Escenario

"Siento que tengo que opinar cuando canto, aunque a muchos no les guste"

Rozalén, la intérprete de Albacete, mostrará su material "Cuando el río suena..." en el Parque de España. Del feminismo a los temas tabú de la Guerra Civil

Viernes 21 de Septiembre de 2018

Rozalén nació en Albacete, fue criada en la Sierra de Segura y ahora vive en Valdemorillo, "un pueblecito de Madrid". Ese paisaje viste sus canciones, que a la primera escucha son de cierta calma pero las letras calan hondo. En este disco "Cuando el río suena...", que presenta esta noche, a las 21.30 en el teatro del Parque de España (Sarmiento y el río), la autora va de cuestiones íntimas de su familia hasta temas tabú de su país: "En mi casa había un desaparecido de la Guerra Civil, que es otro tema del que no se habla aquí en España". Con voz dulce pero lo suficientemente potente como para reivindicar también cuestiones de género, Rozalén se planta. Y canta lo que siente "aunque a muchos no les guste cuando una opina".


—La tranquilidad y esa calma que tiene tu pueblo tiene que ver con la paz de las canciones que hacés?

—Hombre , para mí es súper importante tener calma cuando escribo y es verdad que soy muy de campo, de montaña y de río. Para mí es súper inspirador vivir en un lugar así, me costaba más componer en la gran ciudad, aunque también lo hacía.

—¿Cuando el río suena qué trae?

—Trae historias que son personales y familiares, que son relacionadas con temas tabú de mi país. Y ha sido un acto de valentía de mi familia dejarme que contara estas cosas, pero no me arrepiento en absoluto. Tiene un año de vida este disco y en España "Cuando el río suena..."es el número 2 de ventas, así que yo pensaba que se me iban a cerrar puertas y mira, pasa todo lo contrario, lo que pasa es que la gente está deseando hablar de ciertos temas.

—¿Te referís a temas tabú de tu familia o de la sociedad española?

—Pues, hay una historia de amor de mis padres, por ejemplo, ya que mi padre fue sacerdote diez años y se enamoró de mi madre cuando llegó al pueblo. Y esto pasó a finales de los 70 y tuvieron que tomar otras decisiones. Luego hay otra historia de memoria histórica, porque en mi casa había un desaparecido de la Guerra Civil Española, que es otro tema del que no se habla aquí en España. Gracias a la canción, mira las casualidades de la vida, he dado con la fosa común donde está mi tío abuelo. Y claro, pues después de comprobar lo que ha pasado en mi casa yo tenía que contar eso. Este es un tema súper delicado aquí en España, y más ahora.

—¿Qué otras temáticas abordás en este material?

—También hay un tema que habla de plena dictadura, cuando estaba el País Vasco por lo tanto era un poco más difícil, y bien, cuando desterraron a jóvenes vascos y uno de ellos fue a parar a mi pueblo y mi abuela lo acogió. Yo quería traerlo para asociarlo a todo el conflicto de refugiados actual. Eso, sumado al tema del feminismo y cuestiones más personales, el disco tiene un poquito de todo (risas).

—En "La puerta violeta" cantás "sé lo que no quiero, ahora estoy a salvo". ¿Después de todo esto que contás, de qué estás a salvo?

—Pues, hay cosas que supongo que hasta que no las vives no las sabes, aunque te sepas la teoría. Pasa como con el tema del feminismo, ¿no? Cuando te das cuenta lo que realmente no quieres en tu vida, porque lo has vivido, y no quieres más volver a tener una relación tóxica. El amor romántico pues es otra cosa.

—Tanto en la Argentina como en el resto del mundo las reivindicaciones de género se pusieron en el centro de la escena.¿Creés que el feminismo y los derechos igualitarios están en un momento bisagra?

—Hombre, algo está pasando, y eso está clarísimo, y más en determinados países. En Argentina y España están en plena ola feminista, quizá en otros países no, pero otros muchos sí. Que se hable de esto a mí me parece interesante, aunque digan que es una moda o lo que sea, pues ¿qué tiene de malo que se ponga de moda lo bueno? Entonces, algo está pasando y también a la vez siguen pasando cosas que te dicen que todavía queda tantísimo por hacer, bueno, pues habrá que repetirlo muchas veces pues este movimiento feminista lo único que busca es amor e igualdad.

—¿En este contexto, considerás que una mujer tiene más responsabilidades que un varón al subirse a un escenario?

—Bueno, creo que también los hombres están defendiendo esta cuestión y tengo compañeros que se nota claramente cómo están cambiando sus letras. Yo sí sé que siento esta responsabilidad, pero respeto a quien no la sienta. A mí me gustan los artistas comprometidos. Mis ídolos, mis maestros son Ismael Serrano, Bebe, Rosana, Luz Casal, Sabina, Serrat, Jorge Drexler, Silvio Rodríguez, Luis Aute. En mi caso he elegido opinar cuando canto, sé que se pierde mucho también, porque hay gente que no quiere que una opine, pero supongo que quien lo hace se queda con muchas más cosas.

—En este disco también hay una declaración de principios con "Volver a los 17", de Violeta Parra.

—Es una declaración de principios y también un homenaje. Me duele mucho que haya adolescentes que no sepan quién es Violeta Parra, es mi manera de decirle "bueno, la tienes que escuchar". Y me gusta incluir en mis discos siempre alguna versión para que se conozcan. En el segundo disco puse una de Aute, ahora de Parra y tengo que seguir cantando las canciones de siempre y de los grandes, para que no se pierda.

—En "Respect" se te oye cantando en inglés un tema propio, justo después del de Violeta Parra, y es saludable esta idea de cantar sin prejuicios.

—En realidad, la gente quiere catalogar y etiquetar, y a mí me gusta cantar de todo, me gusta mucho el punk, el rock, el rap, mucho de todo. En los discos va una canción detrás de otra y aquí en España estamos yendo a festivales súper diferentes ¿Por qué tenemos que hacer sólo una música?¿Por qué nos tienen que etiquetar de una manera?¿Por qué tenemos que vestirnos todos con un mismo patrón? A mí la música electrónica me encanta y en este tema digo "respeta mi paz y mi calma".


¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario