Escenario

"Mucha gente se sorprende cuando hago drama, pero yo soy actor"

José Luis Gioia protagoniza junto a Gastón Pauls "La guarida del lobo", el nuevo filme de Alex Tossenberger. La voz de un intérprete polifacético.

Miércoles 27 de Marzo de 2019

José Luis Gioia, a una década de "El secreto de sus ojos", vuelve al cine en uno de los papeles centrales de "La guarida del lobo", thriller de Alex Tossenberger que se estrena mañana en Rosario. El actor y humorista aseguró que "para un comediante desarrollar un papel serio es mucho más fácil que hacer comedia para un actor, que se supone siempre hizo roles serios".

La película tiene como eje a un hombre que, en la Patagonia y varado con su automóvil camino a Chile, adonde parece huir aunque no se sabe de qué, se cruza con un veterano solitario que vive allí en su cabaña con sus trineos y sus perros. A partir de ese encuentro, con él entablará un curioso vínculo afectivo, lleno de enigmas.

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Gioia, que ganó en 2009 los premios Cóndor y Sur, comparte la historia con Gastón Pauls, que vuelve al cine interpretando a este porteño que esconde secretos; y también con Víctor Laplace, a quien le toca interpretar a un inescrupuloso y violento inversor de la zona.

—¿Comedia o drama?

—Antes que nada debo decir que soy actor. Parece obvio, pero no. No se puede subir a un escenario y hacer humor sin ser actor. No es lo mismo un contador de cuentos, que también lo soy, pero en verdad soy actor de toda mi vida y que haya tomado el camino del humor es porque me gusta el humor. Hay muy buenos actores dramáticos en todo el mundo que incursionan en la comedia con frecuencia. Robert de Niro, Jack Nicholson y Dustin Hoffman son algunos de esos casos. El humor tiene sus propios códigos, su ritmo, sus tiempos, y el drama otros, pero uno es actor.

—¿Lo decís porque el público suele encasillarte?

—Hace 46 años que vivo haciendo personajes, y muchas cosas que tienen contenido humorístico pueden ser al mismo tiempo dramáticas. Muchos cuentos comunes y corrientes, historias populares, son historias dramáticas que terminan con un remate humorístico. Cuando hago humor uno está haciendo un montón personajes arriba del escenario y resulta que mucha gente se sorprende porque yo haga drama. Vivo la necesidad imperiosa de actuar, de tener papeles y crear personajes. El personaje está adentro de uno: lo busco y lo encuentro. No es que me lo dan servido, yo lo voy encontrando, el cómo habla y cómo se mueve dentro mío. "¡Pero este muchacho contaba chistes!", suelen decir. Creo que es un encasillamiento que se da principalmente en este país "¡Pero si éste es cómico!", y acaso los cómicos ¿no son actores?

—¿Cómo fue el trabajo con Gastón Pauls? La película es de ustedes dos y en parte también de Víctor Laplace, que compone a alguien poco escrupuloso...

—La experiencia con Gastón fue excelente. Es un tipo dúctil, muy generoso, un joven actor con 60 películas a cuestas, que ha trabajado mucho y por suerte lo sigue haciendo.

—¿Cómo fue trabajar en este lugar en apariencia inhóspito?

—En la película parece más difícil de lo que realmente es. Estoy muy acostumbrado a la nieve y a la montaña porque soy esquiador hace muchos años. Me entusiasmó mucho este proyecto porque todo lo que tiene nieve y montaña me gusta. En este lugar no hay montañas porque es un llano. Llanos del Castor se llama, cerca de Ushuaia. Realmente me sentía muy cómodo en un lugar con gente muy linda de la zona. Igualmente después dormía en un hotel cuatro estrellas.

—¿Y que pensás en incursionar en el teatro dramático?

—La gente no tiene memoria, pero ya en televisión y hace mucho estuve en la segunda temporada de "Poliladron", igual que ahora voy a estar en "El marginal". Hace poco hice unos cuantos capítulos de "Golpe al corazón" y dentro de poco voy a estar en teatro haciendo, dentro de un drama, un papel con algunos pasos de comedia.

—Incluso tu personaje en "La guarida del lobo" tiene algún toque que puede generar alguna sonrisa cómplice...

—Lo que ocurre es que cuando un actor habituado a la comedia dice cualquier cosita graciosa resulta muchísimo más divertida de lo que se pensaba. Todos los seres humanos tenemos un momento gracioso por más dramáticos que seamos en verdad.

—¿Un buen momento de tu carrera?

—Por suerte toda mi carrera está llena de buenos momentos.

En otro paisaje. El filme "La guarida del lobo" se filmó en Llanos del Castor, cerca de Usuahia . Gioia y Pauls, en una escena de la película.

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