos pendientes y, como dijo, “prepararse para ser un don nadie”. Aunque alguna vez estuvo borrado de los cines, el nombre de Trumbo regresa ahora a las marquesinas y en esta ocasión no está en los créditos sino en el título.

Los Diez de Hollywood. “Trumbo” revive uno de los capítulos más oscuros de la historia de Hollywood, la de las listas negras, y recuerdo a uno de los hombres de la industria cinematográfica que fue marginado. Trumbo pasó a formar parte de los llamado Diez de Hollywood que si bien no se negaron a declarar ante el comité del Congreso, lo hicieron con la inteligencia de saber que serían sometidos a una situación arbitraria e injusta.
  Trumbo había pasado así de la gloria a convertirse en una especie de intocable que debió usar su ingenio para sobrevivir de lo que siempre había hecho, pero esta vez de una manera bastante peculiar, o al menos así fue hasta que Kirk Douglas tomó una decisión que cambiaría el rumbo de la historia.
  Durante la década que duró la lista negra, los estudios se negaban a contratar a alguno de los Diez de Hollywood, personas que como Trumbo se negaban a cooperar con un comité que actuaba de acuerdo a la paranoia de la Guerra Fría.
  El periodo, “una época de maldad” como la llamaba Trumbo, ha sido el fondo de varias películas, las más famosas “Nuestros años felices”, de Sydney Pollack, pero “Trumbo”, que se estrena el viernes en Estados Unidos, es la primera cinta que cuenta la historia a través de sus protagonistas, y en este caso se trata del autor de clásicos como “Espartaco”, “Exodo”, “Almas en conflicto”, “Papillon” y la misma “Nuestros años felices”, entre otros. Según versiones, ahora Steven Spielberg estaría interesado en rescatar un guión suyo para el filme que se llamaría “Montezuma”.
  El guionista John McNamara cree que la película tardó mucho en legar. “Esta es la única historia importante que Hollywood debe contar sobre sí mismo”, dijo. El primer encuentro de McNamara con la lista negra fue cuando era estudiante en la Universidad de Nueva York. Le dijo al profesor de guión Ian McLellan Hunter que le gustó su comedia romántica de 1953 “La princesa que quería vivir” (“Vacaciones en Roma”), y Hunter le respondió: “Yo no escribí esa película. Fue mi amigo Dalton Trumbo”.

El Oscar secreto. Trumbo, quien también escribió la novela antibelicista, así como el guión y fue posterior director de “Johnny Got His Gun”, fue uno de los mejores guionistas de Hollywood, pero en los años que estuvo en la lista negra, escribió en secreto usando seudónimos y prestanombres. De hecho “La princesa que quería vivir” ganó un Oscar sin que se pudiera mencionar su nombre.
  La lista negra comenzó a flaquear cuando el director Otto Preminger anunció que le daría crédito a Trumbo por “Exodo” de 1960. Kirk Douglas hizo lo mismo para “Espartaco”, filme para la que el presidente John Kennedy ignoró las protestas por la participación de Trumbo con tal de ir a verla, y siempre con los casa vez más virulentos ataques de la extravagante Hedda Hopper (Helen Mirren), poderosa e influyente columnista de la farándula de Hollywood.
  “Es una memoria reprimida de Hollywood”, dijo el director Jay Roach, responsable de la saga “Austin Powers” y de otras comedias como “La familia de mi novia” y “Los Fockers: la familia de mi esposo”. “Es como si fuera tan desagradable la manera en la que ocurrió que la gente quizá prefiere no recordarlo, no es una historia que se cuente mucho por acá”, dijo Roach.
  “Regreso con gloria” recrea el Hollywood de 1950 con personajes llamativos como el de Helen Mirren, Michael Stuhlbarg como el actor Edward G. Robinson, David James Elliot como John Wayne y Dean O’Gorman como Douglas.
  Pero ninguno fue más iconoclasta que Trumbo, un guionista locuaz y fumador que solía escribir en la bañera. Su hija Nikola Trumbo, de 76 años, dice que la vida con él era “tecnicolor”. Con principios férreos, su manera inmaculada de hablar podría ser hiriente. “Podía destruir a alguien con 12 palabras”, dijo Mitzi Trumbo.

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