Escenario

Pescetti: "Hace años que tengo alpúblico latino en mi cabeza"

Luis Pescetti ofrecerá hoy su primer show desde que empezó la pandemia. Será una propuesta para siete países iberoamericancos.

Sábado 13 de Junio de 2020

Luis Pescetti, quien desde sus sonidos y palabras aporta al mundo creativo de las infancias iberoamericanas, concretará hoy su primer show por streaming desde que comenzó la pandemia, un período que, define, "resaltó lo que no puede faltar".

Durante una entrevista con Télam, Pescetti sostiene que con la combinación de coronavirus y cuarentena "se hizo un contraste de los imprescindibles, en todo, en los afectos, el trabajo, aquello de lo que vivo y la familia".

El musicoterapeuta, autor de la saga juvenil "Natacha" y mentor de álbumes y espectáculos como "El vampiro negro", "Bocasucia", entre más, concretará hoy su primera experiencia virtual. La combinación de relatos, juegos y canciones se podrá apreciar desde las 17 de Argentina, pero busca abrazar audiencias en países donde su obra también impacta como son México, Colombia, Perú, Ecuador, Chile y España.

— Al saber que vas a interactuar con públicos de diferentes países iberoamericanos, ¿se modifica en algo el tipo de propuesta que desarrollás?

—No, hace muchos años que actúo con un público latino en mi cabeza, empezando porque mi formación fuerte en el escenario se dio en México, con lo cual cuando me subo a un escenario y empiezo a hablar y pensar como ciertos personajes que conocí en México cambia el tono, las palabras y cambia mucho la mentalidad, no es solo "el doblaje". Pero antes que eso, soy un santafesino trasplantado a Buenos Aires, eso antes que nada. No hay un "argentino básico" tampoco, ni el lenguaje ni el humor son iguales dentro de Argentina.

—¿Cuánto cambia hacer un show virtualmente en relación al vivo?

—Mucho, la experiencia del teatro y del recital es colectiva, el contagio de la emoción, la suspensión del mundo, la introspección, no se dan de la misma manera en casa. Pero hay que verlo en el contexto de tensión del confinamiento. No se puede ir al trabajo, no se puede ir a la escuela, ni visitar a otras personas. Todo eso creó una gigantesca necesidad de contacto, entre otras cosas. Entonces no lo sabemos, pero intuyo por lo que pasa con el programa de radio que me pidieron por la cuarentena ("El abrazo más grande del mundo", domingos de 14 a 16 por Radio Nacional): estamos todos más sensibles, más emocionales, la gente agradece mucho.

—Partiendo de tu experiencia y conocimientos pedagógicos, ¿qué podés señalar sobre el impacto de esta reclusión social en niñas y niños?

—Sin desatender a las indicaciones de especialistas en infecciones, hubiera agradecido que sumaran a especialistas en otras áreas. No había por qué ceñirse a ellos. Cuando empezó, lo primero que hice fue leer cómo manejan el confinamiento los astronautas, salieron por lo menos tres artículos valiosísimos. A la vez me acordé de un maestro que fue tres veces a la Antártida, lo contacté, hablé con los de la Base. Desconozco por qué no se recurrió a la experiencia de los que les dan charlas antes de ir allí. Con esto te digo que les cuesta estar separados de amigos, no necesitan tanto dar una vuelta a cinco cuadras de casa, como ver a un amigo. ¿Podría diseñarse un plan de un amigo seguro? Seguro que sí, hay tremendos científicos en la Argentina que pueden ensayar cómo sería el escenario.

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