Escenario

"Soy una chica algo rococó"

Natalia Oreiro habla y no para. Sonríe. Y encuentra una definición: "Siempre fui alegre, sin represiones". El sentido de la búsqueda, de la experimentación es casi su ley primera. Está evaluando propuestas de cine, fabrica y vende ropa con su hermana, prepara un nuevo disco y conduce "Recurso natural", un programa por Canal 7, los viernes a las 20.

Domingo 27 de Abril de 2008

Natalia habla y no para. Sonríe. Y encuentra una definición: "Siempre fui alegre, sin represiones". En su casa de Palermo no tiene auto ni Internet. Y hace muy poco tiempo que accedió a un teléfono celular, al que se resistía. Pero asegura que vive conectada con su deseo. Que es diverso y cambiante. El sentido de la búsqueda, de la experimentación es casi su ley primera. Está evaluando propuestas de cine, fabrica y vende ropa con su hermana, prepara un nuevo disco y conduce "Recurso natural", un programa por Canal 7, los viernes a las 20. Una propuesta de la televisión pública producida junto al Conicet.

Natalia Oreiro, uruguaya, cumplirá 31 años el próximo 19 de mayo. Ya vivió la mitad de su vida en la Argentina y para ella casi todo es un juego. Su trabajo, su fama, excepto "la pacha mama, la tierra, que es lo único en que creo seriamente", explica a LaCapital.

De vuelta en el mundo de la publicidad la ex Monita no se anduvo con vueltas: muestra lo cambiante de sus cabellos en una campaña de Sedal. Habrá, como parte del plan publicitario, un libro con una tirada de 1.500 ejemplares, que en el plano internacional protagonizan Marilyn Monroe, Madonna y Shakira.

"¿Con esos nombres que ya tienen me llaman a mí?", dice Oreiro que preguntó, sorprendida, cuando la convocaron. Y agrega: "No me siento un referente de la moda, pero tal vez porque mi mamá era peluquera, me gustaba cambiar de look bastante seguido".

—La campaña evoca el cambio de look. Según los publicistas, sos la mujer en Argentina que desafía la quietud y va siempre por otras cosas. ¿Vos cómo te ves?

—Da un poco de miedo el cambio del otro, porque refleja el miedo al propio cambio. Mujeres que se quedan por miedo toda la vida en una pareja y no se separan o que no salen de un trabajo a pesar de que no las hace feliz.

—¿Te atrae cambiar por cambiar nomás, cierta estética de llamada modernidad?

—No me siento una chica moderna. Incluso por mi cuerpo, mis curvas, los colores que utilizo, mi manera de actuar. Soy como una mujer de los 50, una chica algo rococó. No me da hacerme la moderna.

—Sos actriz, cantante, fabricás ropa y pensás dirigir cine...

—Sí, con todo respeto pensé en eso. Quiero hacer la experiencia, ser fiel a mí misma, nada más. En el mundo de la ropa, soy una etiqueta, no soy diseñadora. Además me defino como una cantante-actriz. Lo de la ropa tiene más que ver con un sueño familiar, de estar con mi hermana, de tenerlos cerca.

En la tevé entrás y salís por épocas, ¿cómo lo elegís?

—Es que si no elegís salir en un momento, los demás eligen por vos. Cuando permanecés en pantalla todo el tiempo, terminás repitiendo, perdés la capacidad de reinventarte. Mi idea es ser una actriz que actúa de distintas cosas. Si me quedo todos los años haciendo tira diaria, es seguro que termino haciendo del "personaje" que a la gente le gusta, sin matices, sin distinciones.

—Entra en el canon y pierde.

—Además, son muchas horas, mucho desgaste. Se suele decir en los elencos: "Somos como una familia". Todo bien. Pero la familia de uno no es el elenco, es otra. Para mí es triste vivir catorce horas por día trabajando. También dicen que de un éxito no tenés que bajarte, y yo prefiero bajarme a tiempo, antes que me terminen bajando. Cuando una tira tiene éxito una temporada y sigue otro año, todos saben que lo hacés por la plata.

—Te habías hecho un camino en televisión desde la comedia, haciendo reír y saliste con un drama, "El deseo", y las cosas no anduvieron bien en audiencia. Después regresaste al esquema inicial con "Sos mi vida" y todo fue mejor. ¿Qué pensás?

—Y se ve que a la gente no le cayó muy cómodo lo del drama, mi look rubia. En fin, muchos habrán dicho: "Yo quiero que me haga reír". Sucede que más allá del gusto de la gente, era yo la que necesitaba hacer otra cosa. Y me fue bien porque, por ejemplo, me llegaron propuestas en cine que no me hubieran llegado si no hacía "El deseo".

—¿Qué te gustaría hacer?

—Algo distinto a lo que vine haciendo en televisión, aunque sea en pequeñas participaciones. Otra confusión es pensar que todo lo que yo haga debe tener un alto perfil, ¿ por qué?, yo puede hacer participaciones especiales y ser muy feliz con eso, porque así también crezco.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario