Escenario

Russell Crowe debuta detrás de cámara con una historia épica

“Camino a Estambul” se estrena en Argentina. El filme recrea el viaje de un padre que va de Australia a Estambul en busca de los cuerpos de sus tres hijos muertos en la batalla de Gallípoli.  

Martes 26 de Mayo de 2015

"Quizás sea una sorpresa, pero estoy completamente cómodo cuando todas las decisiones creativas son mías". Quien lo dice es el actor australiano Russell Crowe, que protagoniza y debuta detrás de cámaras con "Camino a Estambul". El filme, que se estrena esta semana en Argentina, es una película épica clásica sobre un padre (Crowe) que viaja desde el interior de Australia a Estambul en busca de los cuerpos de sus tres hijos, muertos en la Batalla de Gallipoli. La historia es a la vez un relato de aventura, drama y romance.

La primera idea sobre este filme que se retrotrae a una de las grandes batallas de la Primera Guerra Mundial, surgió por casualidad. Cuando el guionista Andrew Anastasios se documentaba sobre un proyecto de la historia de Australia, encontró una carta con una frase que disparó su imaginación: "Un tipo logró llegar aquí desde Australia, en busca de la tumba de su hijo". Esa línea fue la inspiración para la creación de una historia que Crowe calificó como "épica, que viene con un montón de emociones, algo de humor y un poco de esperanza en el futuro".

Inspirado por los directores de la edad de oro del cine australiano como Peter Weir, Gillian Armstrong y Phillip Noyce, Crowe y su director de fotografía, el ganador del Oscar Andrew Lesnie ("El Señor de los Anillos"), desarrollaron un intrincado tapiz de golpes visuales tanto para recrear la guerra como sus secuelas.

Crowe aseguró que aunque pudo encarar este filme con el respaldo de la industria decidió hacerlo de forma independiente para poder hacer la película que realmente tenía en mente. "La verdad es que siempre tuve la opción para empezar esto en un estudio, pero sentía que a fin de tener el control creativo que quería tener y, por el debido respeto a la historia en sí, debería ser una película australiana independiente. Ese es el camino más difícil que podía tomar, pero es el que elegí tomar", afirmó.

El actor, que suele abordar personajes duros como lo hizo en sus últimos trabajos, "Noé" o "Un cuento de invierno", o también "Gladiador" por la cual ganó un Oscar, trabajó además con muchos de los directores más reconocidos. Para su debut Crowe contó que recurrió a todo aquello que aprendió de muchos de ellos. "Los cineastas que han hecho varias películas, tienen experiencia, pero sólo tienen la experiencia de sí mismos como directores. Mientras que yo estoy trabajando alrededor de diferentes conjuntos de habilidades: la capacidad organizativa de Ridley Scott; la precisión de un Ron Howard o la sensibilidad artística de Peter Weir o la perspectiva de Tom Hooper. Se aprende de todo el mundo. A veces aprendés cosas que vas a tomar y que hasta las podrás aplicar a tu propio trabajo, pero también a veces aprendes cosas que nunca vas a hacer".

Un director riguroso. Crowe aseguró que para ser un buen actor no solamente es necesario actuar bien. Sus estrictos estándares -esos que él asegura aplicar cuando se pone a las ordenes de un director- incluyen además del talento interpretativo, el dominio de los aspectos técnicos del rodaje. "Es necesario estar interesado ellos", dijo y añadió: "Podés tener un actor que no lo esté, pero es un actor que te va a perder el día. Aquí hay una marca, este es el tamaño de la lente, la cámara se mueve de esta manera... Si no tomás esa información de inmediato y hay que hacer varias tomas porque están haciendo caso omiso de la configuración de la escena -y sé que muchos actores lo hacen- y creen que la cámara sólo debe configurarse para hacer lo que quieren hacer, eso es un problema".

"Cuando estás trabajando en un medio visual en el que todo gira en torno al encuadre y la composición, no puede ser así", añadió Crowe. "No vas a sobrevivr en un set de Ridley Scott si no respetás las decisiones que ya están tomadas. Y desde luego no le vas a dar Peter Weir ninguna alegría si vas en contra de las cosas que tiene planeado. Ser técnicamente competentes es una manera de ayudar a tu director a hacer bien el trabajo".

Según trascendió Crowe es un director exigente que incluyó ejercicios y charlas nocturnas sobre la historia y que el equipo realmente estuvo agradecido por esa metodología. "Es muy angustiante para un actor saber que lo único que se espera de él es que de lo mejor. Yo mismo como actor, cuando trazo mis horarios de trabajo, la preparación ocupa un lugar muy importante. Tenés que tener todo listos 48 o 72 horas antes de empezar a filmar y todos esperan que hayan hecho su trabajo de antemano".

Una relación cercana

Russell Crowe lamentó la muerte del matemático y premio Nobel John Nash, a quien interpretó en la película “Una mente brillante” (2001) y con quien tuvo una relación cercana. Nash, de 86 años, y su esposa, de 82, murieron el sábado cuando el taxi en el que viajaban chocó en Nueva Jersey. El conductor perdió el control al tratar de adelantar a otro vehículo, en tanto que la pareja no llevaba puesto el cinturón de seguridad.

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