Escenario

Piggy y René regresan al frente de una causa con inspiración romántica

El actor Jason Segel es el responsable del regreso de Los Muppets después de 12 años. Segel, junto al también director James Bobin, escribió y produjo la película que calificó como "un sueño hecho realidad" y que se estrena el jueves próximo.

Domingo 08 de Enero de 2012

El actor Jason Segel es el responsable del regreso de Los Muppets después de 12 años. Segel, junto al también director James Bobin, escribió y produjo la película que calificó como "un sueño hecho realidad" y que se estrena el jueves próximo.

A tal punto es así que Segel confesó que lloró de felicidad cuando volvió a escuchar hablar nuevamente a la Rana René, uno de los tantos personajes creados por Jim Henson, Frank Oz y Dave Goelz en la década de los 70. Según explicó a la prensa estadounidense no se trató de accesos de llanto, sino algo mucho más avergonzante: "Tenía que evitar que alguien se diera cuenta de lo que me estaba pasando, pero la verdad es que no podía hacer nada para esconderlo", dijo entre risas.

En ese sentido, el actor añadió: "Nunca creí poder hacer algo así con «Los Muppets», sin embargo haberlo logrado me hizo sentir que cumplí una de mis metas, fue una sensación increíble", indicó el actor.

Segel señaló que desde que se plantearon la idea y se la presentaron a Disney, buscaron no defraudar a nadie. Y para este regreso la trama propone que la reunión de los amigos peludos se de efectivamente por una causa noble.

Todo comienza durante unas vacaciones en Los Angeles donde Walter, el fan número uno de los Muppets, su hermano Gary (Segel) y la novia de Gary, Mary, (Amy Adams), descubren que el petrolero Tex Richman (Chris Cooper) planea demoler el teatro de los Muppets para perforar y extraer el petróleo hallado debajo del viejo estudio donde grababa su serie en las décadas del 70 y 80.

Para montar el show de los Muppets jamás visto y recaudar los 10 millones de dólares necesarios para salvar el teatro, Walter, Mary y Gary ayudan a René a reunir nuevamente a los Muppets, cuyas vidas ahora han tomado rumbos diferentes.

Fozzie trabaja en un casino de Reno con una banda tributo llamada los Moopets; Miss Piggy es una editora de moda de talles especiales de la revista Vogue Paris; Animal se encuentra en una clínica de Santa Bárbara para aprender a controlar su ira, y Gonzo es un magnate de la industria.

El argumento del musical refleja la propia realidad de los Muppets, quienes no protagonizan un filme desde "El Mago de Oz de los Muppets", de 2005, hecha para televisión, y están ausentes de la pantalla grande desde "Los Muppets en el espacio", de 1999.

 

Cambio de época. "Es gracioso que el éxito de la película podría significar el fin del argumento", dijo Bobin. "Eso es lo que me atrajo: su honestidad y la licencia artística para retratar el modo en que la gente percibe a los Muppets en esta época. Uno de los impulsos emocionales de cualquier argumento es reunir a la banda", explicó.

Ese impulso, confesó Segel, proviene de su infancia y la influencia que ejercieron sobre su vida los pequeños muñecos televisivos: "Era un enamorado del mundo de las marionetas", así que no era extraño que llorara cuando escuchó hablar a René después de 12 años. Pero se lo tomó en broma: "Se suponía que yo era el jefe, pero todos me miraron como diciendo «¿vas a hacer esto todo el tiempo?»".

Sin embargo, no todo fue felicidad para el gran regreso de Los Muppets. Es que los muñecos, como tantos otros casos de películas destinadas a los niños, fueron acusados de ser un instrumento de "la izquierda liberal" de Hollywood para atentar contra las corporaciones, en este caso una dedicada a la explotación petrolera.

Así lo sugirió un economista de una cadena televisiva que consideró que la película busca desprestigiar el negocio del petróleo. "Demuestra lo lejos que la izquierda va a llegar para manipular a nuestros hijos y convencerlos con el mensaje anticorporativo", opinó.

Sin embargo, Piggy, René y toda la compañía, conservan la frescura a pesar de los cuestionamientos y los años. Es que más de una década de la última película y más de tres de su pico de popularidad, ¿no afectaron la percepción que puede tener de ellos un público diferente?. "Creo que en algún momento Los Muppets cambiaron un poco", dijo Segel. "Nuestro objetivo con esta película es volver a presentar los Muppets a los chicos en una forma que recuerde las películas de los 70 y 80".

Personalidad. Segel, conocido por sus papeles en películas para adultos como "Ligeramente embarazada" y "Malas enseñanzas", pidió a los directivos de Disney que le permitieran resucitar a los títeres de una forma tal que atrajera tanto a los adultos nostálgicos que veían los programas de TV cuando eran niños como a sus hijos, más familiarizados con la animación en 3-D generada por computadora que con los títeres de grandes ojos.

El actor y guionista añadió que de hecho la personalidad de los muñecos conserva una cierta cualidad que los hace actuales y que resulta graciosa. "Se las arreglan para no hacer bromas a expensas de los demás. Eso me pareció algo importante para transmitirle a los chicos de esta generación, y es que para hacer reír no es necesario burlarse de nadie. Esta película, y me consta porque yo la escribí, conserva también su pureza. Lo más fácil es ceder a la tentación de hacer lo que se supone será más impactante, pero los Muppets jamás harán eso", afirmó.

Segel tuvo una especial consideración con los titiriteros, algunos de los cuales son los mismos de hace años. Ellos manejan una marioneta, pero además son actores, cantantes, comediantes, contorsionistas, y al final del día, su trabajo es el de aparecer como seres invisibles. "El espectador raramente cae en la cuenta de las habilidades y el talento que se requiere para hacer creíbles a estos personajes. Es un trabajo de entrega, de pasión, nada egoísta que permite traer alegría al mundo, y eso es los hace más imprescindibles".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS