Escenario

"Notamos que ninguna obra hablaba sobre los tiempos actuales, Twitter, Facebook"

El actor Gastón Sofritti dijo que trabajar es "un privilegio". Mientras actúa en "Noche y día", debutó como productor teatral en "Sexo con Extraños", con Guillermina Valdés.  

Sábado 01 de Agosto de 2015

"Nos dimos cuenta que ninguna obra hablaba sobre los tiempos actuales, sobre Twitter, Facebook, las redes sociales, y tampoco sobre lo que pasa con la mezcla de dos generaciones", dijo Gastón Soffriti sobre "Sexo con extraños". La obra marca un punto de inflexión en la carrera del actor que a los 24 años debuta con su propia productora BlackWing, con una comedia romántica de Laura Eason, autora de la exitosa "House of Cards" y quien viajó a Argentina para el estreno.

Soffriti y Guillermina Valdés -en su debut teatral- interpretan a un blogger famoso por contar todas sus conquistas on line y a una talentosa escritora con un estilo completamente opuesto y 15 años mayor. La pieza reúne a estos personajes en torno a "temas universales que van a estar a lo largo de toda la vida", además de tratar temas como "los prejuicios, el amor, la literatura y la búsqueda de la realización personal". Y el sexo, por supuesto. Soffriti, un actor que fue parte de casi todos los tanques de la televisión dijo que recién ahora puede tener "su agenda propia" mientras descansa del pico de "adrenalina" que supuso "Graduados" y disfruta de su personaje en "Noche y día".

—Debutás como productor y protagonista...

—Fue una apuesta en todo sentido. Arrancó con las ganas de empezar a autogestionarme, a hacer cosas sin esperar a que me llamen, y decidimos buscar una obra que fuera de pocos personajes, que no nos costara tanto montarla, aunque después vimos que aunque sean dos personajes no tiene que ver con todo el montaje alrededor. Parece simple pero no lo es porque tiene mucha escenografía, iluminación, dos decorados, con cambios en el medio y una pantalla.

—¿Qué condiciones reunía este texto en particular?

—Nos encargamos de ver más o menos treinta obras en el circuito comercial de la calle Corrientes y nos dimos cuenta que ninguna hablaba sobre los tiempos actuales, sobre Twitter, Facebook, las redes sociales y también lo que pasa con la mezcla de dos generaciones, la mujer que está llegando a los 40, una mujer de hoy, que como figura quizás es más fuerte que la de hace unos años, y un pibe de unos 25 lanzándose a la fama con un blog, pero no está contento del todo con el resultado que tiene porque no le importa solamente la plata y la popularidad, sino que le importa escribir algo que realmente le mueva el piso a la gente. La idea era acercar un poco el material a los tiempos actuales porque generalmente en la calle Corrientes se ven muchas obras con textos que están buenísimos, pero que son más antiguos o de otra época. Esta es una autora más contemporánea. De hecho la autora es Laura Eason, la autora de la serie "House of Cards", y eso nos llamó la atención.

—Estuvieron en Nueva York hablando con la autora...

—Sí, tuvimos la posibilidad de charlar con ella, estuvimos dos horas hablando, preguntándole qué sentía ella de la obra y cómo había encarado los personajes porque no queríamos deformarle los personajes porque en la traducción al español siempre se pierden varias cosas. Ella muy gentilmente, en vez de decirnos no quiero que toquen nada nos dijo "yo quiero ver la versión de Argentina". Y vino, la vio y le encantó.

—Hace unos años "Tienes un e-mail" con un guión de Norah Efron empezaba a hablar de la revolución en las comunicaciones interpersonales. ¿Hoy las redes sociales están reemplazando el contacto físico, real, entre dos personas?

—Justamente de eso habla este texto. Yo me siento muy identificado con eso porque creo todo está mutando. Mi personaje habla de que sus amigos le dicen que la gente ya no se conoce cara a cara sino on line con una camarita. Y él un poco piensa que puede romper con eso y que puede levantarse minas cara a cara, como a la antigua. Y un poco de eso perdió en los tiempos actuales. Es todo más on line, menos táctil, todo desde tu casa, todo remoto.

Hay un video bastante sexy de ustedes dos en la web. ¿Tuviste algún reclamo por celos de Tinelli?

—No (risas) se tomó todo muy profesionalmente. Por suerte no hubo nada de eso. La verdad que fue muy lindo todo ese proceso porque ese video tiene que ver con esta productora que es muy joven y nueva, que le da al teatro algo por afuera, no solamente el hecho de ir al teatro sino de mostrar las cosas de forma audiovisual para que todo se vaya conectando.

—Cuando hablaste de tu productora mencionaste que querías armar algo sin esperar a que te llamen, pero nunca te faltó trabajo porque estás en televisión desde los 9 años...

—Si, la verdad que tengo esa suerte, pero uno nunca sabe, así fue como dije por qué no empezar a hacer algo desde otro lugar. Obviamente que cuando me llamen para hacer algo lo voy a evaluar y no voy a decir que no a lo que venga de otro lugar, pero está bueno tener siempre algo por afuera de lo que es por contrato, que no está nada mal, pero está bueno tener lo tuyo por las dudas.

—Pasaste por varios de los tanques de la televisión, como "Rincón de luz", "Chiquititas", "Patito feo", "Graduados", "Vecinos en guerra". ¿Cómo viviste esa exposición?

La televisión es muy exigente, es el nombre que le ponen, la llamada "picadora de carne". Creo que lo que más te cansa la tele es la cabeza porque son tantas horas que estás haciendo algo adentro de un estudio, y sobre todo tenés que tener la cabeza puesta en que diez horas de tu día tenés que estar dispuesto a grabar un producto por más que te llamen o no. Entonces hay una demanda mental que te ocupa mucho lugar y que hace que no puedas acceder a un montón de cosas y que prácticamente no tengas vida porque imaginate que diez horas del día sumadas a las que dormís y demás, te quedan muy pocas libres. Ese fue uno de los motivos por los cuales me incliné a producir, para poder tener una agenda básicamente. Yo desde los 9 años a los 22 no tuve agenda. Mi agenda era ir al canal, lo que me digan.

—¿Qué balance hacés, cuando mencionás que no te queda vida?

—Si, por eso empecé a hacerlo de otra manera. Quizás es que hoy tengo la posibilidad de elegir cuando me llaman y destinarle cierta cantidad de horas a algo que yo realmente quiero. Antes quizás tenía que decir que sí porque no me quedaba otra, porque tenía que pagarme ciertas cosas, y por eso ahora decidí autogenerar proyectos.

—Además trabajaste con las productoras más grandes, Cris Morena Group, RGB, Underground, Pol-ka. ¿Creés que el nivel de la producción argentina es parejo o no tiene competencia con las novelas extranjeras?

—Creo que estamos un poco desfasados en lo que son los presupuestos, que hoy no podemos lograr producciones de ese estilo, no porque no se sepan hacer acá, sino porque no hay plata como para hacerlo. Está complicada la situación como para montar algo como lo que hacen en Brasil y el sistema como que no nos avala en definitiva. No hay ninguna estructura en Argentina como Televisa o Rede Globo que te pueda llegar a bancar esos monstruos de productos. Sería espectacular. Acá hay gente para hacerlo y hay muchísimos actores, un 80 ó 90 por ciento que están desocupados. Estaría buenísimo que se pongan menos latas extranjeras y que se haga más ficciones en Argentina.

—En ese contexto ¿trabajar es un privilegio? 

—Y si, dentro de un 10 o un 15 por ciento es de privilegiados. Tengo que estar más que agradecido por eso. Me acuerdo cuando iba a las clases de teatro, que eramos dos o tres los que teníamos algún laburo en televisión, y que por ahí era momentáneo. Los demás tenían que laburar en un otras actividades.

—Con tantos años de exposición ¿sentiste que la fama te mareó en algún momento?

—Si y no. Tuve etapas donde estuve muy tranquilo y etapas donde eso me sobrepasaba y realmente estaba muy mareado, con exceso de ansiedad, una especie de ataque de pánico. Bueno, no lo llamaría así porque para mí el pánico es ese exceso de ansiedad o estrés que te pasaste de rosca por ciertas situaciones y la empezás a pasar mal. En algún momento después de "Graduados", o finalizando esa tira, donde me mareó bastante y me sentí un poco mal. No sabía si era realmente lo que quería porque era tan sobrepasante la situación que me dejé de ocupar de mi mismo para ocuparme todo el tiempo de darle bola a todo lo demás. Me olvidé de quien era yo. Pero después cambió y eso hizo que hoy pueda montar esta productora. Siempre encuentro lo bueno en lo malo.

—¿La fama instantánea de los realities o concursos ayuda o resta?

—Yo tengo un concepto sobre el laburo y sobre la vida en general que es muy parecido. Para mi los grandes éxitos y las cosas importantes llevan tiempo. Nada que sea de un día para el otro va a ser espectacularmente bueno porque no tiene una base fuerte. Es como si construir una casa en dos días, alguna falla va a tener. No digo que esté mal pero me parece que siempre es mejor cuando se tarda lo necesario como para que el proceso madure, como la vida misma, ni más ni menos.

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