Escenario

"No sigo ninguna moda, siempre fui un ser libre en busca de lo genuino"

Hilda Lizarazu, la voz más dulce del rock nacional celebra los 50 años del género con los temas de Man Ray y de Charly García en formato acústico, hoy en Mc.

Viernes 03 de Agosto de 2018

La voz más dulce del rock llega a Rosario para hacer un recorrido por las mejores canciones de la historia. Hilda Lizarazu se presentará en Mc en un formato íntimo y a dúo junto a Federico Melioli para recorrer el cancionero que la acompañó durante toda su carrera como líder de Man Ray, de Charly García, de su carrera solista y otros clásicos nacionales. La cita será mañana, a las 22, en Mc (Tucumán 1016).

Luminosa y talentosa, Lizarazu pasó parte de su adolescencia en Nueva York y regresó a Argentina en la década del 80 como fotógrafa profesional e inició su carrera como cantante integrando bandas como Suéter y Los Twist y fue corista de Charly García entre los años 1987 y 1993, y aún comparten algunas presentaciones. Paralelamente en el año 1987 formó junto al guitarrista Tito Losavio el grupo Man Ray, siendo vocalista y líder de esa agrupación durante 12 años (1987-1999).

Durante los noventa, Lizarazu abandonó su carrera y se refugió en Sinsacate, un pequeño pueblo al norte de la provincia de Córdoba, Argentina. En este período experimentó la maternidad dentro de un clima onírico y montesino que también la inspiró para la realización de su primer disco solista, titulado "Gabinete de Curiosidades", que fue ganador del Premio Carlos Gardel a la Musica en la categoría mejor disco pop de cantante femenina.

Desde el año 2000 hasta la actualidad, la cantante se consolidó con su propia banda junto a nuevos músicos con quienes editó su segundo disco solista, "Hormonal", con el cual volvió a ganar el Premio Gardel.

Actualmente Hilda está presentando su nuevo disco, "Futuro perfecto", del cual participaron Gustavo Santaolalla, Lito Vtale, Adrian Dargelos (Babasónicos), David Lebon y Lisandro Aristimuño.

Antes de su show en Rosario, la cantante dialogó con Escenario sobre el presente del rock argentino, admitió que nunca siguió ninguna moda y celebró que Charly García siga en los escenarios.

—¿Cómo va a ser tu show en Rosario?

—Este show lo hago en el marco de la celebración de los 50 años del rock argentino, teniendo en cuenta que en el 1967, Lito Nebia creó "La Balsa". Así que desde el año pasado, estoy girando por el país en formato dúo haciendo una selección de temas de mi propio repertorio, de Man Ray y otros del rock argentino. La idea es tocar en un formato íntimo y despojado, pero no por ello menos musical.

—Paralelamente a tus shows, ¿te estuviste presentando junto a Charly García en algunos conciertos?

—Nos cruzamos fortuitamente hace menos de un mes y estuvimos cantando sus canciones con Fernando Samalea y Fabián Quintiero. Se armó una especie de "enfermeros" fortuitamente, fue muy lindo, hicimos un par de presentaciones, pero no significa que vuelva a la banda de Charly, él está con su banda constituida con Rosario Ortega en coros. Fue algo azaroso, amistoso y fortuito, Cantamos "Siempre puedes olvidar" a dúo con mi hija Mia Polino, de 17 años, fue muy hermoso. Así que estoy entre madre y desmadre... (risas).

—Además creaste un proyecto de música para niños...

—El proyecto se llama "En un santiamén", del cual también participa mi hija Mía y surgió a fines del año pasado. Son temas de mi infancia, de mi autoría, como "Lucía, la equilibrista", que es de mi actualidad, pero tiene que ver con la temática circense, y obviamente que también hay temas de Pipo Pescador y María Elena Walsh. Es un combo de canciones que se hace ameno tanto para los chicos como para sus padres, así que quizás debería hacer un disco al respecto. A su vez, Escaladrum me invitó a cantarte en el homenaje a Piazolla.

—En 1999 decidiste abandonar tu carrera para hacer un retiro espiritual. ¿Por qué decidiste alejarte en ese momento?

—De ese retiro nació la hermosura de mi hija. No sigo ninguna moda con respecto a nada, ni a la música ni a la ropa. Siempre fui un ser libre en busca de lo genuino. Y esa necesidad de irme al interior fue una necesidad personal, necesitaba reformatear mi disco rígido.. No sabía si iba continuar con mi carrera musical, pero de salí nació mi primer disco solista. Ahora pasaron más de 15 años de eso...

—¿Qué se viene en tu carrera?

—Voy a hacer un disco que se llamará "La génesis", aún no está terminado. Es mi primer disco de intérprete que hago, en homenaje al primer rock argentino del año 1969 a 1972; con autores como Moris, Miguel abuelo y Los Gatos. Lo voy a presentar a fin de año aquí en Buenos Aires.

—Da la sensación de que en la actualidad no hay canciones que se vayan a convertir en clásicos...

—Sí, pude ser que esa sea sensación se ala correcta. A mí me gusta porque soy parte de ese movimiento, por eso agarrar "No pibe" de Manal y poder cantarlo a mi manera me gustó mucho, estoy muy contenta con el resultado de esas canciones. Supongo que pronto volveré a hacer un disco con composiciones propias, estoy en autogestión constante.

—Compartiste escenarios con los íconos del rock, vos incluida, ¿cómo fue tu experiencia con Charly? ¿Cómo lo ves ahora?

—Tuve la suerte de tocar con Los Enfermeros durante cinco años y giramos por todo Latinoamérica. Jamás tuve ningún inconveniente con Charly, más allá del mismo Charly, que es una controversia en sí. Quizás alguna vez tuvimos alguna diferencia, pero tengo el mejor de los sentimientos hacia él. Y me siento muy agradecida de haber sido parte de su música. Es un artista inteligente y sensible. Aprendí mucho de él; a cómo ser y a cómo no ser. A Charly lo veo con un sentido del humor muy perspicaz y agudo, y eso está buenísimo. El humor lo lleva a sobrevivir. Y veo que sigue haciendo cosas. Ya hizo tanto, tiene una obra tan hermosa... Más allá de cómo él se haya tratado a sí mismo, es la edad que pesa por sí misma. Lo importante es que siga sonriendo.

—Como mujer, ¿te resultó fácil salir indemne del mundo del rock con la peligrosidad que tiene?

—Siempre tuve un fusible interno que me hizo irme cuando tenía que irme y desconectar cuando tenía que hacerlo. El asunto de la autodestrucción no sólo está en el rock. Los excesos existen en el ser humano. No fue fácil para mí, pero no por esa peligrosidad de la que vos hablas, porque uno se ubica en los lugares. Tiene que haber un autocuidado, y eso es lo que sigo cultivando en mí. La voz de la conciencia y de la lucidez. Yo quiero continuar mi vida luminosa y echar luz hacia afuera. Y después, algunas de las cosas que pasan con las figuras del rock nacional son lamentables. Lo de Pity era una crónica anunciada; una persona que porta armas está en el horno, es trágico y se podría haber evitado, pero no hubo mucha conciencia alrededor.


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