Escenario

"Me quería retirar en lo más alto de mi carrera y no sentir que me doy lástima"

El ex bailarín Julio Bocca, que presenta "Felicitas" hoy y mañana, dijo que no extraña el escenario

Sábado 26 de Abril de 2008

Julio Bocca dio un paso al costado. Pero, claro, los pasos de Bocca no son como los de cualquiera. "Felicitas, amor, crimen y misterio" se estrenará mundialmente en Rosario este fin de semana y será la primera producción del Ballet Argentino luego de su retiro de la danza. Aunque hoy y mañana le tocará estar entre bambalinas en teatro El Círculo, Bocca afirmó que no extraña para nada su etapa de bailarín. "Me quería retirar en lo más alto de mi carrera y no sentir que me doy lástima", le confesó a Escenario.

—¿Por qué "Felicitas"?

—La idea fue de Elio Marchi, es el autor del libreto para el ballet, y cuando vino con ese proyecto me pareció interesante porque es algo nuestro, con misterio y con fábulas urbanas, también. Me pareció muy rica la historia, es algo real, es algo nuestro. Aparte está bueno porque hay varios personajes que suman para el ballet, porque los bailarines pueden crear mucho más y trabajar no sólo en la parte técnica del baile sino también en la parte interpretativa. Además Cecilia Figaredo es la cabeza del Ballet Argentino y justo la historia que contamos es la historia de una mujer, así que viene ideal para el caso.

—¿Costó representar el carácter tan trágico de la obra en la danza?

—Cuando hay una historia tan rica de matices y de personajes es muy fácil poder contarlo, diciendo esto entre comillas, porque la historia te ayuda. Lo lindo de esto, más allá de que la mayoría de las obras de ballet son dramáticas, es que esta es una historia real. Entonces tiene más sabor, porque quizás haya mucha gente que no conoce la historia de Felicitas Guerrero y quizás a través de esta obra se pueda desayunar de la vida de esta mujer y seguir conociendo nuestra cultura y nuestras historias urbanas.

—¿Cumpliste tu cometido de acercar definitivamente la danza al sentir popular?

—Mirá, yo creo que sí, que se hizo. Pero no fue la idea de convertirla obligatoriamente en popular. Mi idea fue que la danza llegara a toda la gente, digamos, que la gente pudiera elegir. El arte te gusta o no te gusta, simple. Era tratar de sacarlo de la imagen que la gente misma creía de lo que era la danza. Y está bueno que sea con historias como ésta, en las cuales uno no sólo hace "El lago de los cisnes" todo el tiempo, sino otras historias reales y fuertes también, quizá más importantes que "El lago de los cisnes", y con las que se puede llegar aún más a la gente.

—¿Ya extrañás estar arriba de un escenario?

—La verdad que no. Hasta ahora no extraño nada. La estoy pasando muy bien, estoy disfrutando mucho de mis amigos, estoy trabajando con el ballet, con la fundación, con el proyecto de la escuela educativa de arte, que si va todo bien se abre el año que viene con primaria y secundaria. No, la verdad que no extraño nada, estoy muy bien. Quizá también porque hace poco tiempo que estoy así. Estoy descubriendo el día a día, ya que nunca tuve ese tiempo disponible y quizá la cabeza mía está en otra cosa.

—¿El retiro a los 40 años fue algo autoimpuesto o intuiste que a esa edad el físico y las ganas no serían los mismos?

—Creo que es una edad justa para que un bailarín se retire y sobre todo porque me quería retirar en lo más alto de mi carrera, digamos. Y bueno, también uno va sintiendo el esfuerzo del cuerpo. Si a los 35 me costaba, imaginate a los 40. Pero sobre todo fue que me quería retirar bien, no quería seguir haciendo cosas que no estaba en forma para poder hacerlas, y dar lástima, pero a mí mismo, ¿eh? Yo viéndome y sintiéndome así. Por eso fue la decisión.

—¿Hiciste tu balance?

—Estoy muy feliz, porque fueron 27 años de carrera y de hacer mucho, y cada vez era más difícil encontrar cosas nuevas para incentivarme. Siempre me incentivé arriba del escenario, para mí era maravilloso, pero me costaba mucho estar en forma. A veces era difícil encontrar algo que digas "guau, está buenísimo, trabajemos". Por suerte "Adiós hermano cruel", que fue lo último que hice, me gustó muchísimo, fue un desafío y eso me alimentó para poder seguir el último año.

—Cuando uno tiene un nombre tan fuerte como el tuyo, ¿piensa en que debe cada vez mostrar algo mejor?

—Sí, porque yo hice esta carrera para mí, porque me gustaba, no para hacerme famoso, es porque me gusta el ballet. Entonces hay siempre una entrega, querer hacer siempre algo diferente, no quedarse con lo fácil, sentarse, cobrar un sueldo y punto. Lo lindo es crear, ver qué desafíos tenés por delante cada día.

 

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