Escenario

Se estrena en Rosario “Pelo malo”, una dosis de la Venezuela actual

La película, ganadora de la Concha de Oro de San Sebastián, cuenta una historia en momentos en que el ex presidente Hugo Chávez agonizaba. hoy en el cine El Cairo.

Jueves 05 de Marzo de 2015

“Pelo malo” se estrena hoy en el cine El Cairo y se proyectará hasta el domingo próximo. El filme venezolano, de la realizadora Mariana Rondón y que el año pasado se alzó con el premio a la mejor película en el Festival de Cine de San Sebastián, indaga la difícil relación entre una madre y un niño, acosados por cierta orfandad afectiva y económica en la convulsionada Caracas, en momentos en que el expresidente venezolano Hugo Chávez atraviesa una situación crítica respecto de su salud, que lo llevaría luego a la muerte.
   El calor, ciertas prácticas bajas, un chico que quiere plancharse el pelo para una foto escolar, una madre perseguida por ciertas actitudes del niño que lee como homosexuales, el paisaje de los monoblocks de las grandes ciudades, las calles sucias, los aprietos económicos, la falta de trabajo, la soledad, enmarcan la historia entre madre e hijo, quienes se tienen solamente el uno al otro en una relación delicada que podría romperse con un suspiro.
   Rodada entre mayo y junio de 2012 en las emblemáticas parroquias (barrios) de Simón Rodríguez y 23 de Enero, en unos edificios construidos con la asistencia estatal y similiares a los monoblocks argentinos, Mariana Rondón contó a la agencia Télam por qué eligió filmar en estas urbanizaciones.
   “Por varias razones: visualmente son impresionantes pero también son parte de las ciudades utópicas pensadas por la arquitectura de Le Corbusier, que llegan a Caracas, Ciudad de México y Río de Janeiro cuando arranca el modernismo en América latina”, indicó.

El gran sueño. “Me parecía interesante contar también en qué terminó esa gran utopía social arquitectónica, en qué dura vida se transformó aquello que había comenzado como un sueño”, relató la realizadora.
   “Además —agregó— son lugares muy estigmatizados política y socialmente en Venezuela, siempre están en el medio de la conflictividad y son como un resumen completo del país y de la ciudad”.
   “Ahí están —dijo— el mundo cultural, el mundo político, el mundo delincuencial conviviendo juntos; son lugares donde todo se respira muy cerca y te encuentras gente maravillosa y sorprendente y gente que te aturde mucho por el lugar al que están llevando la vida”, cuenta Rondón, que pasó meses pensando y rodando el filme en estas dos urbanizaciones.
   “Además, está parada en un momento preciso, en un contexto preciso, en una ciudad precisa y se muestra todo lo que eso implica”, aclaró sobre este trabajo.
   Hablando sobre la capacidad del filme de transmitir el pulso callejero, con largas tomas por las barriadas o en el transporte público, Rondón dijo que “casi que es moda esto de hacer documental y ficción juntos, pero es cierto que en esta película yo me sostuve lo más que pude en esas calles e intenté registrar hasta el último detalle, buscando que se sintiera una Caracas que a mí me gusta mucho y es muy contradictoria por sus tensiones y diferencias”.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS