Escenario

Sonidos que reflejan identidad y resistencia

El percusionista rosarino brindará el último show del año junto a su banda, la Barricada del Ritmo. La cita es esta noche, en Distrito Siete.

Sábado 28 de Octubre de 2017

Con un estilo musical donde lo tribal y lo moderno dialogan sobre el escenario, Carlo Seminara brindará el último show del año junto con su banda, La Barricada del Ritmo. Esta presentación marca además la despedida de "Barcos", su disco anterior, de cara a una nueva producción en 2018. Percusionista y multiinstrumentista, las manos de Seminara hacen sonar de todo: congas, cajones, pandeiros, berimbaus, bombo legüero, cajas chayeras, alegre, quijada, cajita y atabaques, a los que suma máquinas y otros accesorios. El año pasado el músico emprendió una gira por el noreste argentino, brindando presentaciones y dando clases. Fue además el encargado de abrir los shows de Chico Cesar y Pedrito Martínez.

   Esta noche, en Distrito Siete, a partir de las 22, lo acompañarán colegas que "admira muchísimo": Julián Venegas en voz y guitarras, Alejandro Bluhn en teclados y acordeón, y Mariano Sayago en bajo. Antes del show se dictará un taller de percusión y continuará la noche en Distrito Siete con música brasilera y samba. "La Barricada es el nombre que le puse a la situación de tocar en grupo y todo ha ido tomando diferentes formas. La más grande fue un noneto, hace más de dos años. En esta etapa La Barricada suena compacta, madura. Estoy muy cómodo, creo que los cuatro lo estamos", dijo Seminara.

   La banda estará tocando músicas de los dos primeros discos y adelantando temas de lo que se viene, una tercera producción que cuenta con doce canciones. Según el percusionista, la mitad del disco se armó con la formación de este cuarteto, que encontró el sonido actual hace un año, y la otra mitad responde a la necesidad de contar otras canciones, otras historias. "Estoy en esa, mezclando, haciendo propios los sonidos de nuestro continente. Es muy loco porque a veces me han dicho que les cuesta entender mi música, que parece africana, pero son ritmos nuestros. Son personas que escuchan jazz, funk, rock o disco, y me pregunto por qué sienten de cerca esos géneros y miran de lejos al chamamé. Parece mentira", opinó.

   Para Carlo la música es identidad, política, rebelión y resistencia, y es desde ahí que se conecta con los ritmos y sonidos. Además es titular de la cátedra de Percusión Latinoamericana del Instituto Superior del Profesorado de Música y dicta el Taller de Rítmica de la Escuela de Música de la UNR. Se dedica a la enseñanza de la percusión desde 2002 y cuenta ya con dos discos: "A cada santo una vela" (2010) y "Barcos" (2014).

   En estos últimos años Seminara estuvo investigando sobre la música afroargentina, sobre todo la del noreste, y el nuevo disco viene con mucha carga de esas zonas, así como también influencias presentes de Brasil, Perú, Uruguay, Cuba y América latina en general. "Cada día tengo más amor por Latinoamérica, que está tan maltratada, con una historia ocultada y ninguneada, donde nos quisieron imponer la lógica binaria de civilización o barbarie, pensamientos que siguen hasta el día de hoy... Sí, hay cosas, personas y pensamientos hacia los cuales siento un profundo rechazo: esa gente que mira a Europa como la fuente de soluciones y en realidad son la fuente del problema", afirmó. El percusionista agregó que la música es "profunda y compleja", y "habla de resistencia y siglos de historias", que van desde los dolores más profundos hasta las emociones más efervescentes. "Todo eso siento cuando toco y es lo que quiero transmitir", explicó.

   Seminara no sólo se dedica a tocar ritmos como la chacarera, la samba o la murga uruguaya, sino que estuvo a cargo de la percusión en el grupo de rock rosarino Cielo Razzo. "A veces me siento un ser protozoico, siempre corriendo la zanahoria, de una máquina anda una cosa, la combino con otra, agrego una tercera para poder cumplir con una función que no es para la que está hecha pero sirve, en fin, atando todo con alambre. Me gusta lo analógico como la tecnología, que me ayuda a trabajar sobre ideas y darles un marco más claro para contárselas a los demás", señaló.

   Para concluir, Carlo aclara lo complicado que es ser cabeza de su propio proyecto desde la percusión. "No es un proyecto que pretenda demostrar nada desde el punto de vista del desarrollo técnico o virtuoso, sino que lo que busca es decir, transmitir y viajar. Y el tambor, mejor dicho las músicas latinoamericanas atravesadas por el tambor, son el vehículo y la excusa para emocionar y repensarnos", afirmó.

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