Escenario

"Seguramente me siento más cerca de Borges y Sarmiento que de Bob Dylan"

Coti vuelve a su ciudad natal por segunda vez en el año. En el inicio de este 2010, Coti Sorokin cantó en el casino City Center. Esta noche lo hará en el teatro Broadway.

Sábado 09 de Octubre de 2010

Coti vuelve a su ciudad natal por segunda vez en el año. En el inicio de este 2010, Coti Sorokin cantó en el casino City Center. Esta noche lo hará en el teatro Broadway.

El cantautor de música pop radicado en Madrid, uno de los más populares de la capital española, dice estar contento por cantar esta vez en un teatro. “Va a ser diferente”, comienza la charla telefónica desde algún punto del recorrido de la autopista Rosario-Buenos Aires. “En un casino es otro tipo de show, es más corto. Un concierto más largo te permite tocar junto a la banda y también hacer algún set solo, con la viola y tu voz. Además, te permite recorrer viejos discos. El del teatro Broadway va a ser un recital muy parecido al que dimos en La Trastienda de Buenos Aires”.

   —¿También es una despedida de tu último disco “Malditas canciones”?

   —Sí, en el sentido de cerrar una etapa. El disco salió hace un año y medio pero estuvimos presentándolo todo este año en Europa y en América latina. También hay una cuestión física y mental que tiene que ver con las ganas de empezar una nueva etapa con las canciones del próximo disco que estará, supongo, para fin de año.

   —¿Qué tenés del próximo disco?

   —Tengo varias canciones nuevas que, de hecho, algunas de ellas voy a tocar en Rosario, tal cual lo vengo haciendo en los últimos shows. Está bueno ver la reacción de la gente. Pero estoy ahí, dándole vuelta a la próxima grabación, aún sin definirla demasiado.

   —Publicar discos, ¿es una necesidad o una estrategia?

   —Significa un espacio importante para poder expresarte. Como decía el Negro Fontanarrosa, “seguir haciendo mi propio estilo con el correr del lápiz”. En mi caso, con el correr de los discos y de las canciones. A través de los discos te vas trazando un destino y también un estilo.

   —¿Tu base de operaciones sigue siendo Madrid?

   —Estoy en Madrid gran parte del año, pero cada disco es una nueva rueda que empieza a girar.

   —¿Qué te dio España que no te pudo dar Argentina?

   —España me dio una nueva casa para mostrar mi música. Un nuevo caldo de cultivo, algo distinto, ni mejor ni peor. Yo nunca lo viví como un cambio venirme a España, por supuesto que es una elección día a día... pero nunca significó una necesidad de cambiar en algo lo que era. Desde mi primer disco edité todos mis trabajos también en Argentina y a todos además los vine a presentar en vivo, en contra de todos los presupuestos y estrategias de compañías discográficas.

   —Pero el gran salto lo diste desde España...

   -—Sobre todo tuve la suerte de trabajar mucho. Creo además que nada es casualidad, de alguna forma lo busqué y fue una oportunidad que me fui dando.

   —¿Andres Calamaro es el argentino que más huella dejó en la música pop y el rock de España?

   —Bueno, antes de Andrés hubo un fenómeno más grosso y que fue Tequila, que eran argentinos: Alejo Stivel y Ariel Rot. Fueron como los inventores del rock and roll en España. Moris también fue muy importante, como lo fue en el mundo de los cantautores en España Alberto Cortez, otro argentino.

   —Lo de Calamaro lo digo por la influencia que ejerció en toda una generación de músicos de allá y de acá...

   —Por supuesto que fue muy importante, pero insisto en que perteneció a una segunda generación de argentinos en España. Incluso, él se fue a trabajar con Ariel Rot cuando Rot era ya muy grande en España. Pasa que Ariel se fue de la Argentina de muy chico, a los 16 años, en la época de la dictadura, creó Tequila e hizo un destrozo en España. Andres y los Rodríguez fueron una segunda generación, y Andy Chango y yo, por ejemplo, fuimos una tercera.

    —¿Cuál es el modelo de músico que más te cabe o te seduce?

   —Creo que los modelos son muchos, pero lo más importante es el sonido que uno tiene adentro. El estilo uno no se lo plantea ni sale a buscarlo, sino que surge con el correr de los discos. Bueno, yo ya hice 15 discos como solista. Si escuchás mi último disco y después el primero, donde hay ocho años de diferencia, vas a poder encontrar una línea trazada que, creo, es muy coherente y honesta, y eso a mí me deja tranquilo. Idolos tengo más de mil. No sólo músicos, sino escritores, pintores, poetas, porque seguramente que aprendo más de Borges que de Bob Dylan. Sí, también es cierto es que seguramente me sienta más cercano a Borges o a Sarmiento que a Dylan.

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