Escenario

Tim Burton: "Me fascinan las historias en donde siempre queda algo por descubrir"

El director se aleja de su estética para abordar el caso real de un falso artista que firmaba los cuadros que pintaba su mujer. "Big Eyes", su última película, se estrena hoy en Rosario.

Jueves 16 de Abril de 2015

Tim Burton, el director que creó toda una estética a partir de películas inolvidables como "El joven manos de tijera", "Ed Wood" o "El cadáver de la novia", está de regreso en la pantalla grande. Sin embargo, esta vez, su excéntrico mundo visual se toma un descanso y le da lugar a una intensa historia real. "Big Eyes", su última película, que hoy se estrena en Rosario, se centra en uno de los fraudes de arte más épicos del siglo XX: cómo engañó al mundo el famoso pintor Walter Keane, supuesto autor de los populares cuadros de niños tristes con ojos grandes. Para esta aventura Burton se apoyó en dos actores de lujo: el austríaco ganador de dos Oscar Christoph Waltz ("Bastardos sin gloria", "Django sin cadenas") y la ascendente Amy Adams ("The Master", "Escándalo americano"). El guión corrió por cuenta de los premiados Scott Alexander y Larry Karaszewski, que ya habían trabajado con el director en "Ed Wood".

"Big Eyes" cuenta la verdadera historia de Walter Keane, el artista que a comienzos de los años 60 había alcanzado un éxito impresionante y había revolucionando la comercialización del arte popular con sus enigmáticas pinturas de niños abandonados de grandes ojos. Sin embargo, la extraña y chocante verdad finalmente se descubrió: las obras de Walter en realidad no habían sido creadas por él sino por su esposa Margaret. Los Keanes habían estado viviendo una mentira colosal que había engañado al mundo entero, pero cinco años después de la separación de la pareja ella reveló la verdad en medio de un escandaloso pleito judicial.

La película se enfoca en el despertar de Margaret Keane como artista, el fenomenal éxito de sus pinturas, la tumultuosa relación con su marido y la fama internacional al tomar crédito por su trabajo. "Conocí a Margaret en 1995", recordó Tim Burton. "Yo conocía su obra desde niño porque el arte siempre estuvo presente en mi vida. Todo el mundo tenía esos cuadros de chicos con ojos grandes colgados en sus salones y dormitorios. Pero no conocía la historia auténtica. Como la mayoría, yo creía que Walter era el autor de esos cuadros", relató. El director agregó que Margaret lo fascinó como persona. "Recuerdo que la visité en su estudio y le encargué un cuadro. Es muy reservada, muy callada. Es una de las personas más tímidas que conocí en mi vida", aseguró. "Scott y Larry (los guionistas) son muy buenos encontrando a gente real que vive historias increíbles. Y eso fue lo que me atrajo: la relación entre Margaret y Walter y las obras de arte que tan bien recordaba desde mi infancia. Además me fascinan las historias en donde siempre queda algo por descubrir", enfatizó.

Burton dijo que siempre se sintió atraído por los cuadros de Keane porque son "muy perturbadores". "Esos encantadores niños parecen una extraña imagen de una película de terror. Me gusta la yuxtaposición de sentimientos que esta obra me produce. El arte es aquello que te mueve. Mucha gente no consideraba que esto fuera arte en su época. Era visto como algo kitsch. Es una larga discusión, con muchas preguntas y sin respuestas fáciles", opinó.

El proceso de creación de "Big Eyes" no fue para nada sencillo. Y en principio Burton sólo iba a producir la película. "Scott y Larry iban a dirigirla, pero todos queríamos que la película llegara a rodarse, así que al final tuve que dirigirla yo", dijo entre risas. "Después de un período en el que rodé una serie de películas de gran presupuesto, la idea de hacer un filme más modesto, en el que podía centrarme más en los actores, me atraía mucho", confesó el realizador. "Además Amy (Adams) y Christoph (Waltz) se interesaron. Era el momento perfecto", aseguró.

La actriz pelirroja y el actor que saltó a la fama en las películas de Quentin Tarantino resultaron la pareja ideal para interpretar a los Keane. "Walter era un personaje perfecto para Christoph, con esa simpatía, ese encanto, esa oscuridad y esa triste tragedia, todo en el mismo personaje. Eso es algo que a él le sale muy bien", apuntó Burton. "Y Amy tiene una sensibilidad muy sutil, una forma de trabajar muy interna, creo que ha hecho un trabajo asombroso. Es muy difícil hacer una interpretación tan interna sin crear una víctima. Margaret consintió el engaño y aceptó la responsabilidad que eso conllevaba. Además tiene un sentido del humor muy discreto que Amy fue capaz de reproducir asombrosamente", aseveró.

 

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