Escenario

"Para nosotros es normal sentir el rechazo de algunos sectores"

El líder de Las Manos de Filippi, Hernán "Cabra" de Vega, contó cómo es "Marginal y Popular", el nuevo disco del grupo. Esta noche lo presentan en Rosario.

Viernes 16 de Mayo de 2014

"Son todos narcos y de los malos" cantaban Las Manos de Filippi en los 90, en plena era de la pizza con champagne. Hoy, 20 años después, la realidad no ha cambiado demasiado y la banda sigue acá para contarlo. En su nuevo disco, "Marginal y popular", el grupo liderado por Hernán "Cabra" de Vega deja de lado su costado pachanguero para retomar la senda más politizada, irónica y rockera. "La justicia nunca va a estar del lado de los trabajadores", grita Cabra en el primer tema, el explosivo "Van por el oro", que ya desde el principio marca el tono del álbum.

"Hacía mucho que no hacíamos un disco con todos temas nuevos", admitió el cantante. "Lo que veníamos haciendo últimamente era recuperar viejos temas perdidos y regrabarlos, como pasó en el disco anterior, «La calesita de Mamanis» (2011). Ahí vaciamos la papelera, para que no quedara nada pendiente, y después nos pusimos a trabajar para disfrutar de «Marginal y popular». Elegimos ese título porque nos gustó la contradicción que hay entre las dos palabras. Esa expresión surgió de algo que nos dijo Lalo Mir hace muchos años. Nos dijo que Las Manos era una banda marginal y popular al mismo tiempo. Y esa frase nos quedó", explicó.

Esta vez la banda trabajó con un productor ajeno a la formación del grupo, Damián Torrisi, y eso marca una gran diferencia con respecto a los discos anteriores del combo. "Creo que este disco suena mejor que los otros, es superior a nivel técnico y de sonido", aseguró el Cabra. "En lo musical se parece a otros trabajos de Las Manos: hay cosas pesadas, políticas, y más bizarras y humorísticas. Pero ahora eso se disfruta más por el nivel de la producción. Lo bueno de haberlo grabado con Torrisi es que aparecen sonidos y colores que a nosotros no se nos hubiesen ocurrido", relató.

Villa Manuelita. En el álbum conviven desde el ritmo disco de la burlona "El rey de la autocrítica" hasta la tracción rockera de "No hay sangre", pasando por la irónica "Palermo zombie" y el ska de "Crisis internacional". Pero hay una canción que menciona a "Tablada", a las calles "Ayolas" y "Grandoli", y que llama especialmente la atención. Se trata de "Villa Manuelita no", una cruda descripción de la villa rosarina de zona sur, de donde es oriundo el trompetista de la banda, Germán "Pecho" Anzoategui. "Ese tema lo trajo Pecho, porque él nació ahí, y nos encantó la letra", contó el cantante, y enseguida aclaró: "El tema tiene unos dos o tres años. No lo hicimos para referirnos al tema de la violencia narco en Rosario, que es de lo que todos hablan ahora. Pecho y su familia conocían esa realidad antes de que saliera en la tele", afirmó.

Con respecto a algunas temáticas actuales y oscuras que aparecen en las canciones, el Cabra acotó: "El disco no es desmoralizante, el mensaje no es que está todo mal. Al contrario. Hacemos hincapié en la forma de salir de la situación actual. Y en el sentido político también es así. No creo que esté todo mal, pero no por los gobiernos que tenemos, sino porque hay un cambio en la juventud, hay toda una experiencia de lucha que quizás arrancó en 2001, y en los músicos pegó con la masacre de Cromañón. Hay experiencias vividas que fortalecen la conciencia de la gente. Y en esa conciencia veo una salida. No soy pesimista", aseguró.

Un mensaje para Kristina. Hace dos años, cuando Las Manos festejaron dos décadas de carrera, lanzaron el tema "Kristina", que marcó su postura crítica frente al gobierno actual. "Nosotros siempre mantuvimos una línea independiente de los gobiernos. Y para nosotros es normal sentir el rechazo de algunos sectores", dijo el líder del grupo. "Pero nunca nos sentimos censurados ni nada por el estilo. Es más, este disco fue muy bien recibido por la prensa en general. Eso sí: nunca nos contrataron ni nos van a contratar seguro para un festival oficial. Después, por lo demás, no tenemos problemas, o tenemos los problemas que tienen todas las bandas independientes, que se manejan de una manera alternativa en el negocio de la música. Pero no es por hacer un tema de protesta, es por un contexto político y cultural en general", subrayó.

En ese sentido, el Cabra afirmó que "hoy está cada vez más instalada la privatización de la cultura. Cada vez hay menos opciones y el Estado no brinda ninguna. Esta es una de las luchas primordiales de los músicos y de la juventud: exigirle a los gobiernos y al Estado ese derecho de acceso a la cultura, de que haya escuelas de arte como la gente, por ejemplo, y que no se piense todo por la vía de privatizar. Hay plata para organizar espectáculos públicos, pero esos fondos se utilizan para contratar a músicos conocidos que apoyen las políticas de los gobiernos de turno. Lo que hacen es canjear los fondos públicos para cultura por apoyo político. Y eso se vio mucho en los últimos años, especialmente con este gobierno", concluyó.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario