Pandemia

Nahuel Antuña: "Los artistas nacen de los procesos contraculturales"

El bajista de Vudú adelanta su CD solista "crónica de los muertos de hambre", que hoy se lanza en las plataformas.

Domingo 28 de Junio de 2020

Nahuel Antuña no se calla nada y toca con todo y con todos. Sus canciones pintan la crisis de una sociedad que perdió "la batalla cultural", pero él da pelea y resiste. "Crónica de los muertos de hambre", su tercer disco solista, se edita hoy en las plataformas digitales, justo en el día del cumpleaños del músico. El artista, que además brilla como bajista de Vudú, se largó con un material de una clara denuncia contra el poder y a la vez de alto vuelo instrumental, junto a Javier Martínez y Alejandro Medina, referentes de Manal; el ex Divididos Jorge Araujo y el trompetista Gillespi, entre otros "grossos". "La comunidad artística en general y todo el mundo quedó atrapado en la lógica de que el dinero es el Dios todopoderoso y determinante de la felicidad. Pero hay un reservorio que está tentado a resistir mediante su arte", dijo Antuña, mientras sigue sudando funk en otra nueva declaración de principios contra "el vaciamiento económico y cultural de estos últimos años y la cuota represiva infaltable por parte del Estado".

—En la tapa de "Crónica de los muertos de hambre", el perro tiene puesto un barbijo. ¿La pandemia podría ser una amenaza hasta para los animales, pero es mucho peor para los pobres, verdad?

—Si hay algo que la pandemia dejo bien en claro es su carácter ambiguo, sobre todo cuando pensamos en los diferentes sentidos en la que puede ser analizada políticamente. Creo que el aislamiento social momentáneo y responsable es una buena herramienta para evitar los contagios, pero es inevitable echar luz a la verdadera problemática que radica básicamente en los factores sociales determinados por los estamentos de poder, que orbitan el alrededor del concepto "Cuarentena". Por ejemplo, la pobreza estructural, que es pre pandémica, desarticula el slogan clasista de "quedate en tu casa" o " te estoy cuidando", cuando al mismo tiempo se plantean flexibilizaciones en términos de explotación económica, sumado a la precarización de las condiciones de trabajo en todos sus aspectos, resultado del vaciamiento económico y cultural de estos últimos años y la cuota represiva infaltable por parte del Estado.

—Como bien lo decís, es un escenario complejo que viene mucho antes de la pandemia. Y eso también tuviste necesidad de expresarlo en las letras de tus canciones.

—Claro, es un cóctel muy difícil de digerir, en última instancia los perjudicados son siempre los mismos: las clases bajas y los muertos de hambre. La tapa de este disco remite como forma metafórica a la revalidación del concepto, de que el mundo que conocemos fue, es y será construido por los muertos de hambre del planeta. Pero no sólo entendido en su carácter de mercancía, si no un concepto mucho más valioso o más edificante, como creadores artísticos de la vida y de las cosas que nos rodean en su más estricto carácter ontológico. El dibujo está rescatado de una pared que ya no existe, fue pintado por el muralista Lacast y el arte gráfico es de Guillermina Gatti. Todo el arte en general de este disco está basado y armado con dibujos callejeros , pintados por muralistas en paredes de los barrios de la ciudad de Rosario.

—En los diez temas de tu disco sobrevuela el rock y también el blues, pero con el funk como nave insignia. ¿El funk es tu bandera?

—Sí, es un disco que está atravesado por rock y blues, pero indirectamente, porque es inevitable teniendo en cuenta las características e influencias de quienes lo grabamos. En su mayor medida, el género del disco es el funk como sello distintivo fundamental o como denominador común en todos los temas. La música afroamericana me atrapó desde muy chico y traté de generar un disco de música netamente minimalista, pero con una carga temaria compleja, como las drogas, las guerras, el poder, la ley , la religión, la pornografía, temas que atraviesan nuestra vida social y política. O sea, una condensación de conceptos letrísticos que generalmente no son abordados por el género, ya que cuando se habla de funk se piensa en un boliche o una bola espejada con peinados afros y mucha diversión. Esta es otra forma de pensar y abordar el funk.

—Desde el tema "Exceso de poder" hay una declaración de principios en contra de los grupos de poder políticos y económicos e incluso de los monopolios. ¿ No creés que la denuncia y la resistencia al poder, que en los 70 fue clave en el rock, se perdió en los últimos años?

—Sí, se perdió por varios factores, uno, muy importante, fue la perdida de la batalla cultural. Desde la década del 70 en adelante, la política del neoliberalismo se tragó todo "estructura y superestructura" y basó una normalización inoculando sentidos de pensamiento concretos sobre los sujetos, basándose en la creencia de que lo natural es "la verdad del poder" instaurada como verdad revelada. Entonces las sociedades empezaron a creer que ser millonarios, famosos y exitosos es la verdadera realización de la vida. Entender al dinero como Dios todopoderoso y como determinante de la felicidad, no sólo la comunidad artística en general quedó atrapada en esta lógica, si no todo el mundo. Si te ponés a pensar, absolutamente todo está bancarizado, es una tragedia. Pero hay un reservorio artístico que es absolutamente loable y que está tentado a resistir mediante su arte, haciendo frente a esto. Y eso es lo que hay que reivindicar con toda fuerza, generalmente los artistas son los que nacen de los procesos contraculturales.

—¿La pandemia te incentivó a tocar más y componer mejor o te deprimió y te restó energía y creatividad?

—Creo que la pandemia me incentivó mucho a poner la cabeza en generar música, a grabar videos a distancia con amigos, a componer, y por sobre todo a sacar este disco, que hacía mucho que venía macerando, por lo menos 5 años. Fue una ardua tarea alinear los planetas para juntar a toda esta gente a la que admiro profundamente y que marcaron momentos claves de la historia del rock nacional. El disco fue grabado en Estudios Del Abasto Al Pasto, por Alvaro Villagra y Mauricio Escobar, yo lo mezcle y lo mastericé.

—¿Tu proyecto solista convive con Vudú, tu banda de siempre, o a veces te gustaría largarte solo y tirarte al a pileta con la tuya?

—Yo festejo la posibilidad de que cada uno de mis compañeros de banda produzcan materiales solistas, porque eso acelera el proceso de maduración tanto como compositores o como músicos. Puede haber una convivencia normal porque somos libres de crecer en estos aspectos y, en mi caso, por las características de mi nuevo tercer disco, tendrá presentación en vivo con una banda fija. Esa será la meta y el trabajo para que esto se concrete: amo la música en vivo y siempre lucharé para que se lleve a cabo. Esperemos no sea tan largo el proceso de confinamiento para que esto pueda plasmarse en un futuro cercano.

El éxito de tocar con dos Manal

   —En este disco toca una selección de figuras, desde históricos del blues como los ex Manal Javier Martínez y Alejandro Medina hasta monstruos como Alambre González, Guillermo Vadalá, los bateristas Oscar Giunta y Jorge Araujo y el trompetista Gillespi. Encima, entre los de Rosario se destacan Rubén Goldin y Claudio Cardone. ¿Por qué crees que músicos de este nivel te dijeron sí a la hora de convocarlos?¿Qué fue lo que los sedujo a ellos y qué fue lo que vos evaluaste para convocarlos?

   —Esta es mi tercera placa discográfica solista: la primera fue “La ley de entropía” (2007) y la segunda “Sintético” (2015). La característica de mis trabajos solistas es tratar de compartir mi música con gente que quiero y admiro. El mes que viene se cumplen 30 años de la primera vez que toqué en vivo, tenía 13 años y desde entonces nunca paré de tocar y componer. Creo firmemente que el verdadero éxito que pude lograr en estos años es tener la dicha del cariño y el respeto de todos estos locos hermosos, mis referentes, que siempre están y estuvieron predispuestos desinteresadamente para acompañarme en estas locuras artísticas musicales (incluso muchos de ellos no compartiendo mi pensamiento político plasmado en mis canciones). Es la única fortuna verdadera por la que realmente pasa el sentido del éxito. Si tuviera que pensar al éxito de algún modo, en este sentido soy un afortunado.

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