Domingo 26 de Mayo de 2019

En el siglo XXI el rock parece haberse convertido en un salón de fiestas donde todos celebran sus cumpleaños y aniversarios más diversos, anclados por supuesto en el glorioso siglo anterior. "Se cumplen 50 años de la edición de «Sgt. Pepper»". "Hoy cumpliría tantos años Freddie Mercury o Jim Morrison". "A tantos años del surgimiento del grunge o el brit pop"... Y así siguen los títulos. Hay reediciones y recitales para festejar los aniversarios, bandas tributo, bares temáticos de rock (que se llenan de gente que no escucha rock, un raro fenómeno) y más "eventos" en esta suerte de museo itinerante y muy lucrativo. En este orden, también podrían sumarse las biopics rockeras, que después del éxito millonario de "Bohemian Rhapsody" amenazan con convertirse en todo un subgénero. Sin embargo, acá sería justo hacer una diferenciación. Las películas son un aporte creativo, más allá de los resultados artísticos. Mucho se ha dicho de "Bohemian Rhapsody". Algunos críticos la vapulearon sin piedad. Pero es indiscutible que la película tuvo un efecto: con suerte una nueva generación descubrió las canciones de Queen, y el impacto de escuchar a todo volumen, en una sala a oscuras, hitazos como "Somebody To Love" o "Fat Bottomed Girls" es incomparable. Si el rock ya no suena en las radios o no cuenta para los algoritmos de Spotify, entonces que suene en el cine, qué tanto... Claro que lo ideal sería que el séptimo arte se despachara de vez en cuando con alguna "Velvet Goldmine" (la fascinante ficción de Todd Haynes sobre el glam rock) u otra "24 Hour Party People" (aquella desopilante comedia surrealista sobre la escena Madchester). Pero lo ideal es un horizonte muy lejano. Por ahora debemos conformarnos con los proyectos que ya van tomando forma, como una película sobre Bowie en los primeros años 70, una biopic sobre la historia de amor entre John Lennon y Yoko Ono y una apuesta interesante del director Baz Luhrmann ("Moulin Rouge"), que quiere contar la vida de Elvis desde la perspectiva de su famoso manager, el coronel Tom Parker. Por suerte quedan las películas. Ojalá que la inspiración las acompañe.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario