Escenario

"No quiero convencer, quiero representar"

El actor Willem Dafoe transita por estas máscaras con absoluta comodidad. Es su karma a la hora de estar en un set de filmación. Pero en el Festival de Cine de Mar del Plata está sin máscaras, ni caretas, ni maquillaje alguno.

Lunes 14 de Noviembre de 2011

Camaleónico es un adjetivo que lo pinta de cuerpo entero. Del entrañable Bobby Perú de “Corazón salvaje” al villano de “Hombre araña” y del motoquero temible de “Calles de fuego” al mismísimo Jesucristo en “Jesús de Montreal”. El actor Willem Dafoe transita por estas máscaras con absoluta comodidad. Es su karma a la hora de estar en un set de filmación. Pero en el Festival de Cine de Mar del Plata está sin máscaras, ni caretas, ni maquillaje alguno.

Es él, es Dafoe, y está aquí, hablando para un grupo de periodistas acreditados a la muestra internacional. Y viene a contar lo suyo. “No quiero convencer a la audiencia, quiero representar algo”, asegura mientras se acomoda su cabello con las canas perfectamente ocultas por una tintura rojiza. ¿Será otra máscara? Tal vez.

“Amo una buena máscara, porque desde allí puedo disparar la imaginación”, dice el intérprete que llegó hasta el festival de La Feliz para acompañar el lanzamiento del flojo filme “Una mujer”, de su esposa la directora Giana Colagrande, veinte años menor que él. Dafoe cuenta 56.

Aunque la película se estrenó sin un solo aplauso por parte del público en la sala Cinema 1, pese a su presencia y de la cineasta en la sala, Dafoe mostró un apoyo incondicional a ese proyecto.

“Me gusta mi mujer y su cine. Y agradezco la oportunidad de trabajar con ella. Es una directora que domina el lenguaje cinematográfico, que nunca se ve invadida por el lenguaje de la televisión, y a la vez su cine es muy clásico”, detalló con entusiasmo el actor quien le da vida a un conflictuado escritor en el rol protagónico del filme.

“A Woman”, tal su nombre en inglés, gira en torno a la relación de amor entre una joven y un novelista silencioso y nostalgioso, que pasa por una gran pena debido a la muerte de su esposa.

Un mágico proceso. Para el actor no hay un método para alcanzar la esencia de cada uno de los personajes que interpretó. Es más, la palabra esencia le queda incómoda. “No pienso en la esencia del personaje, soy flexible y receptivo”, dice y después agrega: “Me entrego a la historia, simplemente hay un proceso mágico en mí que sucede a la hora de actuar”.

Luego de trabajar junto a directores de la talla de Oliver Stone, Lars Von Trier, David Lynch, David Cronenberg y Martin Scorsese, parecería que ya no hay realizadores interesantes que le puedan completar su extensa lista.

Sin embargo, no es así. “Cada vez que veo una buena película, digo «yo quiero estar en un set con ese director»”.

De todas maneras, a la hora de las cuentas pendientes, admitió que aún no se explica cómo es que nunca trabajó con los hermanos Joel y Ethan Coen. Aunque aceptó: “Estoy muy pendiente de la carrera de los Coen, pero tengo que reconocer que cuando veo sus películas nunca encuentro un rol que me hubiera gustado interpretar”.

Un objetivo: trabajar. El éxito y el fracaso son solamente palabras para Dafoe. Tanto es así que cuando le preguntan por esos polos opuestos el dos veces nominado al premio Oscar como actor de reparto (“Pelotón” de 1986 y “La sombra del vampiro” de 2000) siempre recuerda una frase del músico Bob Dylan que reza: “No hay éxito como el fracaso y el fracaso no es ningún éxito”.

Y agregó: “Cuando empecé en esto siempre quise ser un actor con trabajo. Y ahora que lo tengo sólo quiero trabajar con gente maravillosa”.

A la hora de desparramar elogios no dudó en tirarle flores al cine nacional. “Mi cultura cinematográfica es pobre, yo viajo mucho y me cuesta ver con continuidad algún tipo de cine. Sin embargo, el cine argentino tiene identidad y un gusto muy específico”, comentó sin reparos.

Luego de pensar un rato autores y películas argentinas, destacó: “Admiro el trabajo de Lucrecia Martel y quedé maravillado con el filme «El secreto de sus ojos»”.

¿Por qué no pensar entonces en una película de Campanella con Dafoe? Para él nada es imposible. “Elijo mis roles por la naturaleza del proyecto, nunca digo que me gustaría interpretar el rol de una niña adolescente, aunque lo haría si me cierra el proyecto”.

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