Escenario

"No venimos a salvar al metal y tampoco nos creemos los mejores"

La banda formada por pesos pesados como Andrés Giménez, Flavio Cianciarulo, Andreas Kisser y Alex González toca hoy en Rosario.

Jueves 22 de Mayo de 2014

No se ven como un "supergrupo", pero esa sería la definición más exacta, si bien esa etiqueta está algo trillada. En todo caso, De La Tierra es un proyecto único y original: es la primera banda metalera regional, que une a músicos de México, Brasil y Argentina. Los nombres también tienen peso propio. Ahí están Andrés Giménez (D-Mente, ANIMAL), Andreas Kisser (Sepultura), Flavio Cianciarulo (Fabulosos Cadillacs y Sr. Flavio) y Alex González (Maná). Y lo más llamativo es que los cuatro vienen de estilos diferentes. Los dos primeros pertenecen a la tradición del heavy, Flavio viene del ska y el rock latino, y Alex está asociado a las baladas y el pop. Sin embargo, una vieja amistad entre ellos y afinidades musicales más allá de las fachadas los unieron para formar el grupo.

Esta noche la banda llegará a Rosario para demostrar su potencia en vivo, a las 22, en Club Brown (Av. Francia y Brown). Antes del recital, y de presentarse en el teatro Vorterix de Buenos Aires, el cantante Andrés Giménez habló con La Capital sobre los orígenes del grupo, sus objetivos y su papel dentro del metal actual.

—¿Cómo se formó De La Tierra? ¿Es cierto que la idea surgió hace muchos años?

—Sí, es una historia larga. La idea surgió con Alex González hace ocho años. El siempre iba a ver a ANIMAL a México, y en uno de esos conciertos nos quedamos hablando y surgió la inquietud de tocar algún día, pero nunca lo planteamos con la seriedad de armar una banda, hablábamos solamente de zapar. Hace dos años, cuando él vino con Maná a la Argentina, nos juntamos en el camarín y ahí nos animamos a decir "che, ¿por qué no hacemos una banda? Y ahí sí se armó la cosa. Después nos conectamos con Andreas y con Flavio porque había una relación previa. Primero hablamos con Flavio, que enseguida dijo que sí, y Andreas también se prendió con mucho entusiasmo. Somos amigos que durante años se cruzaron en la ruta, pero esta vez nos decidimos a encarar la música juntos.

—Ustedes vienen de grupos muy distintos, con una identidad marcada. ¿Qué influencias los unen? ¿Qué grupos les gustan a todos?

—Black Sabbath, Deftones, Ramones. Muchos. Sería infinito enumerarlos, porque los cuatro escuchamos mucha música.

—¿Y qué pensás que los distingue a ustedes de otras bandas pesadas?

—Nosotros somos una banda más de heavy metal que trata de hacer lo mejor con la experiencia que tiene cada uno, de 30 años de venir tocando con nuestras bandas. No venimos a salvar al metal y tampoco nos creemos los mejores. Somos una banda que viene a sumar, a tratar de que el metal tenga más espacio, a empujar junto con bandas que hace mucho que vienen tocando y otras que empezaron hace poco. Venimos a aportar, no creo que seamos los inventores de nada, aunque tengamos nuestra propia identidad.

—Cuando se habla de De La Tierra siempre aparece la palabra "supergrupo". ¿Estás de acuerdo con ese rótulo?

—No, ninguno de los cuatro estamos de acuerdo. Un supergrupo es algo que está armado por una compañía, por managers o por alguien que viene y pone plata. A nosotros nos juntó la amistad. Somos un grupo nuevo. Somos cuatro músicos con mucha trayectoria y con renombre, es cierto, pero no nos vemos como un supergrupo. Somos una banda que viene a dar su música y su mensaje, pero no nos creemos absolutamente nada.

—A Andreas y a vos se los asocia inmediatamente con el metal. Pero Flavio y Alex González parecen estar en las antípodas del género. ¿La formación del grupo apunta a derribar prejuicios?

—Totalmente. Con nosotros los prejuiciosos tienen que abstenerse. La música es un sentimiento puro, natural, lleno de amor. Los prejuicios y los sectarismos no van con la música. Alex y Flavio enriquecen a De La Tierra. No hacen que pierda autenticidad o que sea menos metálica. Para nada. Son dos personas que tienen muchísimo talento, son grandes músicos, con mucha información, que pueden tocar desde jazz hasta metal extremo. Sin ellos De La Tierra no sería lo que es. Esta es una banda de metal que cuenta con un bajista tremendo como Flavio y un batero poderosísimo como Alex.

—Vos decís que ustedes vienen a abrir espacios para el metal. ¿Cómo ves la escena heavy en Argentina y en el resto de Latinoamérica?

—El metal siempre está, lo que faltan son las posibilidades para que los grupos se hagan conocidos por sus propios medios. Si De La Tierra puede abrir una puerta para que otros grupos se puedan hacer conocer, bienvenido sea. El fanático del metal va a existir siempre, más allá de las modas, las tendencias y el paso del tiempo. El que es fan del metal no se lo olvida nunca, es una pasión para toda la vida. A la escena del metal la veo bien. Veo muchos chicos jóvenes creando cosas nuevas, y muchas bandas que se sostienen con esfuerzo y con talento desde hace años.

—¿Tenés proyectos con D-Mente para este año?

—Sí. Vamos a grabar un disco nuevo, que creo que va a salir en julio, y después empezaremos a tocar, pero tranquilos. Por ahora estamos disfrutando con De La Tierra, y estamos muy felices los cuatro porque cada uno sigue con su proyecto: Alex en Maná, Andreas en Sepultura, Flavio en los Cadillacs y Sr. Flavio y yo en D-Mente. Estamos comprometidos a full con De La Tierra, pero también queremos que quede claro que esto no significa la disolución de ninguna banda ni nada. Al contrario, estamos súper agradecidos con nuestros compañeros, que nos apoyaron con De La Tierra en todo momento.

Un proyecto que recién comienza

Andrés Giménez asegura que De La Tierra está pensado como un proyecto a largo plazo. "Recién estamos presentando el primer disco, y tenemos planes de grabar más. Ahora también tenemos un manager y gente que coordina las agendas de todos y arma los tours", explicó. La banda viene de dar shows en Brasil, Colombia, Perú, Ecuador, Paraguay y México. El domingo tocan en Chile y después se presentarán en Centroamérica y en Estados Unidos.

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