Escenario

"Mi compromiso es con el hombre y no para beneficiar a un partido"

Miguel Cantilo jerarquiza los valores y dice que se puede cantarle al amor sin caer en la banalidad. El músico lanzó el disco "Cantilenas" y el libro "¡Qué circo!", donde analiza al rock nacional.

Viernes 17 de Febrero de 2012

Miguel Cantilo es lo que muchos pueden designar una rara avis dentro del rock nacional. Es más, algunos lo pueden identificar como una especie en extinción. De esas que quedan pocas y valen mucho. El ex líder de Pedro y Pablo y autor de gemas del género como "Catalina Bahía" y "Gente del futuro" lanzó "¡Qué circo!", un libro en el que cuenta su vínculo con el rock, a la vez editó un disco con canciones nuevas "Cantilenas". Cansado de escuchar que lo identifiquen como un músico comprometido, indicó: "No creo en la palabra compromiso, y si hay un compromiso es con el hombre, con la humanidad y no con lo que beneficia a un partido político o a una corriente".

-¿Por qué "Valores" es tan clave dentro de tu nuevo disco "Cantilenas"?

-Sí, estuvimos a punto de ponerle ese título al disco porque pensamos que sintetizaba mucho la idea de todo este trabajo. Porque sentimos que no sólo expresando ideas políticas, sociales o convicciones religiosas estamos en nuestro compromiso con los valores. Los valores es algo común a toda la gente, a todo tipo de educación. Lo más valioso que hay en nuestra sociedad es defender valores o principios que pueden variar según la óptica, pero siguen siendo el cimiento de la comunidad.

-¿No se desnaturaliza todo esto cuando actualmente se califica bueno o malo a un artista según su simpatía con el gobierno nacional?

-Siento que hay una búsqueda de polarizar, como el viejo aforismo "divide y triunfarás". Parece que hay gente que le interesa enfrentar a los argentinos. Hay mucha zancadilla, creo que a eso contribuye la polarización fomentada por los medios y el gobierno. Pero es una polarización ficticia, ya que es una herramienta para gobernar o contragobernar. Hay que estar lo más lejos posible de eso, porque meterse en esa batalla de ideas excede el debate, es una batalla tácita, y afecta también al arte. Uno puede estar de acuerdo con algunas cosas del gobierno o de la oposición, pero hay que tener una línea de pensamiento personal y no obedecer ciegamente los mandatos verticales que vengan de ningún lado.

-¿Te resulta pesado a veces que la gente siempre te ubique como un músico comprometido?

-La palabra comprometido es arbitraria y te obliga a cosas que quizá no elegiste. Por el hecho de estar comprometido, entre comillas, la gente espera que te encolumnes detrás de determinadas ideas. Yo no creo en la palabra compromiso, no creo en el compromiso de ningún tipo, creo que cada uno va enfrentando o apoyando lo que le parece que es coherente o sensato, y las cosas van variando. Y que si hay un compromiso es con el hombre, con la humanidad y no con lo que beneficia a un partido político o a una corriente.

-¿A qué apunta el título de tu disco con "Cantilenas"?

-En primer lugar salió de la obra de Carlos Guastavino, que es uno de mis compositores favoritos, ya que hay unas obras suyas para piano llamadas "Cantilenas". Yo cuando vi la palabra se me ocurrió que coincidía con mi apellido y el de tres de mis hijos que están involucrados en el trabajo del disco. Hay mucho Cantilo dando vuelta en este disco. Y hablo de Anael, que es el bajista, arreglador y productor; después está Sufián, que es el tecladista de la banda, y Adán, que es el manager, el que se encarga de la producción ejecutiva y a la vez es el menor de los hermanos.

-¿Es difícil cantarle al amor y correrse de los lugares comunes, como bien lo hacés en "Valores", "Tu atención" y "Soledad", de tu nuevo CD?

-Yo creo que nosotros hemos vulgarizado mucho la palabra amor, se puede usar desde el amor mágico hasta el amor prostituído de la calle. En las baladas remanidas, las que vienen de México o de España, las canciones huecas, uno ya sabe qué tipo de amor aborda el protagonista; en cambio si escuchamos a Spinetta o a Fito, ellos encaran el amor de otra manera, es más poético.

-¿De qué hablás cuando hablás de amor?

-Yo lo trato de encarar desde un modo bastante universal, que incluye a una familia, a una pareja y a un hombre con su pueblo, su entorno, sus creencias. Es una palabra que tiene demasiado valor, yo podría hacer un paralelo con la palabra Dios, que se la ha usado para bendecir sables y tanques en este país.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario