Escenario

“Nosotros somos muy lanzados y no tenemos miedo a las etiquetas”

El guitarrista Niño Josele y el pianista Chano Domínguez cuentan qué los motivó para tocar a dúo. Hoy se presentan en el Parque España.

Jueves 04 de Junio de 2015

Un fraseo vuela una octava más arriba, un rasguido sube a buscarlo, lo coquetea y se van juntos. Eso pasa cada vez que el piano de Chano Domínguez y la guitarra de Niño Josele tocan de a dos en el escenario. Esta noche, a las 21.30, en el Centro Cultural Parque de España (Sarmiento y el río), los músicos españoles presentarán “Chano & Josele”, el disco producido por Fernando Trueba, el mismo artífice de “Lágrimas Negras”, de Bebo y Cigala. “Fernando sabe qué es lo que podemos dar y encima nosotros somos muy lanzados y no tenemos miedo a poner ninguna etiqueta”, dijo el Niño Josele, quien dialogó junto a Chano Domínguez con Escenario sobre este romance de armonías, en el que Su Majestad la música suele ser la protagonista.
  —¿Qué es lo mejor que tiene cada uno como compañero de ruta?
  Chano Domínguez: Es un grandísimo músico el Niño Josele, es un creador, un compositor, un improvisador, es un guitarrista flamenco muy atípico de los que suelen ser los guitarristas flamencos. Y como persona es excelente, diría que casi es mejor persona que músico, y eso que es un gran músico, se lo aseguro, así que lo mejor que tiene Josele es su propia persona, es él.
  Niño Josele: Chano es un maestro desde hace muchos años, es un gran músico, es una persona que conoce muy bien el jazz, y que ha aportado mucho al flamenco. Es una alegría poder compartir cada día con Chano en el escenario porque voy aprendiendo lo que más me gusta, y es lo que estoy investigando, que es la improvisación.
  —Cuando uno tiene un nombre ganado en el plano artístico, compartir escena con alguien que también tiene cierto lugar de prestigio ganado ¿suele generar una batalla de egos o todo fluye naturalmente?
  CD: Bueno, el ego siempre está ahí y eso no es bueno. Pero, como le contaba antes, Josele es una gran persona, y eso hace que el ego se diluya, y aquí nadie es más que nadie. Simplemente somos dos músicos con una crianza musical muy parecida, porque los dos somos andaluces y nos hemos criado bajo la influencia del arte flamenco, que es la expresión artística más popular de nuestra tierra.
  NJ: No, no me pasó ni con Chick Corea, ni con Paco de Lucía, ni con nadie. Creo que cuando uno toca con grandes maestros como ellos, la persona que está al lado se tiene que dar cuenta con quién toca y tenerle respeto. Pero el mismo respeto le tengo que tener a este otro compañero, que es Chano, que Chick Corea admira y Paco admiraba. El ego... ¿sabes dónde aparece? Siempre tenemos esa cosita de decirnos: «hoy voy a tocar yo mejor que tú» (risas). Nos picamos entre nosotros para que las cosas salgan más o menos bonitas.
  —Cada uno de los temas que interpretan a dúo, sea del autor que sea, les dan una impronta tan particular que parece que el tema fuese una composición propia. ¿Cómo logran eso?
  CD: De alguna manera, nosotros hemos querido hacerle un homenaje a todos esos grandes compositores que están en nuestro disco “Chano & Josele” y hemos querido respetar muchísimo las melodías y armonías originales, aunque cambiamos muchas cosas también, pero intentamos respetar la esencia de esas canciones. Inevitablemente tenemos una personalidad marcada bajo el paraguas del flamenco y no cabe duda que sea cual fuera el tema que toquemos, ese color aparece sin querer. Nosotros no forzamos nada, no es algo que tengas que pensar, es algo que fluye muy natural y al reinterpretarlas las hacemos un poco nuestras también.
  —¿Cómo fue que eligieron un abanico tan ecléctico de autores y géneros, donde conviven desde The Beatles a Henry Mancini y de Tom Jobim a Michel Legrand?
  CD: Ahí interviene la mano de nuestro productor Fernando Trueba, él nos dijo “a ver qué os parece si podéis grabar unos temas que no han tocado nunca, cosas que nunca hayáis tocado”. Entonces empezó a mandarnos un montón de repertorio a cada uno, muy ecléctico, de todo rango y dimensión, desde música clásica hasta música folclórica, pop, heavy metal, jazz. Había una cantidad de ideas que nos sugería Fernando y es muy curioso, porque Fernando nos mandaba por mail una lista de temas larguísima a Niño Josele y a mí, y cada uno en nuestra casa mirábamos los temas y hacíamos una lista de los temas que podían ir mejor. Y fíjate que hubo una coincidencia del 99 por ciento, en una lista de 50 canciones. Escogíamos 12 y de las 12, 11 eran las mismas, o sea que teníamos una tendencia a un tipo de canciones, y eso fue lo que determinó el repertorio del disco.
  NJ: Hombre, la verdad que Fernando siempre te puede sorprender con cualquier cosa (risas). Yo ya con él he tenido la suerte de trabajar en varios discos, uno de ellos es “Paz”, un homenaje a Bill Evans, en el que me propuso hacer un tributo a Bill Evans, con la música de Bill Evans y con los músicos originales que compartieron escenario con Bill Evans (risas). ¿Esa fue una apuesta dura, no? Y a partir de ese disco para mí fue el gran cambio, porque desde ahí vi la música de otra manera, y crecí mucho también como persona, que es muy importante que eso crezca a la par de lo musical. La verdad que cuando Trueba nos propuso este disco con Chano, yo sabía que él lo tenía muy claro, porque sabe qué es lo que podemos dar y encima nosotros somos muy lanzados y no tenemos miedo a poner ninguna etiqueta. Porque esta música no sé si es jazz o flamenco, yo la llamo música, que creo que es lo que compartimos entre Chano y yo.

Ya piensan en un nuevo disco

El dúo apuesta a que no esto no sea debut y despedida. “Al embarcarnos en este viaje nos conectamos mucho más con Josele y tenemos ideas nuevas para plasmar. Este dúo tendrá continuidad y ya puedo decir que habrá un segundo disco, que seguramente verá la luz el año que viene”, dijo Domínguez. “Los dos coincidimos que esto podría ser más bonito si seguimos, eso lo tengo claro”, agregó Josele.

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