Escenario

"No somos periodistas políticos, somos artistas", dice Cansino

El productor y director Manuel Cansino contó cómo es esta nueva propuesta con la que cumple 18 años en la revista

Domingo 02 de Febrero de 2020

El productor Manuel Cansino sigue apostando por el teatro rosarino. Hace 18 años estrenó su primera revista y ahora será el turno de “Divertidísima”, el nuevo espectáculo que debuta el sábado próximo e irá todos los sábados, desde febrero hasta mayo, en el teatro Mateo Booz. El sow contará con Omar Capacci y Vanesa Squillaci como cabeza de compañía y a cargo del humor. Estarán acompañados por el cantante José María Fontana, música en vivo a cargo de la banda local Amapola y un grupo de seis bailarines integrado por Desiré Borla, Yazmín Damoli, Ayelén Torres, Fabricio Argañaraz, Axel García y Ezequiel de Rosa. Según adelantó Cansino serán casi dos horas en este formato que conserva el espíritu de sus tradicionales espectáculos, con las transformaciones que se dieron en los últimos años. “La revista se ha convertido en un gran show cómico musical”, dijo el productor y aseguró que su deseo es alcanzar los veinte años en este género y con estas propuestas por las que pasaron la mayoría de los artistas más reconocidos de Rosario.

—Con la incorporación de Omar Capacci sumás a otro referente del humor. ¿Cómo se se dio esa posibilidad?

—Con Omar nunca pudimos coincidir porque él siempre está en Mar del Plata y este año también, pero finalmente coincidimos. Capacci es un referente grosso del humor de Rosario. Este año pudimos arreglar y va a estar la temporada con la salvedad de que habrá dos funciones que por un compromiso previo de Omar las hará el Negro Moyano, con el que hicimos muchos trabajos juntos. Omar y Vanesa Squillaci son cabeza de compañía.

—¿Cuáles son los puntos de partida para armar una nueva revista después de 18 años?

—Me voy autoreciclando porque el género es el mismo. Pasaron muchos años de lo que era antes la revista que no tiene nada que ver con la revista de ahora. La revista se ha convertido en un gran show cómico musical. De hecho en esta revista no hay vedette. Si fuera así, la vedette de esta revista sería el grupo Amapola, que es la participación especial. Pero volviendo a la pregunta, pienso primero a quién quiero convocar y en base a quien convoco el humor es diferente. No es lo mismo convocar a un humorista que haga stand up que a uno que sea de texto. No me gusta sacarlos muchos del eje de cada cómico, al contrario, trato de alimentar el arte de cada uno.

—¿Cómo definirías el estilo de los humoristas que participan en esta ocasión?

—Omar tiene muchísima llegada al público, en televisión traspasa la pantalla, de hecho está cumpliendo 30 años en Mar del Plata. Omar me hace reír mucho, me divierte su humor, es un humor muy sano y tierno, y hace mucho que quería que esté en una revista. Y con Vanesa hemos trabajado muchos años. Hicimos varias temporadas en Mar del Plata, Rosario y Buenos Aires con “Las divas de Squillaci”. Nos conocemos mucho y sabemos lo que queremos. Hay partes que cada uno tiene sus monólogos. Vanesa hará las imitaciones de las divas, como Susana, Moria, Mirtha, pero acompañados de nuevos personajes que ya tiene preparados. Los incorporé y los mezclé junto a otro personaje que tiene Omar y armamos un sketch en el que participan varios de los artistas. Entre ellos José María Fontana, el cantante, que hace un paso de comedia. El además hace un homenaje a Cacho Castaña y estuvo en otra de las revistas. Y tenemos un broche de oro con un minirecital del grupo Amapola, que es el grupo del momento en Rosario, encabezado por Maira Luque y Facundo Martínez, y que harán un repaso de todo su repertorio, con temas que van desde Luis Miguel a las cumbias clásicas. Obviamente se les complicaba por un tema de fechas para hacer temporada, pero pudimos arreglar y estamos contentos por este recital. El año pasado habíamos convocado al grupo de mariachis y me encantó la experiencia de la música en vivo. Es muy variado, como la revista, que es un género que te da esa posibilidad de cambiar de golpe, que de un charleston pasa a un pop y de ahí a la cumbia o al jazz. Al tener esa posibilidad lo hace familiar y popular. Pero también hay mucha música con bailarines, con coreografías de Sabrina Bucciarelli.

—¿Aparece el humor político?

—Poco, lo toca un poco Omar, pero siempre como un toque. No me gusta poner el acento en eso. Nunca lo puse en estos 18 años y me parece que no hay que tirar leña al fuego. El género lo permite y de hecho lo hicieron durante décadas grandes del humor, como lo fueTato Bores o lo sigue siendo Enrique Pinti, pero no ponemos el acento en eso. Puede tener ese toque pero no se basa en eso el humor que hacemos. Es el humor sano, de reírse de uno mismo, con cosas que le pueden pasar a cualquiera.

—¿Se podría entender el humor como un puente sobre la grieta?

—Sí. Una vez le dije a un cómico que pedía aplaudir a uno de los equipos de fútbol de Rosario que hable de los dos o de ninguno porque eso crea una grieta en el público. ¿Por qué poner algo con lo que alguien no se sienta de acuerdo? No está viendo un programa de televisión que puede hacer zapping. No, te tenés que estar bancando a un tipo que hable de un partido, con humor y todo lo que quieras, pero ¿por qué pasar por eso si nuestra misión es hacer divertir? Hay muchas otras maneras de hacer humor y no hacer identificar a nadie ni de un lado ni del otro. Más allá de que todos tenemos nuestras preferencias en nuestra vida privada, transmitirlas al escenario me parece que no va, y nosotros no somos periodistas políticos, nosotros somos artistas. Tenemos nuestro corazón y sabemos lo que queremos para nuestra sociedad, pero me parece que transmitirlo desde el escenario en este género no me suma.

—¿El humor político se corrió del escenario?

—Venimos de unos años políticos muy intensos y el público está necesitando otra cosa. Está plagada la ciudad de carteles de políticos y me parece que la necesidad en este momento es otra. Hay que hacer un descanso de eso, hacer las cosas bien y darle para adelante, sin tener que mostrar tanto o decir tanto. No tanto decir y más hacer. Por ahí la gente está cansada. Así lo siento yo como director, quizás otro piense otra cosa. La revista tiene que ver con la diversión y por eso el título, y es parte de mi visión. Hace poco me preguntaron para cuándo una obra dramática ya que produzco, pero en este momento prefiero transmitir alegría. Creo que todos la estamos necesitando y es un poco lo que yo necesito también, y es divertirme, y a mí me divierte ver mis espectáculos. No falto ni una sola función porque soy productor y también director, porque lo disfruto, me gusta, tengo pasión por esto que hago y dije que lo iba a mantener. Quiero llegar hasta los 20 años con la revista y después seguir trabajando porque me siento con ganas y fuerza, pero quiero poder llegar a cumplir los 20 años con la revista.

—¿Las vedettes también se están corriendo del escenario?

—Hay atracciones, y una atracción importante es el grupo Amapola, pero no hay vedette. Eso no está ni mal ni bien. En esta oportunidad no hay y el año pasado tampoco, pero en otros sí. Estuvo Silvana Michelini, Ania González, Evangelina Ambroggi, Florencia Amigo, Rocío Guirao Díaz. En esta oportunidad me pareció bueno y el año pasado también pensar que nadie es principal, que todos son principales. Y un poco la vedette es como la atracción principal. Me divierte la idea de unificar. Quizás lo vuelva a hacer, lo que pasa es que nos vamos aggiornando porque la revista se fue modificando, fue cambiando y adaptando.

—¿Hoy es inviable una revista tradicional, donde la vedette era casi un objeto?

—No existe más, no se puede hacer, no venderían una platea. La revista tradicional ya no existe, no tendría fuerza en este momento. Nosotros nunca hicimos esa revista. Hace poco ví los videos de otros años y la veía a Liliana Gioia, a Quico Saggini, a Gachi Roldán, y el humor y el trabajo siempre fue para mostrar el arte de cada una de las mujeres que están en el escenario. Silvana Michelini, por ejemplo, cantaba, bailaba, actuaba, pero no desde el lugar de la exhibición, sino desde la actitud de entrega a su trabajo, de poder cantar, actuar, decir algo cómico. En otro momento la última palabra nunca la tenía la mujer y hoy en los nuevos espectáculos de humor la última palabra la tiene la mujer y está fantástico que sea así. Ya no es igual. Sería imposible recrear ese género, esa manera de hacer revista como se hizo en los 80. Cuando trabajaba Nélida Lobato, eran revistas bastante tradicionales y con un humor político fuerte, donde la mujer también se exhibía mucho y se mostraba, pero después se bastardeó, mostraba pero no era ese choque de fuerza verbal que fue el que bastardeó la revista y que se hizo mucho en la década del 80, ese tipo de revistas burdas, baratas, que no es el estilo que me gusta. Siempre me gustó trabajar para la familia, con musicales importantes y el humor. Muchos años tuvimos capo cómica mujeres, como Gachi Roldán, la Jua Jua Juárez. Eso también tuvo que ver con el cambio.

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