Escenario

"Stéfano", la lucha del inmigrante en tono grotesco

La obra de teatro dirigida por Damián Campechini sube a escena a partir de hoy y todos los sábados de junio y julio a las 21 en sala AMMA (Urquiza 1539).

Sábado 01 de Junio de 2013

La puesta en escena de una obra sobre el año 1920 en 2013 supone un choque de realidades, tiempos y espacios. El inmigrante, que venía a "hacer la América", trabajó a destajo y hasta en condiciones miserables para sobrevivir. Los inmigrantes vivían hacinados en los popularmente llamados "conventillos", antiguas casonas con numerosas habitaciones que eran ocupadas por una familia completa, en donde se dormía y se cocinaba, y cuyo patio central era de uso común a todos los inquilinos. Este es el punto de partida de "Stéfano", la obra del dramaturgo Armando Discépolo, creador del grotesco criollo y autor de otras obras clásicas del teatro argentino como "Mustafá", "El organito" y "Babilonia". Bajo la dirección del rosarino Damián Ciampechini y con las actuaciones de Juana Novelli, Nives Paschetto, Armando Durá, Ricardo Pagliaro, Franco Bonino, Julia Valentinelli, Camilo Orlando y Juan Carlos Capello, "Stéfano" sube a escena a partir de hoy y todos los sábados de junio y julio a las 21 en sala AMMA (Urquiza 1539).

"Esta obra fue una propuesta de Armando Durá, que hace de Stéfano, con el que venimos trabajando desde hace bastante tiempo. Los dos coincidimos en las mismas tendencias teatrales y queríamos volver a los clásicos para reivindicarlos ya que son parte de nuestra identidad nacional", señaló Ciampechini.

"Stéfano" cuenta la frustración de esos hombres y mujeres que vinieron a Argentina tras un sueño de abundancia, paz y bienestar. El personaje de Stéfano es un músico de orquesta que sueña con escribir su gran ópera, cargando sobre sus espaldas los reclamos, el dolor, la pérdida y el futuro de toda su familia. Pero su sueño fue demasiado grande y hermoso para que el momento económico y político de Argentina se lo permitiera cumplir. De esto habla "Stéfano", obra fundamental del teatro argentino, con un trasfondo político y filosófico desgarrador, en boca de personajes inolvidables, que la hacen, aún hoy, tener una vigencia sorprendente.

Para el director rosarino, "Stéfano" significa un desafío muy particular: "Hace rato que en las salas no se ve algo de este tipo. Queremos mostrarle a la gente joven que está incursionando en el teatro esta puesta magistral que hizo escuela". Pero esta propuesta estrenada en Buenos Aires en 1928 tiene vigencia en la actualidad. "Creo que se toca con la actualidad porque habla de un inmigrante pero también habla de ideales. Stéfano es una persona que se encuentra infértil en todos los sentidos. Tuvimos la posibilidad de hablar mucho con una familia inmigrante de aquí de Rosario y me dijeron que la obra les parece brillante, ya que ellos nunca pudieron contarle a la gente de Italia, que aquí en Argentina, los inmigrantes no hicieron «la plata», y que muchos no volvieron porque no pudieron económicamente. Y ni hablar de que Stéfano es un músico y fue tan difícil su vida como podría ser ahora. Es directamente proporcional con lo que les pasa actualmente a los artistas locales. Es un artista que no deja de soñar y sigue anhelando el triunfo para ayudar a su familia, y estos infortunios hacen que se desmorone todo", relató Ciampechini. Y destacó que "la forma de contar la historia que tiene Discépolo, desde el grotesco y las mismas porciones entre la comedia y el drama, hacen una propuesta bastante aggiornada a los códigos actorales de hoy en día".

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