Escenario

Shakespeare llega a la web a través de una elogiada versión de "Rey Lear"

Roberto Carnaghi, protagonista de la obra junto a Alejandro Urdapilleta, elogió el acceso público al patrimonio cultural.

Lunes 10 de Agosto de 2020

El actor Roberto Carnaghi, coprotagonista de la versión de "Rey Lear", de William Shakespeare que Jorge Lavelli dirigió en el Teatro San Martín, celebró la decisión del Complejo Teatral de Buenos Aires de ofrecer online esta excepcional puesta con Alejandro Urdapilleta en el rol protagónico, aunque confesó que extraña el teatro presencial. La obra forma parte del archivo histórico del complejo y está disponible de forma gratuita a través de las plataformas Cultura en Casa y la web del Complejo Teatral de Buenos Aires. Se puede acceder a la pieza en el portal buenosaires.gob.ar/culturaencasa.

En la pieza, un montaje de 2006 del reconocido director argentino radicado en Francia, Carnaghi interpreta el personaje de Gloucester en una puesta fantasmal que resaltaba la insanía de una cultura donde la locura se apodera del protagonista y su corte de aduladores y oportunistas. El intérprete tiene una extensa trayectoria en obras del autor inglés. Formó parte de los elencos de "Ricardo III", "Macbeth", "Hamlet" y "El mercader de Venecia", además de "Rey Lear", por lo cual en 2016 recibió el premio a la trayectoria en el Festival Shakespeare auspiciado por la Embajada de Gran Bretaña en Argentina.

Carnaghi, a quien se lo puede ver en la serie "Apache, la vida de Carlos Tévez", disponible en Netflix, contó cómo fue el trabajo junto al desaparecido Urdapilleta y a Lavelli y recordó de qué manera lo afectó laboralmente la pandemia que asola a Argentina y el mundo. A principios de marzo iba a reponer en el Complejo Cultural "25 de Mayo" del barrio de Villa Urquiza el espectáculo "Aquí cantó Gardel", de gran convocatoria durante 2019, pero que no pudo ser.

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"Se iba a representar de viernes a domingos hasta mayo, seguramente, según cómo anduviéramos de espectadores y después me habían invitado a participar en un proyecto para el Teatro San Martín, que festejaba sus 60 años en julio; se había pensado que yo pudiera hacer algo en la sala de abajo, la Cunill Cabanellas", contó el actor sobre esos proyectos frustrados.

A ello se iba a sumar durante agosto un espectáculo en el teatro Premier, de Corrientes al 1500, frente al complejo oficial San Martín, con una obra para dos personajes: "Tenía trabajo hasta fin de año con posibilidad de que la obra funcionara bien y seguir después en el verano", añadió resignado el intérprete, que sin embargo celebra la posibilidad de poder estar de forma virtual en el clásico de Shakespeare.

—¿Qué recuerdos le trae la puesta de "Rey Lear"?

—(Recita evocando la letra del tango "Sur") "Recuerdo de los años que han pasado, arena que la vida se llevó... y un perfume de teatro, de camarín, de calle Corrientes, del hall, de los amigos, de la gente... Y un recuerdo de yuyos y de alfalfa... y todo esto del teatro me llena el corazón. Todo pasa por ahí. Pasaron catorce años... Eramos tan jóvenes, estábamos borrachos y creíamos que éramos inmortales.

—¿Cómo fue trabajar con Lavelli y el resto de los compañeros?

—Lavelli es un director magnífico, un gran artista, reconocido a nivel mundial, que ha venido a trabajar acá y era la primera vez que yo trabajaba con él. He visto sus espectáculos anteriores, que me gustaron mucho, y me encontré con un director que sabe muy bien lo que quiere a través de los ensayos, el ensayo general y lo que pide a los actores. Es muy exigente. Y en ese elenco fue muy lindo haber trabajado porque se formó un grupo humano muy importante de compañeras y compañeros; pero ahí estaba Alejandro Urdapilleta, un gran, magnífico actor y enorme compañero. Yo nunca había trabajado con él, aunque sí había hecho alguna cosa muy lejana en televisión, y nos conocíamos. El era Lear y yo Gloucester, me ponían frente a un magnífico actor.

—¿Cómo le resulta el teatro por las redes?

—Bueno, he ido aprendiendo. Me llaman, he hecho algunas cosas, hice lecturas... Y vi también el "Rey Lear" que hice junto a Alfredo Alcón y el "Arturo Uí", que también hice para el Teatro San Martín, lo que me llevó a hacer notas virtuales y a estar conectado por las redes. Pero todo eso no es viable para el teatro en tiempos normales, el teatro es otra cosa: es el actor arriba del escenario más el público, que viajó, que sacó la entrada, que viene a ver la función. Eso es el teatro. Lo demás es televisión. Este espectáculo que ahora se va a ver se filmó de alguna manera para el archivo que el Teatro tenía que tener, pero uno ve una parte del espectáculo. En este momento es bueno que el público pueda disfrutar de un espectáculo que no vio, pero no se crea el hecho vivo del teatro. Lo que se va a ver es la función de un día, se filmó eso, aunque seguramente al día siguiente o el anterior la función fue distinta. Te doy el ejemplo del público que viene a ver una obra en el estreno: una obra empieza a correr a partir de las diez funciones, los estrenos son terribles. Luego vienen más adelante y notan que el espectáculo está más aceitado, es muy distinto.

—¿Se podría interpretar como que la virtualidad solidifica una obra?

—Sí, es como si no tuviera profundidad, pero bueno, en un momento como el que estamos viviendo es la mejor solución. Yo me siento orgulloso de estar en este "Rey Lear", con Urdapilleta y todos los compañeros.

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