Escenario

Tiempo muerto

Domingo 12 de Agosto de 2018

Harto ya de estar harto, ya me cansé
de preguntar al mundo por qué y por qué,
la rosa de los vientos me ha de ayudar
y desde ahora van a verme vagabundear.
(Vagabundear, Joan Manuel Serrat)


Cada vez que exprime un limón intensamente amarillo de carnosa cáscara imagina que alguien ignoto, en Filadelfia, hace lo propio cuando saborea despacio un gin tonic. Claro que él lo tiene que combinar con un sedativo para los nervios. Aleluya, adiós brotes verdes. ¿Quién se queja de que las exportaciones desborden las góndolas? Hoy luce orgullosamente camisa de la India, jean y zapatos chinos. También del país de la gran muralla son los clavos, el martillo y el taladro a utilizar. Frutas y verduras, importadas. Todo gracias al gran acierto de abrir las puertas al mundo en el momento en que los demás las cerraban. Brillante idea del patriótico jefe. Pum para arriba. Tanta prosperidad abruma hasta a los scouts usureros del FMI que siguen comprando el país. Entero mejor, porque son más egoístas que hijo único. Argentina potencia les vuelve a pertenecer. Y el rey que reina pero no gobierna es su solícito asistente. La máquina de fabricar pobres no se detiene y miles de ciudadanos se ven inmersos en la pobreza, el desempleo, el hambre. El gobierno pretende no reconocer que estamos frente a una emergencia social y repiten que la tormentita es pasajera y que nos devolverán mágicamente a un ideal mundo feliz. La gran mentira pasó a ser un gran chiste, pero cruel. El impacto de la devaluación y del ajuste no es un espejismo. Y duele. Escuchar la palabra jubilado convoca al llanto. Esos estafados que trabajaron toda su vida y aportaron a una caja saqueada repetidas veces, van probándose el traje de madera. Y como siempre, hay quienes no quieren enterarse de la realidad y eligen fantásticos relatos que los distraigan, bien edulcorados por un ejército mercenario que les da el gusto. Olvidan que la indiferencia es el peso muerto de la historia. Como alertó más de un siglo atrás el pensador italiano Antonio Gramsci, la prensa servidora de la clase dominante está influenciada por la idea de luchar contra la clase trabajadora. Prédica nada gratuita, claro. No es difícil descubrirlos cada vez que disfrazan la verdad en distintos medios. Solamente se hace evidente cada día que este mundo conocido se hunde y el nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro tiempo muerto surgen monstruos aprovechadores. Cuidado. Mañana es hoy, y de las pesadillas mejor es despertar cuanto antes. Antes del fin.

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