Escenario

Nico y su leyenda, al cine

La directora italiana Susanna Nicchiarelli cuenta la historia de la modelo y cantante alemana.

Domingo 22 de Julio de 2018

Si algo le faltaba a la quinta integrante de la Velvet Underground para engordar su aura de mito era ser la protagonista de un biopic. En efecto, Versus Entertainment lanzó el tráiler de "Nico, 1988", el filme en torno a la actriz y modelo alemana Christa Päffgen, conocida principalmente por haber sido musa de Andy Warhol y cantante en los años 60 de la banda de rock liderada por Lou Reed y John Cale. Según se anticipó se trata de una road movie desestructurada que relata su última gira, la cual estuvo marcada por los deseos de romper con su pasado. Una película crepuscular que incluso se permite destellos de humor, alejada del sensacionalismo y muy cercana a una personalidad tan fascinante como convulsa. También "Nico, 1988" es la tercera película escrita y dirigida por la italiana Susanna Nicchiarelli.

   Treinta años después de su muerte, la figura de Nico, muchas veces eclipsada por las sombras de Lou Reed o Andy Warhol, vuelve a la luz gracias a esta película que se sumerge en los últimos años de la misteriosa artista.

   Fallecida el 18 de julio de 1988 en la isla española de Ibiza por un derrame cerebral, mientras iba en bicicleta, Nico era conocida sobre todo por haber participado como vocalista en el primer y emblemático disco del grupo de Lou Reed y Jon Cale, The Velvet Underground, recordado tanto por su osadía musical como por su portada de un plátano firmada por Andy Warhol. Sin embargo, la película "Nico, 1988", cuya fecha de estreno en los cines estadounidenses es el 1 de agosto, retrata a una mujer y música que trata de escapar de su propio mito y que, entre problemas personales y de drogas, sale nuevamente de gira para defender su propia obra e identidad.

    "No me llames Nico. Llámame por mi nombre real: Christa", dice a su representante en el comienzo de la película, una Nico que en la ficción interpreta la danesa Trine Dyrholm, quien en pantalla capta todo el contradictorio magnetismo y frialdad de la cantante. Para disfrutar plenamente de la Nico crepuscular de esta película, que ganó el premio al mejor filme en la sección Horizontes de la Mostra de Venecia, resulta útil conocer un poco de la artista que nació el 16 de octubre de 1938 en Colonia (Alemania).

   Tras una infancia marcada por la Guerra Mundial en Alemania, Christa Päffgen, su nombre real, se adentró en los ambientes de la moda y de la interpretación: Federico Fellini le dio un pequeño papel en su obra maestra "La Dolce Vita" (1960) y, además, apareció en España en los anuncios de una marca de brandy. En los años 60, tras protagonizar en París una película de escaso impacto, "Strip-Tease", se mudó a Nueva York, donde pasó a formar parte de la extravagante corte de Andy Warhol y la Fábrica, y fue el polifacético genio quien insistió en que otros de sus protegidos, el grupo de The Velvet Underground, contaran con la cautivadora y recia voz de Nico como contraste con el sonido tóxico, ruidoso y visionario de esta experimental banda de rock.

   Solo con ver el título del álbum, "The Velvet Underground & Nico" (1967), ya quedó claro que el conjunto capitaneado por Lou Reed y John Cale no había aceptado a Nico como una más, pero su colaboración tuvo magníficos resultados en agridulces canciones como "Femme Fatale" o en temas tormentosos como "All Tomorrow's Parties". Aunque hoy es considerado como un disco fundamental del siglo XX, "The Velvet Underground & Nico" pasó en su momento sin pena ni gloria, algo ideal para que se convirtiera, con el paso del tiempo, en un álbum de culto, pero también una situación perfecta para que los miembros del grupo reflexionaran sobre su carrera y su futuro. Después, tras abandonar la Velvet y al hilo de la veta vanguardista del disco por el que pasará a la historia, la alemana lanzó una serie de álbumes en los que profundizó en esa línea ayudada por su peculiar voz grave, pero su carrera nunca superó los círculos minoritarios, algo a lo que contribuyó también una vida personal lastrada por las adicciones. "Chelsea Girl" en 1967 fue su debut en solitario apoyada por las aportaciones de Reed y Cale, además, del músico Jackson Browne, con quien tuvo una relación artística y sentimental.

   No obstante, "Chelsea Girl", un disco relativamente apacible y entregado a las melodías, fue una excepción en la carrera posterior de Nico, que se entregó a los sonidos góticos, intrincados y sombríos de álbumes como "Desertshore" (1970) o "Camera Obscura" (1985).

   En ese contexto se desarrolla el biopic "Nico, 1988", con una artista refugiada en Manchester (Reino Unido), alejada de su época dorada y mitificada en Nueva York, y que finalmente acepta la propuesta de salir de nuevo de gira por Europa. Conciertos deprimentes, problemas con las autoridades, penosos viajes en furgoneta y hoteles sin rastro de glamur se suceden mientras la artista trata de lidiar con su adicción a la heroína y de mejorar la relación con su hijo Ari, fruto de su relación con el actor Alain Delon.

   Nico frecuentaba Ibiza desde mediados de los 60. El 17 de julio de 1988 circulaba por una carretera de la isla en bicicleta junto a su hijo cuando se cayó y se golpeó la cabeza. La llevaron al hospital, donde tardó en ser atendida y, al parecer, no fue diagnosticada con precisión. Al día siguiente falleció y la autopsia determinó que la muerte fue fruto de un derrame cerebral que, de acuerdo a la información facilitada entonces, propiciaron el intenso calor y el esfuerzo. Desde la isla pitiusa se enviaron sus restos a Berlín, tras sendas escalas en Palma y Fráncfort, y en la hoy capital alemana descansan sus cenizas junto a las de su madre, Margaret P„fggen, viuda de un ferroviario que, según la biografía de la artista, murió en un campo de concentración nazi durante la Guerra Mundial.

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