Escenario

Suar: "La televisión ya no tiene de rehén a la gente"

El actor y productor habló de la crisis de la TV de aire y de "Un rato con él", la exitosa obra con la que llegará a rosario el fin de semana.

Domingo 06 de Mayo de 2018

Cuando uno piensa en Adrián Suar es difícil dilucidar ante quién estamos. Por un lado es el fundador y la cabeza visible de Pol-ka, la mayor productora de ficción de la Argentina, que generó éxitos como "Gasoleros", "Vulnerables" o el más reciente "Las Estrellas". Por otro lado es el gerente de programación de canal Trece, nada menos. Y también es el actor (al principio de todo fue "sólo el actor", aunque entonces no lo sabíamos), un rol que él forjó y perfeccionó en la comedia, a tal punto que nos resulta casi imposible imaginarlo en otro género. Es justamente esa versión de Suar la que llegará a Rosario esta semana con "Un rato con él", la obra que protagoniza junto a un peso pesado de las tablas: Julio Chávez. La puesta —escrita por el mismo Chávez y Camila Mansilla, y dirigida por Daniel Barone— se presentará en el teatro Broadway los próximos viernes, sábado y domingo, con un total de cinco funciones. En esta comedia —que fue vista por más de 125 mil personas en Buenos Aires— Suar y Chávez interpretan a dos hermanos distanciados hace años, hijos de diferentes madres. Cuando el padre de ambos muere se ven obligados a reunirse para repartir la herencia, y ese encuentro, lejos de ser tedioso y protocolar, va a estar lleno de sorpresas.

   Antes de llegar a la ciudad, Adrián Suar se hizo un lugar en su apretada agenda para charlar con Escenario. El actor y productor habló de la experiencia de actuar junto a Chávez, la exigencia física del teatro, sus nuevos proyectos y la tan mentada crisis de la TV de aire, en un contexto de mucha competencia de formatos. "La televisión abierta ya no te da revancha como antes", aseguró.

   —¿Por qué pensás que "Un rato con él" se convirtió en un éxito, más allá de los protagónicos con dos actores muy populares?

   —Creo que el primer atractivo es la mezcla de dos actores conocidos, como vos decís, y además distintos entre sí. Cuando estrenamos la obra el año pasado la dupla generaba mucha curiosidad. Pero después, cuando la gente paga la entrada, tenés que mostrar un material que justifique ese encuentro. Es cierto que la gente entra en la sala en principio para vernos a Julio y a mí, pero después hace un viaje de una hora y media riéndose y emocionándose con la historia de estos dos hermanos. Es una historia con la que la gente siente mucha empatía.

   —¿Te representan más los autores nacionales que los extranjeros? ¿Creés que hay que recurrir más a los autores argentinos?

   —Depende de los materiales. Este material de autores nacionales a mí me representó porque me gustó la propuesta de Julio. Nosotros empezamos a hablar de esta obra hace más de dos años. Creo que hay muy buen teatro nacional y muy buenos dramaturgos. Hay de todo, obviamente, yo no estoy cerrado a autores extranjeros, pero hay muy buenos autores argentinos y de a poco, en los últimos años, el sector privado del teatro supuestamente más comercial se empezó a interesar por los autores nacionales, cosa que me parece fantástica.

   —¿Es un poco intimidante actuar con Chávez?

   —Es un poco intimidante subirse a un escenario, con gente que te mira y mucho (risas). Pero con Julio, más que intimidante, es una gran experiencia. Es una experiencia que me exige y exige al que está sentado en la platea. Supongo que él también se debe sentir exigido, y ese intercambio es muy bueno. Por sobre todo yo disfruto mucho estar en el escenario con Julio.

   —Durante los ensayos, ¿él te hacía marcaciones como autor de la obra? ¿Cómo fue la dinámica?

   —La verdad es que como autor y productor de la obra conciliamos muy bien. Y además el director hizo un gran trabajo. Somos gente inteligente, supuestamente (risas), que podemos entender sin problemas cuál es el rol de cada uno. Cuando nos reunimos para trabajar el material obviamente que Julio aportaba y nos daba su mirada como autor. Era una mirada muy clara porque esta es una obra que tiene profundidad y simpleza, las dos cosas, y eso no es tan común de encontrar.

   —¿Alguna vez te inquietó quedar encasillado como un actor de comedia? ¿Te gustaría protagonizar un drama?

   —Si hay un libro dramático que me guste realmente, claro que sí. Pero no me desvela ser un actor distinto al que soy. Soy lo que soy, con lo bueno y con lo malo, interpretando comedia o drama, pero no me siento encasillado. A lo mejor en estos últimos tiempos elijo la comedia porque me gusta más, porque me siento, no sé si decir cómodo, pero es un género que quiero mucho. También es cierto que todavía no he encontrado un material dramático que sienta que me den ganas de hacer.

   —¿El teatro demanda una energía física extra? ¿Es más estresante que la tele o el cine?

   —Son distintos tipos de estrés (risas). Pero cuando estás sobre el escenario no podés disimular nada. Y es mucha la energía que tenés que aportar. En el teatro la gente se da cuenta si estás más vivo o más muerto. Tenés que estar presente todo el tiempo con tu cuerpo y tu cabeza. Es desgastante, es cierto.

   —A los 50 años estás súper activo: hacés teatro, vas a conducir un programa de televisión por Fox y sos uno de los productores más importantes del país. ¿Cómo te diversificás en tantas facetas? ¿De dónde sacás la energía?

   —A veces me canso, sí. Pero me sé organizar bastante bien con respecto a mi actividades. En julio empiezo a grabar el programa con Fox, pero ya no voy a estar haciendo la gira de "Un rato con él". Es muy difícil que esté haciendo dos o tres cosas al mismo tiempo. La tarea como productor en Pol-ka o en el canal la tengo organizada con Pablo (Codevila). La preproducción y las cosas que armamos entre enero, febrero y marzo ya están encaminadas y los tiempos se respetan.

   —¿De qué se trata el programa que vas a hacer en Fox? ¿Qué te llamó la atención de ese proyecto?

   —Me llamó la atención porque es un formato que me contempla como actor y como comediante. Es un programa que tiene una parte de conducción, pero siempre en el marco de la actuación. Se desarrolla en un hotel donde hay invitados. En el hotel hay una suerte de cabaret que tiene un director artístico, un personaje que va a hacer Martín Bossi, y un relacionista público que es Nico Vázquez. El chef del hotel es Alfredo Casero. El programa se va a llamar "El host: un hotel all inclusive" y va a salir una vez por semana, a la noche. Todavía no tiene fecha de estreno, pero va a ser después del Mundial.

   —En los últimos años se viene hablando del fin de la TV de aire, de la crisis de la televisión. ¿Pensás que el panorama es tan oscuro como algunos lo pintan?

   —El tema es que se diversificó mucho la manera de ver televisión, está todo mucho más fragmentado. Igual la televisión sigue siendo una herramienta importantísima. Fijate que lo que termina rebotando en las redes sociales en su gran mayoría proviene de la televisión abierta. Cuando vos ves que algo tuvo mucha repercusión es porque tuvo su origen en la TV de aire. Ahora hay una exigencia mayor de mejorar los contenidos de las propuestas para la gente. Si nosotros mejoramos elevamos el nivel de la televisión abierta, pero si empeoramos ya no hay tanta revancha como antes. Ya no tenés esa posibilidad de que si no la embocás la podés arreglar. La gente tiene muchas más opciones para ver. Uno ya no tiene de rehén a la gente.

   —En una entrevista dijiste que con Pol-ka "salís empatado", que los costos son muy altos. ¿Cuántos años se puede mantener una productora en esa situación?

   —Si tenés muchos años malos, con resultados pobres, muy poco. Y no es una opinión, es la realidad la que marca eso.

   —¿Ya está confirmado que vas a hacer una serie con Julio Chávez el año que viene?

   —Sí, eso está definido. Es un policial que se va a llamar "Mugre y Roña". Está basado en una idea mía y ahora lo estamos armando. Va a ser un policial con mucha comedia. Con Julio estamos muy entusiasmados.

El demorado regreso de Tinelli y los planes de Pol-ka para este año

Más allá de los números en baja para la televisión de aire, Pol-ka, la prolífica productora de Adrián Suar, tiene grandes planes para este año. Este mes se estrenará "El lobista", la miniserie de 12 capítulos protagonizada por Rodrigo de la Serna. La historia de este unitario _en coproducción con El Trece, TNT y Cablevisión_ se centra en Matías Franco, un "gestor de intereses" que trabaja para particulares, empresas y corporaciones. En elenco figuran Darío Grandinetti, Leticia Brédice y Luis Machín, entre otros actores talentosos.

Según adelantó Suar a Escenario, en Pol-ka también planean "un unitario corto con historias que empiezan y terminan. Y en el segundo semestre va a haber una ficción nueva, aunque todavía no la definimos", contó.

Sin embargo, el plato fuerte (y que trae cola) es el regreso de Marcelo Tinelli con "ShowMatch", que está previsto recién para julio. "El programa de Tinelli empieza en julio pero por el momento no tenemos la fecha exacta", dijo el productor.

En su rol de gerente de programación de El Trece, Suar se mostró muy cauto a la hora de hablar sobre el papel del canal en las actuales negociaciones con la nueva productora de Tinelli (Laflia) e Ideas del Sur, cuyo conflicto por deudas impagas permanece en el limbo. "El canal seguramente aportará el dinero para que se pueda producir el programa y después se verá qué papel asume cada uno, porque Ideas del Sur todavía es parte del asunto y también está la nueva productora de Marcelo", explicó. "Hay gente que está en una situación delicada en Ideas del Sur, que no está cobrando su sueldo desde hace un par de meses. Veremos cómo se resuelve eso. Pero el canal hará lo que viene haciendo en los últimos años: es el que contrata a la productora o las productoras para trabajar en la pantalla de El Trece", concluyó.


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