Escenario

Soledad Pastorutti: "Vivo cada show como si fuese el último"

La cantante de Arequito, que actúa el sábado en el Anfiteatro, dijo que el folclore "tiene que reinventarse" y que "hay traperos que con sus letras están más cercanos al folclore que algunos folcloristas"

Domingo 17 de Enero de 2021

La pandemia no fue un impedimento para Soledad, que se las ingenió para estar siempre conectada con su público. Más que nunca se la vio en redes sociales compartiendo canciones a la distancia con otros artistas, en su intimidad con sus hijas y mostrando de a poco lo nuevo que se materializó en el disco “Parte de mí”, editado en octubre del año pasado. Siempre con una sonrisa a mano, debatió con sus fans las decisiones de los jurados de “Masterchef” y del “Cantando”, publicó una lista de temas “fiesteros” en Spotify y, aunque no le gusta correr detrás del algoritmo, expresó que “disfruta de estar presente en las redes y tirar buena onda para todos lados”. Se supo en redes sociales también que vuelve el reality “La Voz”, pero La Sole no confirma participación por el momento. En esta entrevista explica que prefiere ir paso a paso y este verano se está presentando en el teatro Luxor de Villa Carlos Paz, donde asegura estar comprometida con el cumplimiento de los protocolos para que tanto ella como el público puedan disfrutar plenamente en cada función. El próximo sábado 23 de enero, desde las 21.30, será el esperado regreso de La Sole para el público rosarino, en el Anfiteatro Municipal Humberto de Nito, donde presentará sus nuevas canciones y los clásicos de siempre.

  —¿Cómo fue el reencuentro con el público en Carlos Paz?

  —Lo viví con mucha ansiedad y alegría, pasamos muchos meses con la banda sin tocar para el público. El streaming es muy lindo y llegó para quedarse, pero no es lo mismo. Para una artista como yo que está acostumbrada al ida y vuelta con la gente siempre resultó difícil. Me queda más cómodo el vivo y en directo con la gente, verlos cantar y bailar en los shows. Por otro lado, es una gran oportunidad la que nos brinda Carlos Paz, uno de los pocos lugares en el país donde se puede llevar adelante un espectáculo con protocolo. Me siento súper bien, canto, bailo y vivo cada show como si fuera el último, porque con la pandemia no se sabe qué puede pasar o hasta cuándo esto se va a poder hacer.

  —¿Cómo es el armado del show y los protocolos?

  —En principio confié mucho en el protocolo porque ya había shows que se venían haciendo. Estuvieron Flavio Mendoza y el Oficial Gordillo, ellos empezaron a hacer funciones en el Luxor. Flavio es una de las personas que más ha trabajado para que se mantenga vivo el arte y que los protocolos se hagan y se cumplan. En el teatro las personas se sientan de a dos y con dos butacas vacías de un lado y del otro; ningún espectador se puede sacar el barbijo, las filas en el ingreso y salida también tienen distanciamiento, y están los chicos con los laser apuntando todo el tiempo a la gente para que no se saquen los barbijos, está muy cuidado todo. Con los protocolos no ha habido problemas mayores, hay que confiar, pero esto es un día a día. Las autoridades están buscando erradicar el problema, van cambiando las fórmulas y las formas, en algunos lugares hay toque de queda sanitario y los artistas nos vamos amoldando a eso. Yo hago lo que me permiten hacer y con los cuidados que están permitidos, soy amiguera y mis camarines están siempre repletos de gente pero ahora no, tratamos de ser poquitos y cuidarnos. Los shows son laburo para mucha gente, por lo que trato de cuidar y respetar los protocolos lo mejor posible.

 —¿Cómo estás preparando la vuelta a Rosario en el Anfiteatro?

  —Es un espectáculo similar al de Carlos Paz, aunque en Rosario al ser en el Anfiteatro va a ser un formato más festivalero. En el Anfi hay cosas que quizás no podamos montar como en el teatro, algunas escenografías que quedarán afuera; pero vamos con un productor que es la seguridad en todo sentido, ¡son tipos serios! A los Grimolizzi los conozco desde hace muchos años y que ellos se animen a hacer esta apuesta me da mucha tranquilidad. Además agradezco muchísimo las ganas que le están poniendo los amigos y productores de técnica y sonido, la están peleando fuerte y a ellos les debemos mucho. El Anfiteatro es hermosísimo y el de Rosario es un público que quiero, es más, arrancó la venta de entradas más rápido en Rosario que en Carlos Paz. Va a ser un reencuentro muy lindo porque vamos a presentar este nuevo disco que todavía no ha tenido una presentación oficial ni en Rosario ni en Córdoba, sólo en el Movistar en Buenos Aires.

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  —¿Vamos a poder escuchar en vivo las canciones de “Parte de mí”, además de los clásicos?

  —Va a ser un show de mucha calidad, con pantallas gigantes y con visuales muy lindas. En el caso de las colaboraciones del disco, como la que hago con Kany García, el video me acompaña en vivo y yo canto mis partes de canción. De todas maneras, a mí me gusta que todo lo que pueda hacerse en vivo y en directo se haga, para que el público vea el esfuerzo y las ganas que le ponemos. En el caso de “Chingui-Chingui” los visuales me ayudan a que suene “casi casi” como si los Auténticos (Decadentes) estuvieran en vivo, dejamos el pregón de Cucho que invita a bailar y que es súper divertido, es ese condimento extra que no puede faltar. El show es muy potente, sumado que en Rosario vamos hacer algunos clásicos, tratando de que la gente termine bailando. La cuestión es ponerle el hombro a la situación y que la gente se olvide un poco de lo que estamos viviendo. En Carlos Paz la gente puede bailar en su lugar y pretendemos que pase eso en Rosario también.

Soledad - Quién Dijo (Official Video) ft. Kany García

  —Ya que la mencionás, “Chingui-Chingui” es una canción súper alegre y hasta armaste una lista de Spotify con ese nombre ¿Cómo se dio la colaboración con los Auténticos Decadentes para este tema tan festivo?

  —Es una canción que nació hace ya dos años y no tiene que ver con la pandemia, aunque la letra diga “yo no me voy a quedar en casa” no quiero incitar a que salga la gente del aislamiento para nada. Recuerdo perfectamente de estar con el teléfono en la mano, el acordeonista del otro lado me iba mandando pedacitos de melodía y yo le iba poniendo letra mientras caminaba por la pileta de la casa de mis viejos. Después terminamos grabándola con Rodolfo Lugo, marido de Marcela Morelo y productor del tema. Yo pensaba que estaba buena una colaboración porque es un tema festivo, hasta que un día al mismo tiempo dijimos “¡Son los Decadentes!” La canción suena medio cuarteto y medio centroamericana, pero lo mejor que le pasó al tema fue ese toque que ellos le dieron. Con respecto al nombre hubo como un prejuicio, mucha gente me decía: “¿Cómo le vas a poner a una canción Chingui Chingui?”. Pero te pongo de ejemplo el éxito de Karol G “Tusa”, acá nadie se pregunta qué significa “tusa”, sino que escuchamos la canción y nos divertimos. Entonces ¿por qué no le puedo poner yo “Chingui Chingui”?

  —El disco nuevo tiene un sonido más internacional, despegado un poco del folclore ¿Pensás así los shows también?

  —Sí, en estos shows mezclo las dos cosas y el disco tiene una búsqueda de un sonido más internacional, pero que no deja de tener esa raíz o impronta mías. Eso se evidencia tanto en el tema “La Gringa” a través de su letra como en “Fiesta en el sur”. De repente pasamos por “Volverás” que remite a una danza boliviana y “Cuando duele” que es un chamamé, pero los condimentos musicales van llegando al disco por distintos lados y las canciones se van despegando del folclore. Quiero aclarar que en esta búsqueda no tapo mi pasado ni lo entierro, sino que todo lo que soy es parte de lo que fui y lo único que estoy marcando ahora es hacia dónde me gustaría ir como artista. Quiero lograr otros hitos, otros escenarios y otros premios, llegar a lugares nuevos. El folclore es un gran camino, pero tiene también que reinventarse o, mejor dicho, lo que siento es que si el folclore es el saber del pueblo, hoy el pueblo ha cambiado mucho. Hay traperos que con sus letras están más cercanos al folclore que algunos folcloristas mismos. Lo que quiero es que haya coherencia entre el pasado y el presente, es difícil pero acá estoy intentándolo todo el tiempo.

  —¿Haber cumplido 40 años influyó en las nuevas búsquedas personales?

  —Sí, ¡Los 40 me re pegaron! ¡Los 39 también! Fue como un piñón, me sentí fuera de este mundo, no sabía ni quién era. Hubo como un terremoto en mi vida, me empezó a doler el cuerpo pero no porque me sienta grande, sino porque tuve que hacer un reseteo de la máquina, como dijo mi fonoaudióloga. En este sentido me vino súper bien la pandemia para empezar a mimarme más. Siempre fui una gringa laburante y que le da para adelante con todo, me crié con ese esquema de que las cosas se logran con mucho esfuerzo, dolor y sacrificio. Al hacer elecciones y trabajar duro siempre hay algo que estás dejando de lado, sin embargo este último año me sirvió muchísimo el coucheo y fui mucho a la psicóloga también. Todo empezó cuando me quebré el pie y al tiempo tuve problemas de la voz. Aprovecho para agradecer a todos los médicos que me atienden en Rosario, gracias a todos ellos me puse las pilas y me siento re bien ahora. Siento que subí una montaña, desde arriba veo un paisaje hermoso pero ahora estoy cuesta abajo, reflexionando sobre todo lo que hice y eso te pega fuerte. Pero sigo creyendo que todavía puedo dar mi mejor disco, mi mejor show y darlo todo con autenticidad y alegría, haciendo lo que siento y amo.

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