Escenario

Ska-P generó una fiesta del pogo con críticas al sistema

Ska-P es una banda atípica por donde se la mire. Por lo que hace y por lo que genera. La banda española de ska punk ratificó antenoche, en un concierto a pleno en el estadio cubierto de Newell"s, que pese a sus idas y venidas ( ya que se juntaron después de un largo tiempo para hacer un disco y esta gira) sigue siendo una de las expresiones más potentes de su género.

Martes 10 de Noviembre de 2009

Ska-P es una banda atípica por donde se la mire. Por lo que hace y por lo que genera. La banda española de ska punk ratificó antenoche, en un concierto a pleno en el estadio cubierto de Newell"s, que pese a sus idas y venidas ( ya que se juntaron después de un largo tiempo para hacer un disco y esta gira) sigue siendo una de las expresiones más potentes de su género. Y es el único grupo que puede ofrecer un espectáculo tan divertido con alta dosis de contenido ideológico, más allá de que a algunos pueden no caerle bien algunas de sus propuestas.

Ska-P propone la libertad de derechos de los pueblos originarios, condena el fascismo, le dice no a la pena de muerte, critica que la matanza de animales en una plaza de toros sea una fiesta de la "cultura popular", considera que el Vaticano es "el peor de los imperios", rechaza el poder opresor de las fuerzas policiales y militares, apuesta a la revolución bolivariana en Latinoamérica, aborrece el crecimiento de las empresas multinacionales. También pide la legalización del cannabis, critica la sociedad de consumo, le dice no a las guerras.

Esos son algunos de los postulados que vocifera Pul Pul, el líder de la banda, quien en compañía del carismático Pipi, ofrecen un tándem contundente en cada concierto que ofrecen por el mundo. Resistidos en España, saben que en Latinoamérica siempre son bienvenidos. La gente los adora, los ovaciona. El público es el gran protagonista.

En la cálida noche del domingo se vivió uno de los pogos más gigantes que tuvo la ciudad. Sólo comparable con aquel momento cumbre de Bersuit, en tiempos de "De la cabeza". "Hay que saltar, hay que saltar, el que no salta es militar", cantaban los pibes en un coro similar al que sonaba en los albores de la democracia. Hasta las banderas del Che ponían el marco adecuado a la situación.

Los clásicos de la banda fueron el plato fuerte de un repertorio que recorrió desde "Tío Sam" y "Welcome to Hell" hasta "El vals del obrero" e "Intifada". Una fiesta para bailar y reflexionar.

Mapuche

Una mapuche recorrió más de 3.000 kilómetros para estar en el show de Ska-P del domingo. El motivo fue denunciar el daño que ocasionan las represas en la Patagonia. Pul Pul le cedió el micrófono y en un alto del recital la joven defendió la causa de los pueblos originarios. Fue ovacionada por la concurrencia.

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