Escenario

Nicole Neumann presentó a su hija: "Indiana ya pinta para ser modelo"

La modelo no puede disimular la felicidad que le provoca la maternidad. "Indiana pasó a ser la prioridad absoluta, a tal punto que llego a olvidarme de mí misma", dijo la flamante mamá.

Viernes 09 de Enero de 2009

La modelo Nicole Neumann (28 años)  irradia felicidad. En la producción fotográfica que hizo para la revista Caras, la modelo presentó a su "reina": su pequeña hija de casi tres meses llamada Indiana.

En la entrevista, la rubia aseguró que el nacimiento le cambió "completamente" la vida. "Indiana pasó a ser la prioridad absoluta, a tal punto que llego a olvidarme de mí misma", destacó.

Y agregó: "Se madura un montón y se planifica todo de a tres. A nivel personal y emocional me siento distinta. Veo todo con amor, no me quiero pelear con nadie ni me importa lo que puedan decir".

Según Nicole, Indiana se parecía mucho a su papá, el jugador Fabián Cubero, apenas nació. Sin embargo, ahora es una "mezcla de cincuenta y cincuenta. Lo que sí, es rubiecita".

El jugador de Vélez es un papá excepcional: "Tiene mucha onda con los chicos, es algo que le nace. Es muy gracioso verlos, él la sienta sobre sus piernas, de frente, y le empieza a hablar, le canta y le hace jueguitos con las manos".

Neumann está tan contenta que decidió no pedirle nada a Papá Noél esta Navidad. "Lo único que tuve que poner en el arbolito son cartitas diciéndole: 'Gracias, gracias, gracias'".

A pocos meses de dar a luz, Nicole asegura que todavía tiene que bajar algunos kilos. "No me vuelvo loca, y a los treinta días, cuando me dieron el alta, empecé a entrenar de a poquito. El peso no me obsesiona, si bien quiero volver a tener el cuerpo de antes".

“Ya pinta para ser modelo (risas), es grandota y tiene toda la contextura. No digo que se va a venir la modelo porque, como dije, no se lo voy a permitir hasta que sea mayor. Pero, bueno, pinta para eso. Le encanta comer, se la pasa prendida a la teta. Un día me asusté, ¡porque estuvo cuatro horas! Le pregunté al pediatra qué pasaba, si mi leche no la llenaba. Y me dijo que no era nada, que tenía a una gorda pipona. Como nació ochomesina, soy libre demanda. Cuando quiere le doy. Y ya lo ves, no me suelta más”, señaló.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario