Escenario

"Trato de superar la tragedia a través de la risa"

El imitador Ariel Tarico cuenta qué lo seduce de sus caracterizaciones. Hoy presenta "¿Y ahora?".

Sábado 29 de Agosto de 2015

Ariel Tarico no tiene respuestas para la pregunta de su espectáculo. Es más, no es su idea proponer soluciones mágicas a las dudas de esta realidad. "Trato de superar la tragedia a través de la risa", dijo el imitador que hoy presenta "¿Y ahora?" en Rosario acompañado de la música y la impronta humorística de David Rotemberg. De Nelson Castro a Carlitos Tévez, y de Lilita Carrió a Florencia de la V, Tarico no sólo impacta por sacar casi exactamente las voces de sus criaturas, sino también por satirizar sus discursos: "Lo que hago es un trabajo más actoral, es poner el físico y pensar como el personaje, que es más complicado todavía".

—¿Cuál es la respuesta a la pregunta de tu nuevo show?

—Tratamos de encontrar la respuesta en el espectáculo. Es un año donde todo el mundo se pregunta eso, todas las semanas tenés un hecho nuevo, hay cosas que pasan que te superan, te sorprenden y uno dice «bueno, y ahora qué más va a pasar». Desde que lo estrenamos en abril nunca hicimos el mismo espectáculo, porque todas las semanas lo vamos actualizando, poniendo y sacando personajes.

 

—¿Con tantas cosas terribles que pasan a diario, no te preguntás de qué nos reímos los argentinos?

—Tiene que ver mucho con eso, de superar la tragedia permanentemente a través de la risa, la mueca, del chiste. Uno se basa en tratar de encontrar la flor en el medio del basural. Es a su vez un mensaje esperanzador. En mi historia personal, yo me quedé sin papá a los 6 años, y por suerte él me había dejado un libro de Fontanarrosa. Yo empecé copiando sus dibujos y aprendiendo a tener una mirada sobre la actualidad. Después mi tía me regalaba la revista Humor y ese fue mi mecanismo de defensa cuando me quedé así tan solo de chico, sin un cómplice.

—¿El humor aparece entonces como una forma de generar anticuerpos contra la angustia?

—Sí, es así, incluso ahora que estoy haciendo un programa propio, de 13 a 15 (se refiere a "1070 sombras de Tarico" por Radio El Mundo), hay momentos en que hago los personajes, hago sketches de humor, pero cuando me toca hacer entrevistas, o hablar desde mí, me cuesta mucho. Primero porque soy muy tímido y después porque me cuesta hablar en serio y tirar una opinión, porque siempre usé las máscaras, el humor y la caricatura como una opinión. Todos los cómicos tenemos un punto en común, con la cosa triste, solitaria o melancólica, y esta es una manera de encontrar la salida. El humor es una esperanza que encuentra la salida por arriba del laberinto.

—¿El personaje de Nelson K no te puede dejar pegado a la línea editora del Grupo Clarín?

—El personaje nació en Radio Mitre, como un personaje que hacía lo contrario de Nelson Castro, éste es un Nelson peronista, que le gusta la cumbia santafesina en vez de la clásica, y por ahí nació el K. En realidad el tema es justamente burlarse de esta grieta, pero es inevitable que te peguen. La gente me dice «eeehh, estás ahí trabajando en TN», pero a mí no me afecta. En Corrientes vino el gobernador a verme y se cagaba de risa, y en Chaco me vio la ex de (Jorge) Capitanich, Sandra Mendoza, y se reía cuando hacíamos chistes de Capitanich. Hay una sobreactuación en los medios, que es negocio forzar la opinión contraria, y la gente busca más escaparse y cagarse de risa.

—¿Podés imitar a casi todos?

—Una vez hicieron un estudio en una universidad, como una tesis, y decía que en algunos casos la imitación tiene que ver con una predisposición genética. No lo puedo definir, es algo que te suena en el oído o en el cerebro, es difícil explicarlo, no tengo un método. Hay práctica y jugar, como los nenes, que cuando empiezan a conocer el mundo imitan las voces de los dibujitos. Lo que hago es un trabajo más actoral, es poner el físico y pensar como el personaje, que es más complicado todavía.

—¿A quién no imitarías?

—En general a nadie no imitaría, en mi carrera hice desde Luis Patti, cuando empecé, hasta Carlitos Tévez. Primero veo si va a ser gracioso, porque si no me divierte o refleja mucho el odio el personaje, no lo hago. Cuando puedo hacer un personaje, tomar su superficie y ponerle mucho contenido, o sea, hacer un muñeco aparte, a mí me divierte. Pero si tengo que hacerlo tal cual y repetir lo mismo no lo hago.

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