Premios Oscar

"Roma", los millennials y un machirulo desnudo

Netflix invirtió una fortuna para promocionar "Roma". Y la jugada dio resultado.

Domingo 24 de Febrero de 2019

Mirando la lista de nominadas a mejor película se puede arriesgar que lo de esta noche debería ser sólo un trámite para Alfonso Cuarón, director, guionista y principal hacedor de "Roma" (solamente le falta actuar a Cuarón en la película). El único filme en esa terna que podría calificar como superior a "Roma" es "La favorita", de Yorgos Lanthimos. Pero ya sabemos de la debilidad de la Academia por los mexicanos. Y al griego Lanthimos no le van a dar ni las gracias. Además, si el año pasado premiaron a un bodrio importante como "La forma del agua", del mexicano Guillermo del Toro, y si en 2015 le regalaron el Oscar a la insufrible y pretenciosa "Birdman", de Alejandro González Iñárritu, sería indignante que ahora no premiaran esta conmovedora historia en blanco y negro de Cuarón.

Netflix invirtió una fortuna para promocionar "Roma". Y la jugada dio resultado. En contra sólo se puede decir que, al estar disponible en Netflix, la película fue vista por millennials que nunca fueron al cine o que sólo fueron a ver la saga de "Piratas del Caribe", pero igual se sentían habilitados para hablar pestes de "Roma" en las redes sociales. Los comentarios más frecuentes tildaban a la película de "lenta y muy aburrida", algo comprensible para una generación que entra en pánico si por dos segundos se corta internet. Afortunadamente, Cuarón arregló con Netflix que la película tuviera también una distribución limitada en los cines, lo que permitió verla como corresponde, o al menos como el director la había concebido.

"Roma" es, por sobre todo, una sucesión de planos virtuosos: imágenes cotidianas que siempre buscan un rastro de belleza, incluso en la violencia y en el dolor. A veces este calculado preciosismo le quita fuerza a la historia, pero el director nunca pierde el foco de sus personajes, porque se nota que los adora. "Roma" es también una película feminista, ambientada en los 70 pero que resuena mucho en el presente. Cuarón fija la mirada en dos mujeres muy distintas que están igualmente solas: una empleada doméstica que queda embarazada y es abandonada por un machirulo cabrío, y su patrona, una madre y profesional de clase media acomodada que ve cómo su marido se toma el buque y ella queda a cargo de la casa y los chicos.

En el devenir de estos personajes, el director refleja la lenta reconstrucción de una familia, las miserias de las diferencias de clase y la violencia omnipresente del México de los 70 (que también recuerda a la Argentina). Sin embargo, la belleza de "Roma" no está tanto en las escenas calculadas y un tanto épicas sino en secuencias que parecen insignificantes. Hay una en la cual el machirulo en cuestión se pone a hacer artes marciales completamente desnudo en una habitación de hotel, delante de la empleada doméstica que lo mira con timidez desde la cama, vestida con su camisoncito. Por un puñado de escenas así, y sólo por eso, "Roma" debería llevarse el Oscar.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});