Escenario

Otra catarata de homenajes

Los concejales no ahorraron esfuerzos para nombrar nuevos artistas distinguidos y salir en la foto.

Domingo 24 de Diciembre de 2017

La ya acostumbrada catarata de honores y distinciones que otorga el Concejo Municipal de Rosario no sólo no se detuvo sino que se incrementó debido al llamado año electoral. Salir en alguna, cualquier foto pareció ser, y con seguridad será siendo en el futuro, el objetivo de los ediles que no escatimaron esfuerzos en ponerse lindos y sonrientes abrazados del homenajeado de turno. La lista de los artistas distinguidos y de los diplomados con honores durante 2017 fue reconstruida por la Dirección General de Prensa del Palacio Vasallo y si bien puede parecer una interminable ristra de famosos y no tanto, ofrece un plano detalle de cuáles son los valores y gustos que, en la esfera cultural, hacen a las elecciones de los rosarinos. O por lo menos así debería ser.

La lista. En este caso amontonar no es una falta de respeto sino una forma de economía. Fueron distinguidos en 2017 los actores, directores de teatro y dramaturgos Lauro Campos, Eduardo Ceballos, Miguel Franchi, Manuel Cansino, José Alberto Berlén, Edgardo Llusá, Cristian Bravo y el también periodista Walter Operto. En ese rubro entra además el actor Luis Rubio.

En el mismo ámbito del teatro se homenajeó al grupo La Estación en su cumpleaños 28 y el colectivo The Jumping Frijoles en su 15º aniversario.

La bailarina y docente del Ballet Group Martha Lozano, la pianista y poeta Ana María Cué el dibujante de comics Eduardo Risso, el programa radial "Los Notables" (La Ocho) y el diario La Capital en sus 150 años fueron de la partida.

En la lista estuvieron las bandas de rock Degrade, Oasis y Kyosko, y el armonicista Franco Luciani, los cantantes melódicos Cristian Amado y Rodrigo Villegas, de rock Coki Debernardi, el contrabajista Norberto Elvio Nofri (post mortem) y el cantante de tangos Quique Sanfilippo.

Por su parte, el tenor catalán José Carreras, los trovadores catalán Joan Manuel Serrat y andaluz Joaquín Sabina, la cantante mexicana Lila Downs, el rapero puertorriqueño René Pérez Joglar (Residente, ex Calle 13), la cantante Bárbara Virginia Bourse (del dúo Bárbara y Dick), lxs cantantes brasileñxs Caetano Veloso y Teresa Macedo Gomes, lxs músicxs Hilda Lizarazu, Gustavo Santaolalla, Pedro Aznar, Kevin Johansen y Zeta Bosio, y el grupo de rock La Beriso fueron declarados visitantes distinguidos. Y para sacarse la foto con el grupo norteamericano Aerosmith fue la solicitud de los ediles Giménez Belegni, León, Rosúa, Cossia, Comi y Poy que terminó suspendiendo su recital en el estadio de Rosario Central. El cantante italiano Zucchero también recibió su diploma pero esta vez a pedido de un particular. Se suma el locutor sampedrino Lalo Mir, los filósofos porteño Darío Sztajnszrajber y mendocino residente en México Enrique Dussel, la socióloga marroquí Eva Illouz y lxs escritorxs cubana María Luisa Pérez López de Queralta, entrerriana Selva Almada, bonaerense Eduardo Sacheri y franceses Roger Chartier y Christian Salmon.

También se nombró narrador popular distinguido al escritor e historiador barrial Enzo Burgos e ilustrador del mismo nivel a Jorge Alderete, así como editora a Silvina Ross y artista plástica distinguidas Graciela Sacco (post mortem).

Finalmente, La Casa del Artista Plástico fue declarada institución distinguida, así como el mítico bar El Rojo en el rubro bar tradicional de Rosario.

También recibieron diplomas de honor la periodista Flavia Padín por su tarea respecto al autismo, la escritora Nohemí Hervada, al cantante de temas tradicionales italianos, Nicolás Tedone, el director de coros Miguel Ángel Rodríguez, la bailarina Pilar López, la cantante María Victoria Moreno, la directora teatral Sol Bonelli, las artistas plásticas Ainelén Bertotti y Mariela Fornassari, las muralistas urbanas Analía Chanquía y Vanesa Galdeano, la compañía de teatro musical RosMusical y la Orquesta Filarmónica de Zagreb.

Regulación. Está muy bien que con esta herramienta el Concejo se convierta en una caja de resonancia de la cultura local, pero está claro que de democrática no tiene nada, ya que a ninguno de los rosarinos, excepto a los que debieron firmar los avales, se les consultó sobre el tema.

Transformada entonces en una pantomima política al alcance de inescrupulosos y arribistas, las distinciones a los artistas deben tener un mínimo marco regulatorio.

Si la ciudad de la cultura, como se ufana Rosario en llamarse, sigue repartiendo a diestra y siniestra estos blasones, llegará un momento en que habrá más jefes que indios con la degradación inexorable de su peso simbólico, y de la propia identidad cultural del Pago de los Arroyos. Y quienes aún no recibieron nada, a no desesperar. El Concejo está para eso.

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