Escenario

"Soy tímido, pero en el escenario estoy dispuesto a cualquier cosa"

El comediante, cantante y youtuber presenta su primer disco "Dada", nominado a los premios Gardel. Hoy, en La Sala de las Artes

Viernes 03 de Mayo de 2019

Del teatro callejero y la música infantil pasó a tener reconocimiento internacional y más de 1.500.000 seguidores en las redes sociales. Tiene su stand up en Netflix, fue orador de la última edición de Tedx Joven en Río de la Plata y participó en Festivales como el Lollapalooza 2017, Ciudad Emergente en 2018, Wateke 2017 y 2018, formó parte de la grilla de Cosquín Rock 2019 y más. Agustín Aristarán, popularmente conocido por Soy Rada, asegura que la fama es una mentira, pero la vive día a día: "Me piden fotos todo el tiempo, mucho. Cuando no tengo ganas de sacarme selfies no salgo de mi casa. Igual puedo caminar, no soy Mick Jagger ni Maluma", relata el youtuber, influencer, comediante y cantante de Bahía Blanca.

Soy Rada llega a Rosario para presentar su primer disco "Dada", nominado a los premios Gardel, junto a su banda Soy Rada & The Colibriquis, esta noche, a las 21, en La Sala de las Artes (Suipacha y Guemes). Antes del show, el astro de las redes dialogó con Escenario sobre sus videos virales, la nostalgia por Simba y Bambi y sus proyectos con Netflix.

—¿Cómo va a ser tu show en Rosario?

—Vamos a Rosario con mi banda para presentar el disco y algunas cositas de stand up. El disco está nominado a los Gardel. Va a ser una fiesta en la que la gente termina bailando y riéndose.

—En el nuevo disco aparecen personajes como Bambi, Superman, Simba y Xuxa ¿esto viene de tu época de cantante infantil?

—Tengo una forma de escribir bastante nostálgica. La primera herramienta artística que adquirí fue en la música a los 6 años y esta banda surge por el deseo de volver a la música. Las canciones no pretenden ser graciosas sino más reflexivas.

—En el tema que abre el disco decís "Bambi no disfrutó de su vieja y vos te quejas". Y contás que te invitaron a respirar y no fuiste. ¿Es una especie de crítica a las nuevas terapias del todo bien, sé feliz, respirá?

—El tema tiene que ver con que hay mucha gente que tiene una vida maravillosa pero que igual se queja. Tengo una vida muy linda y a veces cuando me quejo de algo siento un poco de culpa. Pero el tema es como un mantra de que si tenemos ganas de quejarnos, está todo bien. Es una especie de queja al positivismo extremo y a veces si tenés cara de culo, está bien.

—¿Qué rol jugaron tus padres en tu carrera?

—Lo que más valoro es la confianza que me dieron mis padres. Siempre me dijeron "vas a poder" y si algo quiero como padre hoy, es darle esa confianza a mi hija de que va a poder hacer todo, por supuesto que con mucho esfuerzo y laburo.

—¿Se llega siempre a donde uno quiere?

—No sé si siempre. De hecho, yo no llegué a donde quise, llegué a lugares más lindos todavia. La vida te va proponiendo caminos distintos a los que querías y está en vos y en tu inteligencia tomar otros caminos o seguir como un caballo con las orejeras a los costados. Me gusta pensar que la vida te lleva a lugares impensados. A los 12 años mi meta era ser mago.

—¿Qué fue lo que más te sorprendió a nivel profesional y personal?

—Ser papá. No lo esperaba. Fue a los 22 años, era muy joven. Y eso cambió todo: fue todo arco iris y unicornios. En cuanto a lo profesional, que Netflix me haya convocado para estar ahí ni siquiera lo soñaba, porque están los comediantes más zarpados de la tierra. Cuando pasé por la puerta del Gran Rex con mi vieja le dije "algún día voy a llenar este teatro" y mi viejo me dijo "no tengo ninguna duda". Si bien era algo que deseaba y trabajé mucho para lograrlo, no dejó de sorprenderme que se llene y quede gente afuera.

—¿Te la creés con más de 1 millón y medio de seguidores?

—No, cero. La fama es una mentira, una pose, me aburre mucho. Me encanta la popularidad y el afecto de la gente pero no me siento famoso ni un poco, me parece una gilada. Hago contenido y después, lo que le sucede a la gente con eso, es responsabilidad de ellos.

—¿Te reconocen por la calle? ¿Podés ir al quiosco tranquilo?

—Me piden fotos todo el tiempo, mucho. En casi toda la Argentina Chile, México y Perú es bastante constante. Cuando no tengo ganas de sacarme selfies no salgo de mi casa. Igual puedo caminar, no soy Mick Jagger ni Maluma. A veces me pasa que personas se largan a llorar porque les pasó algo con lo que yo hice. En el escenario estoy dispuesto a hacer cualquier cosa, pero en mi vida de ser humano normal, soy muy inseguro y tímido.

—¿Tenés ganas de hacer tele?

—No me copa la tele, estoy con mi programa propio "RadaHouse" en mi canal de Youtube. Estoy súper feliz con eso. Lo hago en mi casa y está la banda, un amigo que cocina y un invitado. Ya hice cuatro programas, uno por mes, con invitados como Pablo Fábregas, Manuel Ginobili, Mario Pergolini y Malena Guinzburg. Además, sigo protagonizando "Aladdín" en el Gran Rex. Y pronto saldré de gira con mi nuevo show "Serendipia". También estoy grabando una serie para Netflix como actor de la cual no puedo adelantar absolutamente nada, pero se verá acá y en España.

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