Escenario

"No tengo un techo; cada cosa que elijo es siempre para sumar algo"

Durante una pausa de las grabaciones de la tira "Mujeres de nadie", donde interpreta a la enfermera Cecilia, Eugenia Tobal se hace un tiempo para la promoción de "Yo soy sola", la película que la tiene como una de las protagonistas y que se estrena...

Miércoles 28 de Mayo de 2008

Durante una pausa de las grabaciones de la tira "Mujeres de nadie", donde interpreta a la enfermera Cecilia, Eugenia Tobal se hace un tiempo para la promoción de "Yo soy sola", la película que la tiene como una de las protagonistas y que se estrena mañana en los cines rosarinos. "Estoy más que orgullosa", se entusiasma Tobal sobre el filme que marca su debut en cine como protagonista. Se trata de una comedia sobre cuatro amigas al filo de las tres décadas y a las que todavía les quedan varias cuentas por saldar con la vida. También actúan Moro Anghileri, Damián de Santo, Pablo Rago y Mike Amigorena, entre otros.

  —¿Qué significado le das a este debut en un rol protagónico en cine?

  —Había tenido algunas participaciones, pero fue mi debut como protagonista. El libro me llegó en medio de un tiempo para ver qué hacía. Me encantó y todo se dio de una manera tan natural que obviamente no pude decir que no. Hoy estoy más que orgullosa y contenta con el resultado y por varias razones: es una opera prima, es una película argentina, es una película sobre mujeres.

  —¿En qué lugar dejan a los hombres?

  —El hombre está totalmente salvado. Trata de transmitir una mirada femenina sin ser feminista, donde el hombre está como acompañando esas situaciones que se les escapan de las manos a las mujeres. Contamos las miserias desde el buen punto de vista, aunque se trate de las miserias más miserables que transitamos las mujeres después de los 30...

  —O sea que es como un apéndice...

  —No... el hombre puede sentirse identificado en esos momentos en que acompaña a una mujer que no sabe qué hacer con una misma. Acompañan, pero sin saber para dónde vamos, porque no tienen demasiadas pistas (risas).

  —A vos el tema te toca de cerca por tu edad...

  —Yo tengo 32 y me toca en un momento justo y en varios aspectos. Cuando leía el libro me sentí bastante identificada con el personaje. A medida que me fui involucrando empezaron a aparecer otras cosas que nos pueden tocar, como la necesidad de progresar en el trabajo, los mandatos familiares, el casamiento o el no casamiento, ser madre, cuándo, si hay alguien, si no hay nadie, enamorarse de ideales y no saber dónde está el príncipe azul.

  —¿Qué pensás del lugar que tiene el cine argentino entre el público?

  —Es importante que la gente sepa que las películas argentinas dependen muchísimo de la elección que hace el público. Una película argentina subsiste, perdura o sobrevive cuando la gente la elige y la va a ver. Si no, las películas no duran en cartel. Necesitan tener público para que estén. Si no, vienen los tanques americanos y las destruyen. Es bueno que la gente sepa que el trabajo que uno hace también depende muchísimo de la colaboración de ellos para las elijan y este es un producto que vale la pena elegir.

  —Estás en la segunda temporada de "Mujeres de nadie". ¿Te gustaría volver al protagónico absoluto como fue el caso de "Se dice amor"?

  —En realidad no lo pienso de esa manera, como protagónicos absolutos. Hoy por hoy la televisión buscó una manera más cómoda de hacer las historias que es con elencos más corales, donde uno se puede relajar un poco más en el otro y compartir un poco, porque si no la responsabilidad, el tiempo y todo lo demás depende de pocas personas. Todas las historias son protagónicas. Creo que esas cosas van y vienen, pero yo cada vez que hago un personaje lo siento protagónico. Sea única protagonista o un elenco coral. l

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