Escenario

Sbaraglia: "El filme de Rodrigo Grande es como el viaje de un héroe, una historia de superación"

La nueva película del director rosarino, "Al final del túnel", protagonizada por Leonardo Sbaraglia, Pablo Echarri, la española Clara Lago y Federico Luppi, es un thriller que renueva el género. 

Domingo 17 de Abril de 2016

Intrigante, poderosa y lúgubre, la nueva película del director rosarino Rodrigo Grande, “Al final del túnel”, protagonizada por Leonardo Sbaraglia, Pablo Echarri, la española Clara Lago y Federico Luppi, es un thriller que renueva el género. Es que el relato de este filme, que se estrena el jueves en Rosario y que tiene como protagonista a Joaquín (Sbaraglia), un hombre que está en silla de ruedas, entrelaza el suspenso, el policial y el amor a la perfección.

La casa de Joaquín, que conoció tiempos mejores, ahora es lúgubre y oscura. Pero de pronto llega Berta (Lago), bailarina de striptease y su hija Betty, que llaman un día a su puerta respondiendo a un anuncio que puso Joaquín para alquilar una habitación. Su presencia cambia la realidad de este hombre ermitaño que se olvidó de vivir.

Una noche trabajando en su sótano, donde repara computadoras, Joaquín escucha un ruido casi imperceptible. Pone la oreja contra la pared y se da cuenta que un grupo de ladrones, liderado por Galereto (Echarri) está construyendo un túnel que pasa bajo su casa para robar un banco cercano. Es así como Joaquín comienza un trabajo minucioso vigilando a los ladrones logra conocer al detalle el plan del robo. Así, se da cuenta de que Berta es en realidad la novia de Galereto, y que alquiló la habitación del sótano para controlarlo, distraerlo y que no escuche los ruidos del túnel que están haciendo y pone en marcha un plan contrarreloj con el fin de intentar frustrar los propósitos de Galereto y su banda criminal.

"Para mí el género puro es una pobreza. La idea era que parezca que se trata de una historia de amor entre los protagonistas y de repente se mezclan los géneros, lo mismo que pasó en mis películas anteriores", destacó el director de "Rosarigasinos" (2001) y "Cuestión de principios" (2009). Esta coproducción argentina española nació de la creatividad y la amistad. "Con Pablo nos hicimos amigos desde que filmamos "Cuestión de principios" y desde ahí quedamos en contacto, él me contaba cómo iba gestando su productora y yo, cómo iba el guión de la película", cuenta Grande sobre su relación con Echarri, que además de actuar, debuta como productor del filme con su productora El Arbol. "Cuando terminé de escribir, Pablo se puso el guión bajo el brazo y buscó socios, así se generó una coproducción con España, Warner y Telefe. La presencia de Pablo fue indispensable porque siempre trató de que sea la mejor película posible. Me di muchos lujos como filmar la mitad en España y la otra en Argentina", destacó. En ese sentido, el protagonista de la telenovela "La Leona" destacó: "Cuando Rodrigo me trajo el guión hace cuatro años y lo leí supe exactamente que tenía una bomba de guión en las manos. Entonces empezamos a invertir dinero en la maqueta de la casa, sin saber si la íbamos a poder filmar, y con cada socio que hablábamos, venía corriendo. Y eso sucede cuando hay un buen guión".

Un banco, un túnel, un robo y un plan parecen condimentos muy visitados en la cinematografía, sin embargo "Al final del túnel" no cae en el lugar común sino que desarrolla un entramado de situaciones como una búsqueda del tesoro. "El condimento extra de la película es cómo Rodrigo construyó un mecanismo de suspenso absolutamente original e inédito. Con una identidad nacional muy grande, además, porque los boqueteros existen en todos lados, pero la modalidad criminal es Argentina, eso y la forma de relacionarse de los personajes le da un tinte muy claro. Lo destacable es la capacidad de Rodrigo como autor; como director la ves y te das cuenta de que es una película grande, contundente", sentenció Echarri y siguió: "Rodrigo es un director genial, cuando lo descubrí en Rosarigasinos me impactó la temática novedosa para ese momento, con esos dos monstruos como Luppi y (Ulises) Dumont. Con Cuestión de principios, en la que trabajé, me sorprendió la solidez de los personajes, y cómo llevaba la trama del Negro Fontanarrosa, tan parecido a cómo escribía el Negro. Pero creo que en "Al final del túnel" hay un salto cualitativo enorme. El techo de Rodrigo como director y guionista no está visible. Va a hacer una carrera inmensa".

Radiografía. Los protagonistas de esta historia cargada de suspenso son sumamente interesantes. "Joaquín es un personaje misterioso, abandonado. Perdió a su familia, tiró la toalla, y cuando aparecen estos ladrones, tiene que superarse a sí mismo, física y emocionalmente, volver a reconectarse con algo de su masculinidad a través de esta mujer que aparece en su vida", contó Sbaraglia sobre su personaje que está en silla de ruedas desde un terrible accidente de tráfico en el que su mujer y su hija murieron. Y continuó: "Entonces empieza a querer probarse que él puede. Descubre el deseo a través de esta mujer (Clara), que le despierta su sexualidad anestesiada. El personaje empieza a presentar señales de vitalidad. Es el viaje de un héroe, una historia de superación personal de un ser humano frente a muchísimos obstáculos internos y externos", expresó uno de los protagonistas de "Relatos salvajes".

Para Echarri, la figura de Sbaraglia fue vital desde el principio del proyecto: "Leo fue la imagen necesaria desde el principio porque era el actor que necesitábamos para transitar ese abanico emotivo inmenso. Leo hace un desgaste físico y emocional muy grande en la película y eso es porque es un obsesivo de su trabajo, un trabajar incansable, su potencia de trabajo te aplasta".

El personaje de Echarri, en cambio, es el malo de la película, al igual que en la tevé, donde encarna al villano Franco Uribe: "Está brotando mi verdadero ser (risas)", bromeó el actor al mismo tiempo que expresó su satisfacción al componer a este jefe criminal: "Me es muy satisfactorio interpretar a este tipo de personajes, que creo que tiene que ver con la falta de contradicción. Uno como ser humano hace determinada cosa y luego sufre la culpa que genera la misma cabeza o espíritu. Este personaje es de una sola pieza; van detrás de lo que buscan, lo ejecutan y duermen tranquilos. Por eso este personaje me genera goce como ser humano, porque uno está preso de esa contradicción que, de alguna manera, genera a la persona sociable. El cine es un mundo paralelo donde uno puede explorar distintas personalidades sin ir preso".

Para componer su personaje, Sbaraglia se reunió con personas que utilizan sillas de ruedas que le enseñaron cómo movilizarse en silla de ruedas: "Es una responsabilidad hacer este personaje, y para eso me entrevisté con muchas personas que están esa condición, que me enseñaron a trasladarme en la silla. Parece una cosa fácil, pero no lo es, y lo más interesante era tratar de entender que cuando uno ve una persona en silla de ruedas, es una unidad, tiene la silla de ruedas como parte de sus piernas, como si fuese un centauro. Y justamente esa cosa de centauro había que practicarla mucho para poder sentirme libre en la silla de ruedas, sentir que podía manejarla bien, que podía subir y bajar, hacer "willy". Porque cuando en un momento voy a la vereda me mando un "willy". Y para eso tuve que investigar y practicar mucho", destacó el ganador del premio Goya. Pero para Sbaraglia, lo fundamental para lograr este personaje fue "ponerse en el lugar del otro". "El director muestra lo fácil y difícil que es hacer algo para distintas personas, como subir, bajar, caminar, no caminar, muestra los distintos valores y puntos de vista. Joaquín mira el mundo desde abajo. En una de las charlas con los chicos que entrevisté, me contaban lo importante que es estar en posición vertical. Estar en una silla de ruedas te trae trastornos digestivos, te descalcifica, por eso ese tipo de sillas sirve para estar en dos patas y que el cuerpo esté diferente. Son cosas para tener en cuenta que aprendí con este personaje", manifestó.

Otro de los grandes talentos que completan este elenco de lujo es Clara Lago, que viene de protagonizar "Ocho apellidos vascos", la película más taquillera de la historia española. "Clara terminó aprendiendo el acento argentino en dos semanas, nos sorprendió a todos lo bien que lo hizo", contó Grande con respecto al acento de la joven actriz. Por su parte, Echarri también halagó a su par española: "Clara hace un trabajo fantástico porque logra momentos de ira y desconcierto; se la ve desprejuiciada. En su país es una mega estrella y eso le viene muy bien a la película. Será una actriz que va a tener mucha llegada al público argentino".

Casimiro. El perro del filme se llama Casimiro y es, nada menos, que el propio perro del director rosarino, que también formó parte de "Cuestión de principios". Pero no es una mascota más, sino que tiene un rol muy importante en la trama. "Me encanta que Casimiro está ahí; por algo está, por algo tiene la importancia que tiene en la película. Es mi visión de la vida", destacó Grande que además dio la triste noticia. "Casimiro murió el último día de rodaje de la película. En «Cuestión de principios» estaba muy bien, pero después se quedó ciego. Por eso en «Al final del túnel», tuvimos que buscarle un doble, le dije al entrenador de animales y buscó a un perro igual. Porque Casimiro ciego no podía hacer tantas escenas", contó.

Además de escribir el guión, Grande diseñó todos los decorados del filme. "Siempre fantaseé con hacer los decorados, porque te permite plasmar lo que realmente pensaste. Por otro lado, esta película requería eso, una casa con sótano unido y un jardín atrás. Dibujé todos los planos de la película, así que sabía exactamente todo lo que quería. Buscaba que la película fuese muy fuerte estéticamente", detalló el director. ¿Cómo toma las críticas? "Sé que la película funciona. Trato de darle menor bola posible a las críticas. Respeto a los críticos pero trato de no leerlas. Voy a ver las películas por otras cosas, como los actores, el afiche, la idea, y no por una crítica positiva. Sí me interesa la crítica de un amigo. Igualmente para mí, todas mis películas fueron como la primera", concluyó el director antes del gran estreno que será este jueves en los cines argentinos.

 

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