Escenario

"Me sentía un perro apaleado", admitió Iggy Pop en su vuelta

El rockero volvió a su mejor forma con "Post pop Depression", un álbum oscuro que lo reconcilió con la crítica.

Domingo 27 de Marzo de 2016

Después de una larga ausencia y de una serie de discos que naufragaron en el olvido, Iggy Pop regresó a las bateas en su mejor forma. La Iguana reapareció con “Post Pop Depression”, su primer álbum con canciones inéditas desde 2009, y finalmente se reconcilió con la crítica, que lo había castigado duro en los últimos tiempos. Algunos críticos calificaron al disco como “brillante”, con grandes toques de “oscuridad”. El mítico rockero no estuvo solo en esta vuelta. El nuevo material es el resultado de una colaboración con Josh Homme, el fundador del grupo Queens of the Stone Age (QOTSA), que se puso en el rol de productor y también está en la banda, que se completa con otros dos pesos pesados: Dean Fertita, guitarrista y tecladista de Queens of the Stone Age, y Matt Helders, baterista de Arctic Monkeys.

   “Post Pop Depression” se concibió en enero de 2015 como un proyecto entre Pop y Homme, quienes tras intercambiarse mensajes de texto y enviarse notas, maquetas, letras y algunos poemas por correo electrónico decidieron trabajar juntos. Durante tres semanas se encerraron en el estudio de grabación del líder de QOTSA en Joshua Tree (California), una localidad de 7.000 habitantes, hasta que finalmente vio la luz el flamante disco, que ambos financiaron de su bolsillo.
  
Comentarios y risitas. Iggy Pop pensó en Homme en un momento en el que se sentía inseguro como artista, a pesar de las más de cuatro décadas que lleva en la música. “Había comentarios y risitas aquí y allá que no me gustaban sobre que mi capacidad de ofrecer un buen disco ya era algo del pasado, y que ya sólo era un showman en vivo. Entonces pensé que podía hacer algo nuevo”, confesó el cantante en una entrevista con el diario español “El País”, y se despachó: “Llevo varios años intentándolo. Mis discos anteriores, volcados al jazz, y «Avenue B» iban en esa dirección. Lo intenté y lo único que conseguí fue una crítica de «Rolling Stone» que decía: «Entendemos que después de una vida de espástico quiera ser un artista clásico, pero no». Pero cuando «Rolling Stone» cierre nosotros vamos a seguir acá sacando discos, así que cuidado”, advirtió entre risas.

   El músico de 68 años admitió que antes de editar su nuevo álbum sentía temor por las críticas. “Cuando sacamos el disco me dio miedo que me criticaran más. Estaba harto de eso. Me sentía un perro apaleado”, reconoció. “Pero llegó un momento en que decidí que eso no me iba a afectar, porque lo que quiero es llegar al oyente, al público, que escuchen mi música en su vida real, cuando se van a la cama o mientras cenan. Sé que hay mucha gente que se pone mis discos para levantarse”, aseguró.

   La colaboración con Homme dio sus frutos. El “New Musical Express”, el semanario de rock más importante de Inglaterra, le dio a “Post Pop Depression” la máxima puntuación —cinco estrellas—, y afirmó que Pop y Homme “crearon algo brillante de la nada”. “El disco se erige como un álbum desafiante y heroico, plagado de rock de garaje inteligente, que muestra lo que más preocupa al estadounidense en estos momentos: el sexo y la muerte”, escribió la revista.

   Desde la redacción del diario británico “The Independent”, calificaron de “alivio” que Pop “haya vuelto al hard rock y se haya puesto serio de nuevo”, tras experimentar con el jazz en sus dos últimos discos solistas: “Après” (2012) y “Préliminaries” (2009). Para la revista “Clash”, “una oscuridad tangible” y “una corriente de furia” dominan todo el álbum, en el que también se encuentran algunas de las “mejores letras” escritas por el rockero.

   “El disco tiene pasado, presente y futuro en todas sus canciones”, explicó Iggy Pop. “Cuando llegás a mi edad te das cuenta de que quien sos en el presente, y en el futuro, está moldeado por quien has sido en el pasado. Como en la canción «In The Lobby», donde hablo de mis sombras que van por delante de mí. Vos sabes cosas sobre mí, pero yo no sé nada de vos. Yo tengo que vivir con eso. No es una carga, pero es frustrante. Hay muchas ventajas en tener la atención de la gente, pero como todo es falso y es sólo arte, no podés usarlas”, dijo en tono pesimista.

   En ese sentido, el padrino del punk disparó: “Ya no puedo participar en este mundo porque soy Iggy Pop. Por eso huí a Miami hace años, para protegerme y sentirme más cómodo. Estoy atrapado en la vida de un artista famoso, pero al menos puedo hacer buen arte y comer una barbacoa cuando se me da la gana”, agregó entre risas.

El recuerdo de Bowie. El cantante prefiere no hablar de su gran amigo David Bowie, que falleció el 10 de enero pasado. Pero es difícil ignorar la sombra que proyecta Bowie sobre su nuevo trabajo. El Duque Blanco y la Iguana compartieron una temporada en Berlín a fines de los 70, cuando Bowie produjo los discos de Pop “The Idiot” y “Lust For Life”. Ahora Iggy recuerda esa época en la canción “German Days”, que empieza con una intensa introducción de guitarra para culminar con la voz del rockero disuelta casi entre susurros. “Usé el pasado y el presente. Es un pastiche. Aquellos días están muy presentes para mí. Y la cultura de los clubes under también. Fue un tiempo muy estimulante”, aseguró.

   Tal vez “Post Pop Depression” sea el último disco de Iggy Pop. Al menos eso es lo que él sugirió. “Un disco insume demasiada energía. No creo que vuelva a trabajar en otro”, dijo. Esa energía prefiere reservarla para el escenario, donde todavía se da el lujo de aparecer con el pecho desnudo como un punk inoxidable.

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