Escenario

Piñeyro: "El único motivo para tenerle miedo a volar en un avión es si ves un mosquito a bordo"

El actor, director, productor y aviador presenta su espectáculo "Volar es humano. Aterrizar es divino", mañana en el Astengo.

Viernes 08 de Noviembre de 2019

Es piloto de avión y creó una ONG para volar a Sudán y Afganistán. Es chef y tiene su propio restaurante en Capital Federal. Es director, actor y productor de filmes como "Whisky Romeo Zulú" (2004), "Fuerza Aérea Sociedad Anónima" (2006), "Bye Bye Life" (2008) y "El Rati Horror Show" (2010). Y arrasa con su show teatral "Volar es humano. Aterrizar es divino", que presenta mañana, a las 21, en el Auditorio Fundación (Mitre 754).

En su propuesta teatral, Enrique Piñeyro, se basa en sus experiencias como comandante de línea aérea para tranquilizar a los que temen volar. Observadas a través de una mirada aeronáutica y un ácido sentido del humor, el protagonista muestra situaciones tragicómicas de la vida cotidiana. Con una imponente puesta en escena, que incluye una cabina de avión a escala real y un gran despliegue audiovisual, la obra recrea un vuelo de Avianca durante su aterrizaje en Nueva York.

En 1999 creó la productora Aquafilms, a partir de su actuación en el filme "Garage Olimpo", dirigido por Marco Bechis, del cual fue además coproductor. La película se estrenó en el Festival de Cannes, dentro del marco de la Selección Oficial Un Certain Regard y obtuvo múltiples premios en festivales internacionales. El filme desarrolla la temática de los llamados "Vuelos de la Muerte", en los que los prisioneros de los centros clandestinos de detención eran anestesiados y arrojados vivos al océano desde aeronaves militares en vuelo, sello distintivo de la dictadura argentina.

En 2004 dirigió y protagonizó su primera película, "Whisky Romeo Zulu", basada en la historia personal como piloto de LAPA y su anticipación al desenlace de la tragedia. El filme obtuvo premios en festivales internacionales, entre ellos el Sol de Oro a la Mejor Película en el Festival de Biarritz.

En el 2010 presentó el documental "El Rati Horror Show" sobre el caso de Fernando Ariel Carrera, "La masacre de Pompeya" y en 2011 obtuvo el Premio Konex de Platino como Documentalista de la década 2001-2010.

Antes del estreno de esta obra que ya pasó por Argentina y España, Piñeyro dialogó con Escenario sobre el pánico a volar, cómo debe ser el temple de un piloto y las injerencias de las normas aeronáticas en la política y la educación.

EM_DASH¿Cómo describís "Volar es humano. Aterrizar es divino" que trata de unir los principios de la aviación y la vida cotidiana?

—Se trata de abordar, con una mirada aeronáutica, la comunicación, la educación, la investigación. En la aviación todo se hace de una manera muy eficiente. En la escuela, los chicos siguen teniendo como materia caligrafía, cuando en su vida van a escribir a mano. Y en ortografía no enseñan a usar el corrector. El sistema educativo previa la memoria, en cambio, en la aviación nada es de memoria, está prohibido. Deberían enseñarte a solucionar problemas usando todos los recursos disponibles, como el corrector de textos. Saquémosle el GPS a los pilotos a ver qué pasa. Al principio del show estoy junto a dos actores adentro de un simulador escala real, como si hubiesen serruchado un Boeing. Después quedo solo en escena con imágenes y videos grabados especialmente para el show.

—¿Llevando la aviación al terreno de la política?

—Mirá si los pilotos habláramos como los políticos: "Estoy volando hacia el futuro, vamos a llegar con fe y esperanza". No, no. Estoy volando a 23 mil pies y voy a llegar a mi destino a las 01:30 hs. Todo con claridad y transparencia. En un afiche ponen "El futuro es hoy". ¿Qué significa eso? Los carteles dicen cosas rarísimas que no se saben qué quieren decir.

—Con esta obra también estuviste en España, ¿cómo la recibió el público? ¿Qué crees que atrae de esta propuesta?

—Sí, estuve en Madrid y en Bilbao. Estaban los teatros llenos. Después hicimos 3 teatro Coliseo en Buenos Aires. Hay mucha inquietud sobre el tema de los aviones y hay mucho miedo inducido por la industria cinematográfica y esos programas sobre catástrofes aéreas de National Geographic...

—Hay personas que le tienen pánico al avión y antes de subirse toman un ansiolítico, rezan, lloran...

—Tendrían que tomarse un clonazepan cuando te subas a un auto o cuando veas un mosquito, porque el mosquito mata casi un millón de personas por año. Y tomá clonazepan cuando te acuestes a dormir al lado de un ser humano, porque los hombres y mujeres matan a casi un millón de personas por año.

—¿Por qué la gente le tiene tanto miedo a los aviones?

—¡No sé! Desde 2017 no se murió nadie a bordo de un avión de línea aérea de 38 millones de vuelos y 4 mil millones de personas transportadas; y se murieron 235 personas cazando pokemones. El único motivo para tenerle miedo al avión es si ves un mosquito arriba.

—¿Y por qué se llama así el show?

—Es una ironía sobre este pánico que se genera. La gente aplaude cuando el avión aterriza. ¿Aplaudís al cirujano cuando te está por cortar?

EM_DASHDicen que se aplaude cuando el vuelo es complicado y el avión, finalmente, llega a destino...

—¿Complicado? La punta de ala de un avión se dobla 5.2 metros para arriba. Y en una turbulencia que describen como "terrible" se mueven 30 centímetros. Y encima agregan el dato de color que dice "las azafatas lloraban". ¡Mentira! Jamás vi a una azafata llorar.

—Desde 1989 hasta 1999 trabajaste en Lapa como piloto, ¿seguís piloteando actualmente?

—Ahora armé una ONG y soy oficial comandante de Boeing 737-800 y voy a volver a volar. Es una ONG para volar a zonas hostiles como el sur de Sudán y Afganistán y ayudar en la logística con médicos, medicamentos.

—¿Cuál fue el vuelo más complicado que tuviste?

—En Lapa tuve siete emergencias en dos años, pero eso es totalmente anómalo, fue porque la empresa era un desastre. Cualquier piloto de Aerolíneas, si tiene una emergencia en su vida es mucho.

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