Escenario

"Tormenta de ideas al rayo del sol"

Cambio de horario. La tarde se alarga peligrosamente. Las sombras que hasta ayer espantaban a los bañistas del borde de la pileta se hacen esperar más que una novia adolescente. En un rincón, lejos del chapoteo incesante del enjambre de niños que se resisten a salir del agua, se desata una turbulenta “tormenta de ideas”.

Domingo 20 de Enero de 2008

Cambio de horario. La tarde se alarga peligrosamente. Las sombras que hasta ayer espantaban a los bañistas del borde de la pileta se hacen esperar más que una novia adolescente. En un rincón, lejos del chapoteo incesante del enjambre de niños que se resisten a salir del agua, se desata una turbulenta “tormenta de ideas”. Un editor, que hace tiempo ya que escaló a la cima de la pirámide evolutiva, y un aprendiz de escritor, en bermudas y ojotas, se exprimen el cerebro pensando cómo salir de pobres. Con el diario arrugado en la mano, el mayor dispara al aire una pregunta: “¿Viste el quilombo que armó la biografía no autorizada de Tom Cruise?”. El otro, atontado por el calor, responde “sí”, aunque la verdad es que no sabe de qué le están hablando. “Eso es lo que tenemos que hacer: biografías no autorizadas de los rosarinos”, insiste el mayor, con ese talento para los negocios que lo catapultó a veranear en Atlantic Sportsmen. Mientras habla señala con el dedo índice el artículo donde aparece una vieja foto de “Top Gun”. Hace un rato largo que ceban mate con una pava abollada y el agua sigue caliente. Tiran nombres a ver qué pasa. Luis Novaresio. Lo descartan al toque. Y no es para menos. Lo único interesante que hizo en la vida fue entrar al equipo de natación de Provincial. Ni un romance tormentoso se le conoce. No va. Carlos Bermejo. Se entusiasman. Viajó mucho, trabajó en los dos canales, nació en Villa Gobernador Gálvez y llegó a Hollywood. La clásica historia del chico humilde que alcanza la cima. La burbuja explota. No se le conocen escándalos. ¿Susana Rueda? Es atractiva, inteligente, emprendedora, está en la tele. ¡La Araceli rosarina! Ideal para mostrar los sacrificios que hacen las mujeres para triunfar en un mundo de hombres. Paren las rotativas. ¿No era la cara de un supermercado? Cero glamour. Adiós. Los nombres siguen, la tarde languidece, el negocio se desinfla. Hay que pensar en otra cosa.

 
cazador@lacapital.com.ar

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario