Escenario

Slash: "Siempre viví de acuerdo a mis propias reglas"

El guitarrista habló desde Los Angeles de su último disco, su vida en las giras y la escena rockera actual. El próximo 15 de mayo se presenta en Rosario.

Domingo 14 de Abril de 2019

Hay pocas imágenes más icónicas en la historia reciente del rock que la de Slash con sus rulos negros, su galera y su Gibson. Pero esa imagen no sería nada si no remitiera a un sonido: el riff de "Sweet Child Of Mine", el solo de "November Rain" y todo ese hard rock encendido que arrasó a fines de los 80 y principios de los 90 vendiendo más de 150 millones de discos. Ahora han pasado más de dos décadas desde aquellos clásicos. Sin embargo, Slash sigue siendo básicamente el mismo: rockero de la vieja escuela, convencido de lo que hace y estrella que no se la cree después de haber superado (a los golpes) una época intensa de excesos. Así se lo escuchó a través del teléfono cuando el guitarrista habló con Escenario desde Los Angeles. Nada intimidante, sereno y seguro. Eso sí: la entrevista iba a durar sólo diez minutos (los tiempos de una "star", después de todo) y había que obviar el tema "Guns N' Roses" (ver recuadro).

El motivo central de la charla era uno solo: el recital que dará Slash en Rosario el próximo 15 de mayo, en Metropolitano. Junto al cantante Myles Kennedy y la banda The Conspirators, el violero viene a presentar su último álbum, "Living The Dream", y además repasará sus tres discos como solista anteriores. Los clásicos de los Guns también aparecen en el repertorio de la gira, pero casi la totalidad del show se concentra en la carrera de Slash con los Conspirators.

Antes de embarcarse en su gira por Latinoamérica, el violero habló de su sociedad con Myles Kennedy, de la vida en la ruta y de dejar atrás el alcohol y las drogas. Además afirmó: "Todo lo que está en los ránkings suena igual, es una fórmula".

—Venís a Rosario a presentar "Living The Dream". ¿Qué diferencias encontrás entre este disco y tus trabajos anteriores como solista?

—"Living The Dream" es una evolución muy positiva y natural con respecto al álbum anterior. Creo que pudimos plasmar muy buenas ideas, la banda suena cada vez mejor y yo me siento cómodo escribiendo canciones. No hay nada forzado. Es un disco que refleja muy bien nuestro presente y eso queda demostrado en vivo. En vivo tocamos el 80 por ciento del disco.

—Hace años que trabajás con Myles Kennedy. ¿Por qué pensás que tu dupla con él funciona?

—Tuvimos muy buena química desde la primera vez que nos encontramos, cuando trabajamos en un par de canciones de mi primer disco como solista, antes de los Conspirators. Ese primer encuentro fue muy excitante a nivel creativo y además nos llevamos bien a nivel personal. Después salimos de gira juntos, tuvimos también química en el escenario y eso completó la idea de que podíamos trabajar bien.

—¿Qué cualidades tiene que tener un cantante para que te guste?

—La cualidad más importante es que su forma de cantar sea sincera y genuina. Su emoción tiene que ser honesta, tiene que venir del corazón, no tiene que ser impostada. Eso es lo más importante, y obviamente el talento para cantar bien (risas). Hay muchas cosas a tener en cuenta: la actitud, el talento para escribir, la personalidad, la actuación en vivo... Pero lo esencial es la honestidad y el sentimiento.

—¿Cómo es ahora tu vida en las giras? ¿Ha cambiado con el paso del tiempo?

—La vida en las giras no ha cambiado mucho. Obviamente que ya no hago muchas de las cosas extra curriculares que hacía antes, que en gran parte era beber (risas). En ausencia de eso, nada cambió. Te levantás, hacés lo que debés hacer durante el día, vas a la prueba de sonido y después subís al escenario. La vida en las giras es dedicarse exclusivamente a los shows.

—El año pasado dijiste en una entrevista que lograste mantenerte sobrio desde 2006. ¿Cómo lo lograste? ¿Fue una lucha difícil?

—Mantenerme sobrio nunca fue difícil para mí. Lo difícil fue llegar a estar sobrio (risas). No sé cómo explicarlo... Digamos que fue turbulento. Pero una vez que llegué ahí fue liberador. Estaba tan harto y enfermo de pasar por todo eso que me sentí totalmente feliz cuando estuve sobrio por primera vez.

—En los últimos años el sonido de la guitarra no está muy presente en la música popular, en los hits que llegan a los ránkings. ¿Qué opinás de esto?

—No es algo extraño para mí. Cuando yo comencé a tocar la guitarra, en los años 80, recuerdo que lo primero que me dijeron fue: "No toques la guitarra, está pasado de moda" (risas). En los 80 la guitarra eléctrica no era muy popular. En la radio sólo pasaban pop y new wave, lo cual por supuesto era muy antiguitarra. Por suerte había una escena de heavy metal en el Reino Unido. Pero la música mainstream, la que sonaba en las radios, poco tenía que ver con el sonido de guitarras. Esos movimientos van y vienen. En los 90 la guitarra fue muy popular con el grunge. El sonido de las guitarras entra y sale de las escenas todo el tiempo. En lo personal yo hago lo que me gusta y me importa un carajo lo que está pasando alrededor (risas). Ni siquiera le presto demasiada atención. Siempre viví de acuerdo a mis propias reglas.

—El hip hop ha monopolizado la escena actual, sobre todo en Estados Unidos. ¿Te gusta el hip hop?

—Me gusta el hip hop de la vieja escuela, lo que se hacía en los 80 y principios de los 90. Pero no soy fan del hip hop actual, aunque reconozco que hay artistas talentosos. La mayor parte del hip hop de hoy se parece a todo lo demás. Todo lo que está en el Top 40 suena igual, está creado para vender, es una fórmula. El country suena a pop, el hip hop suena a pop, todo suena igual. No tengo nada en contra del Top 40, pero pienso que era más interesante en los 70 y principios de los 80.

—¿Te considerás parte del mainstream o te ves más a un costado?

—Nunca me sentí parte del mainstream, ni siquiera cuando estaba en lo más alto de los ránkings. Siempre me pareció muy incómodo ser parte de lo que se considera mainstream. Y nunca perseguí estar ahí tampoco.

—¿Mirás fotos o videos tuyos de los años 80 y 90? ¿Qué sentís cuando los ves?

—Videos no miro jamás (risas). Fotos sí, miro todo el tiempo. Y recuerdo bien cuando pasaron las cosas, o recuerdo la mayoría. También me doy cuenta de que estaba hecho mierda (risas). Pero no siento que eso haya pasado en otra vida, siento que pasó hace un par de años. No me parece tan lejano.

—¿Qué escuchás en tu casa? ¿Qué música tenés en tu celular?

—El último disco de Alice In Chains, el de Queens Of The Stone Age y el último de Foo Fighters. También escucho mucho blues, y todavía escucho la música con la que crecí: Aerosmith, los Stones, Muddy Waters y B.B. King. Es toda música que me hace sentir bien, que me moviliza.

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