Escenario

Mariano Loiácono:"Lo importante no es entender, es disfrutar"

El trompetista presenta hoy en rosario su último cd, "Black soul", que fue elegido por la crítica como el mejor disco de jazz de 2015.

Viernes 06 de Mayo de 2016

La aplanadora del jazz. Así definieron los críticos a "Black Soul", el último álbum de Mariano Loiácono, una de las figuras más importantes y singulares del jazz argentino actual. La crítica habló de "potencia arrolladora", "perfección", "sutilezas" y "momentos brillantes", y lo consagró como el mejor disco de jazz de 2015. Hoy, a las 21, en el teatro Príncipe de Asturias del Parque de España, el trompetista confirmará los elogios en directo cuando presente este material junto a su quinteto, que se completa con Sebastián Loiácono (saxo tenor), Francisco Lo Vuolo (piano), Jerónimo Carmona (contrabajo) y Eloy Michelini (batería). Como banda invitada tocará el Charly Samamé Grupo.

"Black Soul", el quinto CD de Loiácono, fue grabado en vivo en el club de jazz de Buenos Aires Thelonious, y logró captar la espontaneidad y frescura de la presentación, además de la solidez estilística y la calidad de las improvisaciones. "Conseguimos captar mucho mejor la energía de mi música en un disco en vivo que en el estudio. Eso es lo principal", dijo el trompetista en charla con Escenario, y enseguida agregó: "Pero también busqué dar un paso adelante. La dirección de la música es la misma, pero toqué algunos puntos importantes para poder dar un salto. Se trabajó en la interacción de los músicos y también en la parte rítmica. El objetivo era no perder la intensidad pero sumar al mismo tiempo un poco más de relax a la situación, que no suene nervioso", explicó.

Los temas de Loiácono y sus singulares versiones de algunos clásicos se adentran en las aguas más negras del jazz. "Básicamente es la música que me gusta desde siempre, cercana a Woody Shaw o a los grupos de Miles (Davis). Hay muchos músicos blancos que me parecen tremendos, pero yo me siento más cerca de esa rama hard bop, más energética, más negra", aseguró el músico.

La carrera del trompetista es tan ascendente como prolífica. Nació en Cruz Alta, Córdoba, en 1982. A los 12 años comenzó a tocar la trompeta, y dos años después llegó a Rosario para estudiar con Juan Carlos Tealdi, primera trompeta de la Orquesta Sinfónica de Rosario. Luego continuó sus estudios en Buenos Aires y en Nueva York. En 2009 grabó su primer trabajo, "I Knew It", que fue seguido por "What's New?", "Warm Valley" y "Hot House". También recibió muchas distinciones, como el premio Clarín a "Músico de jazz revelación" en 2008.

Rosario fue un lugar vital en la formación de Loiácono, al punto que vivió en la ciudad durante ocho años. Fue primera trompeta de la Orquesta Sinfónica Juvenil de la UNR, integró la Orquesta de la Opera y después se apasionó por el jazz de la mano del saxofonista rosarino Julio Kobryn. "A Julio lo conocí en un festival de jazz que se hacía en Cruz Alta. El tocaba con el grupo La Cañería", recordó. "Después empecé a ir a su casa a tomar clases de improvisación. Fue una cosa nueva para mí, pero como ya tenía manejo del instrumento me resultaba más fácil llevarlo a la práctica. Toda la primera parte de la improvisación y del lenguaje del jazz lo aprendí con Julio. El además me pasó discos de jazz fundamentales, que me abrieron la cabeza", apuntó.

Claves de un fenómeno. El jazz argentino está pasando por un buen momento: hay una escena de grandes músicos, los discos tienen buenas críticas y se ha ganado un espacio en festivales internacionales. Según Loiácono, hay "varias situaciones" que explican este fenómeno. "En primer lugar hay una camada de músicos de una generación anterior a la mía que han podido ir a estudiar afuera, sobre todo a Berklee, y han podido traer toda esa información y sembrarla acá para las siguientes generaciones. Además se abrieron algunos lugares para estudiar jazz, como la cátedra de jazz del Manuel de Falla, que antes sólo tenía tango, folclore y clásico", comentó. Otro factor fundamental fue la "revolución informática". "Esto de poder estar conectado con todo el mundo a través de una computadora cambió la historia", dijo el trompetista. "Los primeros músicos que tocaron jazz en la Argentina, como el Gato Barbieri, esperaban que pasaran un tema de jazz en la radio para poder sacarlo o era un acontecimiento cada vez que llegaba un disco a la Argentina. Ahora tenés todos los discos y los temas disponibles en Internet. Eso fue fundamental para que el jazz creciera", aseguró.

A través del tiempo persiste esa mirada de que el jazz es para una elite, para un público formado. Pero la visión de Loiácono es distinta. "El jazz empezó siendo una música de y para negros esclavos, muy lejos de la elite a la que se lo quiere llevar. En todo caso eso cambió después y se llevó para ese lado", observó. "En mis conciertos yo veo gente de todo tipo de edad y de clases sociales. Hay jóvenes y gente más grande que disfruta la música de la misma manera. A veces la gente me dice: «Yo no entiendo nada de jazz pero la pasé bárbaro». Y sólo se trata de eso. Lo importante no es entender, es disfrutar. Si el público disfruta el primer objetivo está cumplido", opinó.

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