Escenario

"Pasarán 500 gobiernos y nosotros vamos a seguir siendo populares"

Pájaro Gómez habla de la actualidad de Vilma Palma, que hoy toca en La Florida para celebrar sus 20 años de trayectoria y presenta su nuevo álbum, "2010".

Sábado 11 de Diciembre de 2010

Vilma Palma e Vampiros celebrará esta noche en el parador La Coneja del balneario La Florida sus 20 años de trayectoria presentando su nuevo álbum, “2010”, editado a finales de octubre. Su líder y cantante, Mario “Pájaro” Gómez, en una charla con Escenario, habló del show planeado y de la actualidad de la nutrida banda de pop pachanguero.

   —¿Es una show especial por los 20 años de la banda?

   —Algo así. Hacerlo en la arena, en la playa, y esperemos que no llueva, es para nosotros una especie de rito que cada tanto hacemos en nuestra ciudad. Esta vez, con los veinte años de carrera, no podía faltar la fiesta en la playa. Además, el bar (La Coneja) es del Largo (Gerardo Pugliani), nuestro bajista.

   —Los 90 para Vilma Palma fue sinónimo de popularidad. Los tiempos cambiaron, ¿cómo se muda el grupo a una época tan diferente?

   —Pasa lo mismo con la gente, afortunadamente. Es más, la relación con el público es tan buena como en nuestros mejores tiempos. Es raro, ¿no? Este año no paramos de dar recitales, en los próximos días estamos en Córdoba, La Rioja, Buenos Aires... Los 90 fueron una verdadera fiesta para nosotros y todos sabemos, que hubo años en que la gente no estaba bien en la Argentina. A mí también el corralito me agarró la guita. Son épocas diferentes a las que vivimos hoy pero, sin meternos demasiado en política, también en la actualidad hay problemas. Hoy tenemos rutas cortadas por los piqueteros. Quiero decir, en este país siempre hubo y va a haber problemas. Pero la gente siempre quiso divertirse. O sea, van a pasar 500 gobiernos distintos y nosotros vamos a seguir siendo populares. Nuestras canciones nunca hablaron de temas sociales o políticos, pero quizá eso tampoco tenga mucho que ver. Caemos bien, todos salen contentos de nuestros shows. Vienen los pibes, los jóvenes de 20, los tipos de 40 y de 50, y muchas mujeres. Los pibes se enteraron de nosotros por sus viejos o sino por Internet, donde pueden ver un show nuestro en Rosario o en Guayaquil. Eso también ayuda.

   —¿“2010” incorpora algo de reggae y reggaeton a fines de captar nuevos y diferentes públicos?

   —No lo hicimos con ese fin. El disco nuevo no va a ser el mejor del año pero está bueno, y si metimos algún ritmo distinto fue también para demostrar que Vilma Palma no sólo sabe hacer pachanga.

   —¿Hasta cuándo hay Vilma?

   —Hasta que podamos seguir comiendo sin engordar demasiado y, sobre todo, hasta que tengamos ganas de subir a un escenario, bancarnos largas giras... Este año no paramos de laburar. Hasta que todo eso no nos canse vamos a seguir juntos. Además, nos llevamos bien. Todavía mi vida sigue pasando por Vilma Palma y mientras eso suceda vamos a seguir saliendo a la ruta. Es nuestro trabajo, es lo que yo elegí hacer hace mucho. Hubo grandes momentos y también me banqué todas las críticas. Nunca nos quejamos. Ahora es tiempo de disfrutar lo cosechado y salir de gira pero siempre volviendo a nuestra ciudad. Quiero decir, hoy estamos más distendidos.

   —En los 90 fuiste un tipo muy popular y aún lo sos, pero siempre pudiste caminar tranquilo por las calles de Rosario, y eso no suele ocurrir con los famosos. ¿Por qué?

   —No siempre es tan fácil. Es cierto, voy a pagar los impuestos al banco y lo puedo hacer tranquilo. Algunos me miran raro, como preguntándose qué hace este tipo haciendo la cola en un banco. Y bueno... no estoy casado ni tengo secretaria, así que yo tengo que pagar las facturas como cualquier hijo de vecino. Y yo creo que soy eso, un vecino más, aunque un bicho bastante conocido de la ciudad. Además, a mí me gusta salir de noche o tomar sol en un parque, y ahí sí los pibes se te acercan y te piden un autógrafo o una foto. Me cruzo con uno de Central y me dice “Pájaro, nos va a costar subir de nuevo a primera” o me cruzo con uno de Newell’s y me grita “¡no suben más a primera!”. Pero todo bien. Afuera de mi ciudad es distinto, la gente te reconoce y se te acerca de otra manera... Y afuera del país, sobre todo en los países latinoamericanos donde nosotros fuimos muy populares, en la calle me miran como se mira a una estrella de rock o algo así... sin agrandarme, ¿eh?

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS