Escenario

Moldavsky: "Vine a ocupar un espacio vacío"

El comediante llega a Rosario para presentar el show de stand up que arrasa en Buenos Aires. Antes de sus dos funciones del sábado en el teatro el círculo ofreció un atípico reportaje.

Domingo 25 de Noviembre de 2018

Sobre Roberto Moldavsky hay una coincidencia generalizada: es el hombre del momento. Viene de ganar el Martín Fierro 2018 por su labor humorística en televisión en "La peña de Morfi", además de un premio Ace por su espectáculo "Sigue suelto", con el que llega a Rosario antes de largar la temporada de verano en el Roxy de Mar del Plata. Como si fuera poco, acaba de batir records de taquilla desde marzo hasta noviembre en el teatro Apolo de la porteñísima calle Corrientes, con cuatro funciones semanales a sala llena y es una de las figuras radiales de "Bravo Continental", conducido por Fernando Bravo en esa emisora. Lo que se dice el hombre del momento.

   ¿Pero quién es este humorista porteño, hincha de Boca y de 56 años, que empezó vendiendo camperas en Once y ahora llena teatros? En principio, el sábado próximo agregó una función más en El Círculo, por lo que el 1º de diciembre habrá un show a las 20.30 y otro más a las 22.30, en los que se presentará junto a su banda musical en un espectáculo que dirige y además mete mano en los guiones.

   Moldavsky llega a la Redacción del diario en medio de una maratón de notas. Es por eso que su mujer, manager y coguionista Mariana Jusid le acercará una de las tantas camisas que lleva en los percheros para que luzca pipí cucú en la producción de fotos del diario. A su lado, monitoreando la jugada, está la jefa de prensa Anita Tomaselli y el experimentado productor local Pepe Grimolizzi.

   Para entrar en la impronta distendida de sus shows, en los que convive el stand up, el humor judío y la música, Escenario propuso una entrevista en la cual el hombre del momento reflexiona sobre preguntas que incluyen la palabra momento. Y lo paradójico fue que, si bien en su primera respuesta él usa esa palabra de modo intencional, después la fue utilizando y repitiendo a lo largo de la nota con una naturalidad tal que parecía que no podría reemplazarla por otra. Shhh, momento, habla Moldavsky.

   —¿Por qué sos el humorista del momento?

   —Ja, ja, ja. Justo en este momento me lo preguntás (risas). Hay muchos humoristas en este momento, yo soy uno de los humoristas que está pasando un buen momento, no lo voy a soslayar ni me voy a hacer el distraído. Creo que entré en un espacio que estaba un poco vacío de algunas cosas que yo traía de algún humor judío más todo lo que pude adaptar del humor general, porque hoy el show que tenemos casi no tiene humor paisano. Pero más que el humorista del momento soy un humorista que ocupó un espacio vacío en este momento.

   —¿Qué momento es este en la vida de Moldavsky?

   —Es un momento muy feliz, es un momento de laburar de lo que te gusta en una época de la vida en la que ya pensás que no te va a tocar eso, que vas a laburar en cosas que no están mal y que vas a usar el laburo como un medio para hacer otras cosas que te gustan, o sea, con lo que gano me voy de viaje o bien otras cosas. Bueno, logré llegar a un momento en el que vivo haciendo lo que me gusta, y eso es algo que no lo tiene un gran porcentaje de la población mundial.

   —¿Cuál fue tu momento cubre para que vos tomaras esta decisión de dedicarte a vivir del humor?

   —Bueno, son un par, pero hay un momento donde yo me doy cuenta que no puedo seguir haciendo humor como un hobbie y tener un negocio de camperas. Que yo tengo que tomar una decisión arriesgada, con hijos grandes, con responsabilidades. Y si bien no es que lo decidí diciendo "lo voy a hacer para dejar un ejemplo" sabía que era una cosa importante, era primero por mí y después para transmitirle a mis hijos que tiene sentido en la vida tratar de hacer lo que te gusta y tratar de ser lo más feliz posible en todos los ámbitos.

   —Dicho así parece simple, pero había que pasar ese momento.

   —En un momento lo pensé porque yo tenía cierta tranquilidad en un comercio, bah, la tranquilidad que podés tener en un comercio de la Argentina, pero dije "me bajo de todo esto". Y me tiré a una pileta que tenía muy poquita agua, no estaba vacía, pero tenía muy poca agua. Ahí fue el momento cuando dije "dejo todo y me la juego" y ya no se trataba de un día puntual, aunque fue un 31 de diciembre que me fui del negocio, pero fue un pensamiento que ya se venía dando, y me refiero a esto de decidirme a ser artista, si se puede decir de esta manera.

   —No hay dudas que este es el momento del stand up, pero ¿lo tuyo se corre de lo convencional?

   —Claro, yo te lo planteo casi como una charla en el comedor de mi casa, estamos cenando entre amigos y te voy contando cosas. Es stand up, no digo que no es, pero tiene otra línea. Además es un show humorístico, con música y sketchs. Creo que una de las mejores cosas me las dijo Susana Rinaldi cuando me vino a ver: "Me maté de risa y después me fui pensando". Y Miguel Angel Solá me dijo: "Me reí un montón, pero tenés mucha ternura, transmitís una cosa muy querible".

   —¿Por ahí la gente se sintió un poco más espejada al hablar desde el tipo común que no se cree una estrella?

   —Sabés que sí, no me gusta hacer un falso humilde, pero yo hago reír y sé que la gente se ríe mucho y se identifica. Y también sé que la gente se descubre en esas situaciones y que se puede reír de cosas que aparentemente son serias y terminan siendo bastante ridículas cuando las analizás. Por ejemplo, yo hago un monólogo político y lo que le planteo a la gente es que nos reímos todos de una frase que haya dicho Macri, Carrió o Cristina. Y lo que les digo es: "Vos no te podés pelear con un amigo por esto, no podés romper una relación de toda la vida por esto". Y la gente se identifica con eso. Yo digo siempre que miro los codazos: "Ese sos vos, Jorge".

   —Ahora que citaste a los políticos, el país está en un momento....¿Se puede hacer humor cuando el barco se hunde?

   —Dicen que es como los músicos del Titanic, ¿no? No lo vamos a comparar de ninguna manera con esa época, pero en los años de la Dictadura militar la revista Humor era una tabla de salvación, el humor era una clave quizá porque a los milicos no les daba para entenderlo y no se daban cuenta. Pero en momentos de crisis el humor es un medicamento o algo que te tomás para bancarte un poco las situaciones complicadas. En una situación como la que estamos viviendo, evidentemente la gente necesita reírse. Y no es casualidad que muchos de los espectáculos que están ahí arriba en las boleterías son comedias, humor o comedias musicales, cosas para escaparse un poquito.

   —¿Cómo se explica que en los peores momentos de la realidad social la gente se ríe igual cuando le meten el dedo en la llaga?

   —Eso lo traigo del humor judío, que se permite mezclar la desgracia con humor. Nosotros los paisanos, con tantos despelotes que tenemos desde la circuncisión para adelante, nos permitimos jugar con los límites. No es que podemos hacerlo con todo, pero en situaciones como la crisis económica le ponemos un toque de humor y yo arriesgo ahí, porque hay gente que la está pasando mal, pero trato de ponerle humor. En una publicidad recuerdo que yo decía que bajábamos los precios de las entradas de 40 a 20 dólares. "Más barato que en Miami, esto no lo vas a conseguir en ningún lado", decía yo. Y alguno se enojó, pero yo digo que no soy quien decidió que el dólar de 20 se vaya a 40. ¿Por qué se enojan conmigo si lo que estoy tratando es hacer un chiste para que la pasemos mejor? Cuando me río de los políticos es para digerirlo mejor, por suerte no tengo que ver con ninguno de ellos ni con todo lo que hacen ellos. Además, vos agarrás una frase como la del ministro (de Hacienda de la Nación, Nicolás) Dujovne en una conferencia de prensa y solamente la decís: "Vamos a tener un crecimiento negativo". Yo me freno y la gente se ríe sola sin que yo agregue ningún remate.

   —¿El mejor chiste lo hacen ellos?

   —Claro, después termino diciendo: "Bueno, ¿y si no crecemos mejor este año y nos quedamos como estamos?" (risas).

   —La política está bastante aludida en tus shows. ¿Nunca tuviste un político importante que te diga: "Momento, momento,conmigo no te metas".

   —No, todo lo contrario, en general de los dos lados, gente de los dos partidos, me han hecho llegar muy buenas críticas. Y del lado del gobierno, que obviamente al que está en el poder uno le da más porque se exponen más, me han venido a ver casi todos y te digo que se ríen. Y me dicen "seguí" y les causa mucha gracia, porque lo hago desde un lugar que no es agresivo hacia una persona puntual sino hacia una situación. Trato de transmitir eso de "no te pelées con un amigo por estas cosas, porque esta gente a las dos semanas se juntan y vos te quedaste peleado con tu amigo".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});