Escenario

Sting y su nuevo disco: "El invierno sigue siendo para mí la época de la fantasía"

A sus 58 años, Sting sigue buscándose a sí mismo en su nuevo álbum "If On a Winter’s Night..." (Si en una noche de invierno...), un recorrido por canciones populares inglesas, temas del compositor barroco Henry Purcell y una traducción de "El organillero" ("Der Leiermann") de los "Winterreisen" de Schubert.

Lunes 26 de Octubre de 2009

A sus 58 años, Sting sigue buscándose a sí mismo en su nuevo álbum "If On a Winter’s Night..." (Si en una noche de invierno...), un recorrido por canciones populares inglesas, temas del compositor barroco Henry Purcell y una traducción de "El organillero" ("Der Leiermann") de los "Winterreisen" de Schubert.

El músico británico habló de su nuevo y particular disco, que hoy sale a la venta en todo el mundo.

—¿Es nuevo ese interés por la música de siglos anteriores?

—Siempre me interesó la música en su totalidad. La considero un lenguaje propio, sin divisiones de géneros como jazz, rock o pop. Cuando interpreto un tema clásico no intento sonar a Plácido Domingo, sino hacerlo a mi manera.

—Una de las ventajas de hacerse mayor es que es más fácil ser aceptado; hace diez años, ¿cree que estos discos de Sting habrían sido bien recibidos?

—No tengo ni idea... Está claro que la edad tiene algo que ver. Y la libertad: ahora puedo hacer lo que quiero. Y puedo esperar que los fans me sigan, aunque sea un camino que suene ilógico. Siempre hay que asumir un riesgo.

—¿Cómo surgió la idea de hacer un álbum dedicado a temas invernales?

—El sello (Deutsche Grammophon) me sugirió que en algún momento hiciera un álbum navideño. Y dije que no. No me gustan los temas sobre el reno Rudolf, Santa Claus o Frosty el muñeco de nieve. Me aburren. Pero sí me planteé hacer un álbum sobre canciones de invierno.

—¿Cuál es su recuerdo más importante del invierno?

—De niño, iba a menudo con mi padre por la leche. Hiciera el tiempo que hiciera, salíamos a las 5 de la mañana, tanto si hacía sol, llovía o nevaba. Me acuerdo de lo solos que íbamos por esas calles nevadas. Entonces, la nieve era algo mágico, porque transformaba el gris de mi ciudad natal en un mundo de fantasía. El invierno me sigue pareciendo la época de la fantasía. La época del fuego en las chimeneas, de las historias y los espíritus.

—Entonces, los inviernos actuales no le gustarán mucho...

—Sí, siento cierta nostalgia por los inviernos duros. Echo de menos ese frío de zapatos cálidos, abrigo y gorro, y observar un extremo de la naturaleza. Nuestra mente necesita el invierno, ese tiempo para regenerarnos y pensar. La falta de un invierno auténtico en Europa nos quita una parte de nuestra esencia humana. Y eso es algo serio.

—¿Dónde es mejor escuchar su disco?

—Yo propondría dos posibilidades: O en una habitación oscura, iluminada sólo por el fuego de la chimenea o una estufa, o fuera, en el paisaje invernal, con un MP3.

—A los 58, ¿está uno también en el invierno de su vida?

—Creo que todos escuchamos el reloj biológico, tanto los jóvenes como los viejos. Eso nos hace humanos. Sólo hay dos opciones: nos hacemos mayores, o morimos... Yo aún no estoy preparado para la muerte, trabajo en hacerme mayor. Pero si viviéramos eternamente no sería tan interesante.

—¿Cómo es un día perfecto para Sting?

—Es una mezcla de tres cosas: pasar tiempo con mi familia; estar solo, y hacer algo creativo en el estudio. Y después, volver con la familia. Si aún me hablan.

—Cuando pase el invierno, ¿hará un álbum sobre la primavera?

—Eso sería previsible. No se preocupe, no copiaré las "Cuatro estaciones" de Vivaldi.

—¿Volveremos a escuchar un disco de rock de Sting?

—No lo descarto. Pero quiero sorprender a la gente y a mí mismo. Podría hacer un disco techno-dance. En realidad, puedo hacer lo que quiera.

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