Escenario

"Siempre fuimos los patitos feos del rock"

Raúl Ruffino, uno de los líderes de la banda Los Tipitos, cuenta por qué grabaron su primer disco de folclore y cómo crecieron con esta apertura

Jueves 30 de Mayo de 2019

Los Tipitos lanzaron “De mi flor”, disco en el que incursionan en el folclore argentino que presentarán el 1 de junio en la Usina del Arte y, según dejaron trascender, puede adelantar un nuevo rumbo musical de la banda que derive en fusiones con el pop y ritmos de América Latina.

El ahora trío integrado por Raúl Ruffino, Federico Bugallo y Walter Piancioli se puso en manos del experimentado Lucho González, quien trabajó para grandes artistas como Mercedes Sosa y Chabuca Granda, para que le diera un color bien folclórico a las canciones. Eligieron tres temas de Atahualpa Yupanqui: “Canción para Doña Guillermina”, “Los hermanos” y “Las cruces” y canciones de Robustiano Figueroa Reyes, más siete temas inéditos compuestos en letra y música por Los Tipitos. Entre los invitados aparecen Abel Pintos, Chaqueño Palavecino, Peteco Carabajal, Lito Vitale, Franco Luciani y el dúo Orozco-Barrientos. Raúl Ruffino habló sobre el nuevo disco y los nuevos rumbos.

—¿Cómo eligieron el repertorio de este disco?

—Entre las canciones del repertorio, de catálogo, ya compuestas por otros artistas, las propuso Lucho González tratando de buscar canciones que no sean golpes bajos, canciones muy trilladas del folclore. Había muchas que no conocíamos como “Doña Guillerma” que es una chaya, un ritmo extraño, o la cueca “El encuentro”. Nos vino muy bien a nosotros, aparte de que no sean muy tradicional de La Cacharpaya y cosas que no tengan mucho que ver con nosotros. Buscó algo más abierto. Después fue todo búsqueda y encuentro, prueba y error, y sentarnos los cuatro con libros y buscar, investigar y estudiar.

—¿Cómo hicieron con la instrumentación? ¿Qué se animaron a tocar que habitualmente no tocan ustedes?

—Claro, eso también. Cuando vimos que salían las canciones, necesitábamos darles el toque del género para que suenen bien. Llamamos a un idóneo, que es Lucho González. Primero él creía que se iba a encontrar con otra cosa, que no entendíamos nada de folclore y que iba a tener que hacerl sonar el chasquido en el grupo. Cuando llegó y vio que yo podía tocar perfectamente chacarera y milonga se sorprendió y cambió el panorama.

—¿Y qué pasó a partir de ese momento?

—Entonces nos ubicó: “Vos sos Mascherano -me dijo-, vos sos la base. Vos Willie tocás el piano y vos Fede el bajo” y así. A partir de ahí empezó primero con los acordes. Por ejemplo “El encuentro”, la cueca, es una cueca que uno puede tocar con los acordes tradicionales, tres o cuatro. Ahí Lucho le empezó a poner más un trabajo de armonía y de enriquecer el género que él ya lo tiene muy incorporado de acompañar a Lito o a Mercedes Sosa, pero para nosotros era empezar de cero. Así que lo de la instrumentación nos vino muy bien porque fue estudiar el instrumento otra vez a partir del género. Yo tuve que cambiar a cuerdas de nylon y dejar la púa y tocar con los dedos.

—¿Esta búsqueda podría llevar a Tipitos a mezclar el pop con la fusión de folclore latino?

—Sería la evolución, sí. Yo me siento muy cómodo en todo aspecto. En la producción, en todo. Es inevitable la comparación, grabaste 15 años de una manera el rock y de repente todo es inmediato, rápido. Trabajar con Lucho te abre la cancha. Se abre a conocer otros artistas y a compartir, y eso te interviene tu música, te la saca de la comodidad en la que está. Es evolución, está buenísimo incorporar gente nueva y con otra instrumentación, se te abre el panorama. Es una posibilidad lo que decís. Los Tipitos fuimos aceptados hace no sé cuánto en el rock, pero siempre fuimos los patitos feos del rock, eso lo puedo ver ahora retrospectivamente. Entonces, ahora que otro género te abra así la puerta, no sé si me vuelvo del todo, me parece que me gustaría ampliar la cancha y quedarme en los dos lados. Es más grande, es mucho más rico.

—¿Cuántas canciones llegaron al disco y cuántas quedaron afuera?

—Quedaron como cuatro canciones completas y después otros 3 ó 4 proyectos sin terminar, composiciones nuestras, de búsquedas. Nos quedó una zambita coplera y un giro doble, quedaron cosas terminadas pero que no entraron en el disco. Hacerlo sólo de canciones nuestras era hermético. Quedaron varias tipo chamamé porque vinieron Nico Landa, de Los Animalitos y el Cuino Scornik a componer. Tenemos composiciones con ellos que quedaron afuera, letras de ellos con composiciones nuestras. Y ya te adelanto que tenemos canciones para un segundo volumen.

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