Escenario

"Renegamos del farolito y la gomina, pero somos parte de la tradición"

“La idea es hacer música. Si a los fanáticos del tango les gusta lo que hacemos, mejor, pero la idea es sumar gente que no necesariamente sea del medio tanguero”, definió Pablo Jivotovschi, violinista e integrante de la Orquesta Típica Fernández Fierro.

Viernes 15 de Febrero de 2008

“La idea es hacer música. Si a los fanáticos del tango les gusta lo que hacemos, mejor, pero la idea es sumar gente que no necesariamente sea del medio tanguero”, definió Pablo Jivotovschi, violinista e integrante de la Orquesta Típica Fernández Fierro. La agrupación porteña se presenta mañana, a partir de las 21, en el ciclo Rosario bajo las Estrellas, en el anfiteatro Humberto de Nito, del Parque Urquiza.
  Jivotovschi explicó que lo que hacen “es tango ciento por ciento”, aunque con una estética que no adhiere a los clichés, como podrá verse en la presentación del quinto disco, “Mucha mierda”. “Renegamos del farolito y la gomina, pero somos parte de la tradición”, aseguró.
  Previamente, actuarán la Orquesta de Tango Santa Fe, de la capital provincial, y la agrupación que dirige el rosarino Martín Tessa junto a bailarines invitados. Durante todo el show el público podrá bailar en una tarima ubicada frente al escenario
  —¿Apuntan a un público específicamente tanguero?
  —No. En realidad la idea es hacer música. Si a los fanáticos del tango les gusta lo que hacemos, mejor, pero la idea es sumar gente no necesariamente del medio tanguero.
  —¿Cómo definirías el estilo de la orquesta?
  —Empezó siguiendo la línea de (Osvaldo) Pugliese. Hubo como una evolución en lo que fuimos haciendo. Si bien se sigue con ese espíritu en los arreglos, creo que cada vez se volvió una cuestión más rítmica, como acentuando la parte oscura de eso, tal vez con los tempos más rápidos y esa cosa rítmica, con mucha energía que se ve sobre todo en vivo. Es tango ciento por ciento.
  —¿Por qué caminos llegan al tango, teniendo en cuenta que tienen un promedio de 30 años de edad?
  —En realidad es un poco nuestra búsqueda; fue darnos cuenta de que un género no está asociado a una edad. Si el género es algo rico no depende de eso. Me parece que el tango se asocia a una edad por una serie de lugares comunes. Pero se puede ver desde otro lugar, sacándole toda la cáscara de cosa turística o de algo viejo, renovándolo. Además, si uno toca en determinados lugares es evidente que la gente joven no va a ir ahí. Pero sí lo hará si uno empieza a abrir el abanico y empieza a hacerlo en espacios que no son típicamente tangueros y a pensar el espectáculo como lo que a uno le gustaría ver. Si bien nos escucha gente todas las edades, es mayoritariamente un público joven.
  —¿Qué los inspira a la hora de elegir las letras?
  —Eso es medio azaroso. En realidad es como la parte de la búsqueda que me parece que todavía falta afilar. En un principio fueron más clásicos. Tal vez ahora estamos buscando en letristas jóvenes o cosas nuevas. Hay un tema en “Mucha mierda”, con letra de Palo Pandolfo, que viene del rock, y también hay un tema de Tata Rubín, que no son clásicos.
  —¿Este quinto disco, “Mucha mierda”, tiene clásicos y también temas propios?
  —Hay de los dos tipos. Por ejemplo, “011” y “Lengua seca” son nuestros; “Las luces del estadio” es un cruce con “Buenos Aires Hora Cero”. La música es de Piazzola y la letra es de Jaime Roos.
  —¿Cómo reciben el trabajo en las giras?
  —Hicimos giras en Italia, Francia, Alemania, Suiza, Holanda, España, Portugal, Islandia, Nueva York. También en Colombia, en Brasil por segunda vez, en Chile, Uruguay. La llegada depende mucho de cómo esté producida la fecha. En los casos que hay prensa, el público va esperando lo que es la orquesta. Las primeras veces era medio chocante, sobre todo cuando tocábamos en milongas. Nosotros no solemos adaptar nuestro show a una milonga, sino que hacemos el mismo show en un teatro que en una milonga. Pero en general, la primera reacción es de sorpresa.
  —¿Ustedes se sienten parte de la tradición o reniegan de eso?
  —No. Somos parte de la tradición . A la vez renegamos de algunas cosas de la tradición.
  —¿Cómo cuáles?
  —Renegamos de cosas como que el tango es para los viejos, que hay que usar traje para tocar, de la gomina, del farolito y la cosa prefabricada para el turismo. Pero no se puede negar que somos parte de la tradición de un género súper rico y que dio orquestas que vale la pena seguir escuchando. No seríamos una orquesta típica si todo eso no hubiera sucedido.

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